Científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) encontraron en 2023, a una progundidad de 3.000 metros bajo las aguas del golfo de Alaska, un misterioso objeto dorado de 10 centímetros de diámetro, con forma de huevo, que no pudieron identificar. Ahora, al fin se ha resuelto el misterio.. A pesar de haber sido estudiado por algunos de los biólogos marinos más importantes del mundo, ha sido necesaria una compleja investigación de varios años para finalmente revelar de qué se trata.. Según los científicos, el ‘huevo de oro’ es en realidad un cúmulo de células muertas que formaban la base de una anémona gigante de aguas profundas llamada Relicanthus daphneae.. Los científicos sostienen que esta parte originalmente sujetaba al animal a la roca antes de que la anémona muriera o se trasladara a un nuevo hogar, dejando atrás sus restos.. El doctor Steven Auscavitch, del Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsonian, dice, en declaraciones recogidas por el Daily Mail: «Es muy gratificante ayudar a resolver el misterio del huevo».. «Incluso años después de su recolección, recibíamos periódicamente solicitudes para actualizar su identidad. Aprecio mucho que podamos llamar la atención sobre las pequeñas y curiosas cosas de nuestro planeta», añade Auscavitch.. El doctor Allen Collins, zoólogo y director del Laboratorio Nacional de Sistemática de NOAA Fisheries, agregó: «Trabajamos con cientos de muestras diferentes, y sospechábamos que nuestros procesos rutinarios aclararían el misterio».. «Pero esto se convirtió en un caso especial que requirió esfuerzos específicos y la experiencia de varias personas diferentes. Se trataba de un misterio complejo que requería conocimientos especializados en morfología, genética, estudios de aguas profundas y bioinformática para su resolución», concluye el científico.. La coautora del estudio, Charlotte Benedict, dijo al Daily Mail: «Esta especie debería ser una mascota para la exploración de las profundidades marinas porque representa tanto lo interesantes que son estos animales que colonizan condiciones tan inaccesibles y adversas como lo poco que sabemos sobre ellos».. «Parte del enigma con la esfera dorada era que, si esto es un Relicanthus, ¿dónde está el resto y cómo se separó? ¿Murió y dejó tras de sí este vestigio, o el resto de la anémona se separó y se desvaneció? Podría ser que el orbe sea una parte sobrante de una reproducción asexual incompleta, que algunas anémonas de mar hacendejando atrás un trozo de su ‘disco de pedal», concluye Benedict.
Han sido necesarios tres años de investigaciones para identificar de manera definitiva de qué se trata.
Científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) encontraron en 2023, a una progundidad de 3.000 metros bajo las aguas del golfo de Alaska, un misterioso objeto dorado de 10 centímetros de diámetro, con forma de huevo, que no pudieron identificar. Ahora, al fin se ha resuelto el misterio.. A pesar de haber sido estudiado por algunos de los biólogos marinos más importantes del mundo, ha sido necesaria una compleja investigación de varios años para finalmente revelar de qué se trata.. Según los científicos, el ‘huevo de oro’ es en realidad un cúmulo de células muertas que formaban la base de una anémona gigante de aguas profundas llamada Relicanthus daphneae.. Los científicos sostienen que esta parte originalmente sujetaba al animal a la roca antes de que la anémona muriera o se trasladara a un nuevo hogar, dejando atrás sus restos.. El doctor Steven Auscavitch, del Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsonian, dice, en declaraciones recogidas por el Daily Mail: «Es muy gratificante ayudar a resolver el misterio del huevo».. «Incluso años después de su recolección, recibíamos periódicamente solicitudes para actualizar su identidad. Aprecio mucho que podamos llamar la atención sobre las pequeñas y curiosas cosas de nuestro planeta», añade Auscavitch.. El doctor Allen Collins, zoólogo y director del Laboratorio Nacional de Sistemática de NOAA Fisheries, agregó: «Trabajamos con cientos de muestras diferentes, y sospechábamos que nuestros procesos rutinarios aclararían el misterio».. «Pero esto se convirtió en un caso especial que requirió esfuerzos específicos y la experiencia de varias personas diferentes. Se trataba de un misterio complejo que requería conocimientos especializados en morfología, genética, estudios de aguas profundas y bioinformática para su resolución», concluye el científico.. La coautora del estudio, Charlotte Benedict, dijo al Daily Mail: «Esta especie debería ser una mascota para la exploración de las profundidades marinas porque representa tanto lo interesantes que son estos animales que colonizan condiciones tan inaccesibles y adversas como lo poco que sabemos sobre ellos».. «Parte del enigma con la esfera dorada era que, si esto es un Relicanthus, ¿dónde está el resto y cómo se separó? ¿Murió y dejó tras de sí este vestigio, o el resto de la anémona se separó y se desvaneció? Podría ser que el orbe sea una parte sobrante de una reproducción asexual incompleta, que algunas anémonas de mar hacendejando atrás un trozo de su ‘disco de pedal», concluye Benedict.
