El campo catalán arrastra más de 172 millones de pérdidas desde que se detectó el brote de peste porcina africana (PPA) el pasado mes de noviembre en Cerdanyola del Vallès (Barcelona). Así lo corrobora Rossend Saltivieri, ganadero y responsable del sector porcino de Unió de Pagesos (UP), para LA RAZÓN. «Con esta crisis, el sector aún se concentrará más y la producción estará en menos manos», apunta. Mientras, en Cataluña se registran 241 jabalíes positivos por el virus y los agricultores viven en un estado de «contención» y «preocupación», porque «pasan los meses y esto no se acaba».. Una tesitura, según argumenta el sector, que se explica por dos principales motivos: la no reapertura de mercados internacionales capitales para las exportaciones de porcino español —como Japón y Filipinas— y la bajada del precio del cerdo: ahora, a 1,27 euros el kilo en vivo. «En términos de cotización, bajamos 30 céntimos cuando surgió la PPA, entre diciembre y principios de enero, y hemos recuperado 27», explica a este diario el director general de Mercolleida, Miquel Bergés, consciente de que «el problema para el ganadero es que sigue asumiendo pérdidas».. Tercera corona. Además, Bergés precisa que es «complicado» conocer qué deparará el mercado a medio y largo plazo, ya que «depende de si más jabalíes salen de zona o no». Ante esta situación, la Generalitat está montando una tercera corona de barreras —que abarca el municipio de Abrera, la B-40 y Terrassa— para evitar la propagación de la peste porcina. «Es por seguridad, no por necesidad», aclaró este jueves el jefe del área regional de Barcelona de los Agents Rurals, Jaume Torralba.. El Govern, en paralelo, se marca como objetivo reducir al 50% la población de jabalíes en la comunidad. Una meta que, para el presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) en Cataluña, Pere Roque, significa «minimizar daños». «En su discurso, el conseller hablaba los primeros días de «reducción» y ahora ya habla de «erradicación». Por fin lo ha entendido», celebra el mandatario que, a su vez, menciona las aristas de la guerra en Oriente Medio como agravantes para el gremio.. Roque la define como una «tormenta perfecta»: combina la «reducción de los mercados exteriores» con «el incremento de costes de producción». El aumento del precio de la gasolina, el transporte de la materia prima o el coste de los fertilizantes son algunos de los atenuantes del conflicto bélico. «Se han podido recuperar más o menos de la caída derivada de la PPA, pero desde julio del año pasado, ha bajado mucho el precio de la carne. El balance del año será negativo para los ganaderos», augura Miquel Bergés sobre el devenir agrícola.. Libre de PPA. Para revertir la situación actual, los agricultores mantienen que es necesario seguir con el sacrificio de jabalíes y evitar la expansión de la enfermedad. Al respecto, el Departament indica que Cataluña posee una población de cerdos salvajes de 125.000 ejemplares: una cifra que puede ascender hasta los 180.000 en época de cría. En lugares como la Cataluña Central, el Pirineo o Girona se concentran una «sobrepoblación disparada», en palabras del titular de Agricultura, Òscar Ordeig.. [[LINK:EXTERNO|||https://www.larazon.es/cataluna/claves-cierre-parque-collserola-fechas-restricciones-estrategia-cuantos-jabalies-quiere-abatir-govern_2026031369b326c4d489bf782e18398d.html|||«Lo que nos preocupa es que el jabalí se escape de la zona donde está]]. Es necesario que haya una dirección ejecutiva real y que no se escatime en esfuerzos para capturar a todos los animales de la zona infectada», afirma Rossend Saltivieri, de Unió de Pagesos. En paralelo, Cataluña trabaja para «estar libre de peste porcina» lo antes posible: una condición que se dará cuando la autonomía no registre ningún positivo más. Pero para conseguirlo, aún queda «un camino largo» por recorrer.
El Govern crea una tercera corona para frenar la expansión de la peste porcina
El campo catalán arrastra más de 172 millones de pérdidas desde que se detectó el brote de peste porcina africana (PPA) el pasado mes de noviembre en Cerdanyola del Vallès (Barcelona). Así lo corrobora Rossend Saltivieri, ganadero y responsable del sector porcino de Unió de Pagesos (UP), para LA RAZÓN. «Con esta crisis, el sector aún se concentrará más y la producción estará en menos manos», apunta. Mientras, en Cataluña se registran 241 jabalíes positivos por el virus y los agricultores viven en un estado de «contención» y «preocupación», porque «pasan los meses y esto no se acaba».. Una tesitura, según argumenta el sector, que se explica por dos principales motivos: la no reapertura de mercados internacionales capitales para las exportaciones de porcino español —como Japón y Filipinas— y la bajada del precio del cerdo: ahora, a 1,27 euros el kilo en vivo. «En términos de cotización, bajamos 30 céntimos cuando surgió la PPA, entre diciembre y principios de enero, y hemos recuperado 27», explica a este diario el director general de Mercolleida, Miquel Bergés, consciente de que «el problema para el ganadero es que sigue asumiendo pérdidas».. Tercera corona. Además, Bergés precisa que es «complicado» conocer qué deparará el mercado a medio y largo plazo, ya que «depende de si más jabalíes salen de zona o no». Ante esta situación, la Generalitat está montando una tercera corona de barreras —que abarca el municipio de Abrera, la B-40 y Terrassa— para evitar la propagación de la peste porcina. «Es por seguridad, no por necesidad», aclaró este jueves el jefe del área regional de Barcelona de los Agents Rurals, Jaume Torralba.. El Govern, en paralelo, se marca como objetivo reducir al 50% la población de jabalíes en la comunidad. Una meta que, para el presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) en Cataluña, Pere Roque, significa «minimizar daños». «En su discurso, el conseller hablaba los primeros días de «reducción» y ahora ya habla de «erradicación». Por fin lo ha entendido», celebra el mandatario que, a su vez, menciona las aristas de la guerra en Oriente Medio como agravantes para el gremio.. Roque la define como una «tormenta perfecta»: combina la «reducción de los mercados exteriores» con «el incremento de costes de producción». El aumento del precio de la gasolina, el transporte de la materia prima o el coste de los fertilizantes son algunos de los atenuantes del conflicto bélico. «Se han podido recuperar más o menos de la caída derivada de la PPA, pero desde julio del año pasado, ha bajado mucho el precio de la carne. El balance del año será negativo para los ganaderos», augura Miquel Bergés sobre el devenir agrícola.. Libre de PPA. Para revertir la situación actual, los agricultores mantienen que es necesario seguir con el sacrificio de jabalíes y evitar la expansión de la enfermedad. Al respecto, el Departament indica que Cataluña posee una población de cerdos salvajes de 125.000 ejemplares: una cifra que puede ascender hasta los 180.000 en época de cría. En lugares como la Cataluña Central, el Pirineo o Girona se concentran una «sobrepoblación disparada», en palabras del titular de Agricultura, Òscar Ordeig.. «Lo que nos preocupa es que el jabalí se escape de la zona donde está. Es necesario que haya una dirección ejecutiva real y que no se escatime en esfuerzos para capturar a todos los animales de la zona infectada», afirma Rossend Saltivieri, de Unió de Pagesos. En paralelo, Cataluña trabaja para «estar libre de peste porcina» lo antes posible: una condición que se dará cuando la autonomía no registre ningún positivo más. Pero para conseguirlo, aún queda «un camino largo» por recorrer.
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