Mientras la guerra avanza por su tercera semana en el frente libanés, continúan los enfrentamientos entre las tropas israelíes y los hombres de Hizbulá, la milicia proiraní más mimada y mejor dotada en la región en las últimas décadas, en el sur del país de los cedros.. El Tsahal prosigue, además, la invasión terrestre hacia el río Litani, mientras que desde Tel Aviv se anunciaba en las últimas horas el despliegue de «tropas adicionales». La aviación israelí ha continuado sus bombardeos en la zona meridional de Líbano, concretamente en las zonas de Jezzine y Doha Aramoun, así como en el suburbio beirutí del Dahiyeh, feudo tradicional de la milicia chií en el sur de la capital libanesa, en busca de miembros de Hizbulá o centros logísticos y depósitos de armas de la organización.. Tanto la prensa israelí como la libanesa se hacían eco en la tarde de este martes del anuncio por parte de los mandos militares del Tsahal -que defienden con su campaña terrestre en el sur «crear una capa adicional de seguridad»- de la detección de un «aumento de los preparativos» bélicos por parte de Hizbulá, lo que augura nuevos choques en las próximas horas.. Por su parte, la organización proiraní, que entró en la contienda regional iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán tras el asesinato del ayatolá Jamenei y asegura seguir dispuesta a defender al Líbano del «enemigo sionista», reivindicaba haber destruido un tanque, el quinto desde el inicio del nuevo ciclo de enfrentamientos, en la zona de Taybé, en el sector oriental de la frontera israelo-libanesa. De acuerdo con fuentes de la organización leal a Teherán, la jornada ha sido escenario de combates entre sus hombres y las fuerzas israelíes a la altura de Jdeidet Marjeyoun y Maroun el-Ras. Además, la milicia chií llevó a cabo el lanzamiento de decenas de cohetes en dirección al norte de Israel, según reportaba en la tarde del martes el diario Haaretz.. Mientras las autoridades libanesas siguen presionando a sus aliados occidentales y regionales en busca de un cese del fuego en el país, las Fuerzas Armadas de Líbano confirmaban en la tarde la muerte de tres militares en el último balance sobre el ataque de Israel contra sus fuerzas en la localidad de Nabatiye, en el sur del país, un altercado en el que otros dos efectivos resultaron heridos. Previamente, los mandos militares libaneses habían informado de que uno de los miembros del contingente que en un primer momento estaba herido había fallecido a causa de sus heridas.. Desde Tel Aviv, un portavoz de las FDL aseguraba que sus mandos estaban ya investigando el incidente antes de insistir en que las tropas israelíes limitan sus ataques a la organización chií proiraní. «Actuamos contra el grupo terrorista Hizbuláy no contra el Ejército libanés ni contra los ciudadanos libaneses», zanjaba. Las más de dos semanas de campaña aérea y terrestre israelí contra Hizbulá en suelo libanés dejaban al cierre de esta edición un balance de al menos 912 muertos, 2.221 heridos y más de un millón de desplazados internos como consecuencia de los varios avisos de evacuación dictados por Israel en el sur del país y la periferia de Beirut en medio de una situación humanitaria especialmente grave en el área metropolitana de la capital.
Mientras la guerra avanza por su tercera semana en el frente libanés, continúan los enfrentamientos entre las tropas israelíes y los hombres de Hizbulá, la milicia proiraní más mimada y mejor dotada en la región en las últimas décadas, en el sur del país de los cedros.. El Tsahal prosigue, además, la invasión terrestre hacia el río Litani, mientras que desde Tel Aviv se anunciaba en las últimas horas el despliegue de «tropas adicionales». La aviación israelí ha continuado sus bombardeos en la zona meridional de Líbano, concretamente en las zonas de Jezzine y Doha Aramoun, así como en el suburbio beirutí del Dahiyeh, feudo tradicional de la milicia chií en el sur de la capital libanesa, en busca de miembros de Hizbulá o centros logísticos y depósitos de armas de la organización.. Tanto la prensa israelí como la libanesa se hacían eco en la tarde de este martes del anuncio por parte de los mandos militares del Tsahal -que defienden con su campaña terrestre en el sur «crear una capa adicional de seguridad»- de la detección de un «aumento de los preparativos» bélicos por parte de Hizbulá, lo que augura nuevos choques en las próximas horas.. Por su parte, la organización proiraní, que entró en la contienda regional iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán tras el asesinato del ayatolá Jamenei y asegura seguir dispuesta a defender al Líbano del «enemigo sionista», reivindicaba haber destruido un tanque, el quinto desde el inicio del nuevo ciclo de enfrentamientos, en la zona de Taybé, en el sector oriental de la frontera israelo-libanesa. De acuerdo con fuentes de la organización leal a Teherán, la jornada ha sido escenario de combates entre sus hombres y las fuerzas israelíes a la altura de Jdeidet Marjeyoun y Maroun el-Ras. Además, la milicia chií llevó a cabo el lanzamiento de decenas de cohetes en dirección al norte de Israel, según reportaba en la tarde del martes el diario Haaretz.. Mientras las autoridades libanesas siguen presionando a sus aliados occidentales y regionales en busca de un cese del fuego en el país, las Fuerzas Armadas de Líbano confirmaban en la tarde la muerte de tres militares en el último balance sobre el ataque de Israel contra sus fuerzas en la localidad de Nabatiye, en el sur del país, un altercado en el que otros dos efectivos resultaron heridos. Previamente, los mandos militares libaneses habían informado de que uno de los miembros del contingente que en un primer momento estaba herido había fallecido a causa de sus heridas.. Desde Tel Aviv, un portavoz de las FDL aseguraba que sus mandos estaban ya investigando el incidente antes de insistir en que las tropas israelíes limitan sus ataques a la organización chií proiraní. «Actuamos contra el grupo terrorista Hizbuláy no contra el Ejército libanés ni contra los ciudadanos libaneses», zanjaba. Las más de dos semanas de campaña aérea y terrestre israelí contra Hizbulá en suelo libanés dejaban al cierre de esta edición un balance de al menos 912 muertos, 2.221 heridos y más de un millón de desplazados internos como consecuencia de los varios avisos de evacuación dictados por Israel en el sur del país y la periferia de Beirut en medio de una situación humanitaria especialmente grave en el área metropolitana de la capital.
Las más de dos semanas de campaña aérea y terrestre israelí contra Hizbulá en suelo libanés dejan un balance de al menos 912 muertos, 2.221 heridos y más de un millón de desplazados internos
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