El temporal de lluvia y nieve de los últimos días ha elevado las reservas de agua de las cuencas internas de Cataluña por encima del 80 %, lo que es más del doble de las cantidades que había en los embalses hace un año (33,71 %). Las precipitaciones que han caído no solo en el temporal de los últimos tres días, sino también en los últimos meses, han hecho olvidar que Cataluña despidió el 2024 y se adentró en 2025 aún con restricciones por sequía.. Todas las restricciones al consumo de agua en el sistema Ter Llobregat, el que abastece al grueso de la población catalana, se levantaron el pasado abril, tras una primavera lluviosa que disparó las reservas de los pantanos hasta el 83 % de capacidad a principios del pasado junio. Desde entonces, los embalses ya no han bajado del 70 %, pese a un leve descenso a finales del verano que se recuperó con las lluvias de otoño.. Según los datos actualizados de la Agencia Catalana del Agua (ACA), los embalses de las cuencas internas llegaron este domingo al 80,5 %, con un total de 545,91 hm3 de agua de reserva. Es una cifra que previsiblemente seguirá creciendo en las próximas horas, porque los ríos bajan llenos, por lo que se espera que se alcancen registros que no se veían en muchos años. Desde mediados de diciembre ha habido un crecimiento rápido y pronunciado, pues el 15 de diciembre los pantanos estaban al 70,3 % y ahora superan el 80 %.. Susqueda, al límite. Después del temporal de tres días de lluvias incesantes, que ha terminado este domingo, el pantano más grande de Cataluña, Susqueda (Girona), ha tenido que abrir compuertas para desembalsar, porque está al 98,6 %, algo que no se veía en años. El vecino pantano de Sau (Barcelona), emblemático durante la sequía porque quedó al descubierto la iglesia sumergida hace décadas por la construcción de la presa, está hoy en día al 68 % de su capacidad y no se ve el campanario.. En el norte de Girona, el pantano de Darnius Boadella, uno de los que más sufrió durante la sequía, está al 71,73 %. En el límite entre Barcelona y Tarragona, el pantano de Foix también ha tenido que soltar agua en las últimas horas por la alta cantidad acumulada; actualmente está al 88 % de su capacidad.. En cuanto a los pantanos de la Conferencia Hidrográfica del Ebro (CHE) que abastecen a Cataluña (Lleida y parte de Tarragona), el crecimiento ha sido más moderado porque se recuperaron mucho antes de la sequía: actualmente están al 70 % de su capacidad.
Significa más del doble de las cantidades que había en las cuencas internas hace un año
El temporal de lluvia y nieve de los últimos días ha elevado las reservas de agua de las cuencas internas de Cataluña por encima del 80 %, lo que es más del doble de las cantidades que había en los embalses hace un año (33,71 %). Las precipitaciones que han caído no solo en el temporal de los últimos tres días, sino también en los últimos meses, han hecho olvidar que Cataluña despidió el 2024 y se adentró en 2025 aún con restricciones por sequía.. Todas las restricciones al consumo de agua en el sistema Ter Llobregat, el que abastece al grueso de la población catalana, se levantaron el pasado abril, tras una primavera lluviosa que disparó las reservas de los pantanos hasta el 83 % de capacidad a principios del pasado junio. Desde entonces, los embalses ya no han bajado del 70 %, pese a un leve descenso a finales del verano que se recuperó con las lluvias de otoño.. Según los datos actualizados de la Agencia Catalana del Agua (ACA), los embalses de las cuencas internas llegaron este domingo al 80,5 %, con un total de 545,91 hm3 de agua de reserva. Es una cifra que previsiblemente seguirá creciendo en las próximas horas, porque los ríos bajan llenos, por lo que se espera que se alcancen registros que no se veían en muchos años. Desde mediados de diciembre ha habido un crecimiento rápido y pronunciado, pues el 15 de diciembre los pantanos estaban al 70,3 % y ahora superan el 80 %.. Susqueda, al límite. Después del temporal de tres días de lluvias incesantes, que ha terminado este domingo, el pantano más grande de Cataluña, Susqueda (Girona), ha tenido que abrir compuertas para desembalsar, porque está al 98,6 %, algo que no se veía en años. El vecino pantano de Sau (Barcelona), emblemático durante la sequía porque quedó al descubierto la iglesia sumergida hace décadas por la construcción de la presa, está hoy en día al 68 % de su capacidad y no se ve el campanario.. En el norte de Girona, el pantano de Darnius Boadella, uno de los que más sufrió durante la sequía, está al 71,73 %. En el límite entre Barcelona y Tarragona, el pantano de Foix también ha tenido que soltar agua en las últimas horas por la alta cantidad acumulada; actualmente está al 88 % de su capacidad.. En cuanto a los pantanos de la Conferencia Hidrográfica del Ebro (CHE) que abastecen a Cataluña (Lleida y parte de Tarragona), el crecimiento ha sido más moderado porque se recuperaron mucho antes de la sequía: actualmente están al 70 % de su capacidad.
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