Dominic Livakovic quería jugar al baloncesto. Lo normal para un chico de 1,88 nacido en Zadar. Allí jugó Kresimir Cosic, uno de los grandes mitos del baloncesto yugoslavo, y ahora el pabellón en el que juega el principal equipo de la ciudad lleva su nombre. De allí salió también Zoran Vrankovic, aquel pívot interminable de la selección yugoslava de los años 80. Pero cuando Livakovic probó el fútbol enseguida decidió que aquel era su deporte, aunque siguiera jugando con las manos.. Pronto, en edad juvenil, dejó su ciudad para jugar en Zagreb. Primero con el NK, después con Dinamo de Zagreb. Allí jugó 90 partidos junto a Dani Olmo repartidos en tres temporadas. Pero mientras Dani, que ahora es su principal apoyo en Barcelona, pronto encontró la puerta de salida, a Livakovic le costó salir de Croacia mucho más de lo acostumbrado para un futbolista de alto nivel en su país. Hasta los 28 años no fue a buscarlo el Fenerbahce, pero después de dos temporadas llegó una cesión al Girona de donde salió corriendo porque no jugaba y no quería perder el puesto en la selección en año del Mundial, un regreso al Dinamo de Zagreb y este verano el fichaje por el Barcelona, donde la condición de suplente no le penaliza tanto.. Luka Modric también nació en Zadar y le ayudó a despejar su camino en la portería de la selección croata, como se puede ver en el documental «Capitanes». «No transmites seguridad y eso se contagia al equipo», le decía para hacerle ver que debía permitirse fallar. «Todo el mundo comete errores. ¿Por qué tú no puedes tener uno?», le decía. Y Livakovic aprendió que la presión no tiene que estar necesariamente unida con el miedo.. Eso sucedía durante la fase de clasificación para el Mundial de Qatar, en el que Livakovic se alternaba en la portería croata con Ivusic y con Grbic, el exguardameta del Atlético. Pero desde que recuperó su lugar en la portería de la selección sólo ha dejado de jugar dos amistosos, uno contra Egipto y otro contra Gibraltar, y un partido de la Liga de Naciones contra Escocia por sanción.. Livakovic ya estaba en la portería croata cuando España la dejó fuera de la Eurocopa 2021 en la prórroga por 5-3. Aquel día el partido empezó con un gol en propia portería de Pedri desde el centro del campo. También estaba Livakovic en la portería croata en la final de la Liga de Naciones que España ganó en 2023. El primer trofeo de Luis de la Fuente con la selección absoluta. Aquel partido acabó con el gol de Carvajal a lo Panenka en la tanda de penaltis. El portero croata no pudo detener ninguno.. Este será su tercer enfrentamiento contra España. Y será otra vez en el Sánchez-Pizjuán, el estadio donde debutó hace apenas diez días con el Barça. «Desde el primer día he tenido a Dani Olmo ayudándome», confiesa. Pero el jugador que ha hecho más fácil su llegada a Barcelona gracias a su dominio del croata, hoy estará enfrente.
Una charla con Luka Modric fue decisiva para que el portero croata, que quería ser jugador de baloncesto, se tranquilizara
Dominic Livakovic quería jugar al baloncesto. Lo normal para un chico de 1,88 nacido en Zadar. Allí jugó Kresimir Cosic, uno de los grandes mitos del baloncesto yugoslavo, y ahora el pabellón en el que juega el principal equipo de la ciudad lleva su nombre. De allí salió también Zoran Vrankovic, aquel pívot interminable de la selección yugoslava de los años 80. Pero cuando Livakovic probó el fútbol enseguida decidió que aquel era su deporte, aunque siguiera jugando con las manos.. Pronto, en edad juvenil, dejó su ciudad para jugar en Zagreb. Primero con el NK, después con Dinamo de Zagreb. Allí jugó 90 partidos junto a Dani Olmo repartidos en tres temporadas. Pero mientras Dani, que ahora es su principal apoyo en Barcelona, pronto encontró la puerta de salida, a Livakovic le costó salir de Croacia mucho más de lo acostumbrado para un futbolista de alto nivel en su país. Hasta los 28 años no fue a buscarlo el Fenerbahce, pero después de dos temporadas llegó una cesión al Girona de donde salió corriendo porque no jugaba y no quería perder el puesto en la selección en año del Mundial, un regreso al Dinamo de Zagreb y este verano el fichaje por el Barcelona, donde la condición de suplente no le penaliza tanto.. Luka Modric también nació en Zadar y le ayudó a despejar su camino en la portería de la selección croata, como se puede ver en el documental «Capitanes». «No transmites seguridad y eso se contagia al equipo», le decía para hacerle ver que debía permitirse fallar. «Todo el mundo comete errores. ¿Por qué tú no puedes tener uno?», le decía. Y Livakovic aprendió que la presión no tiene que estar necesariamente unida con el miedo.. Eso sucedía durante la fase de clasificación para el Mundial de Qatar, en el que Livakovic se alternaba en la portería croata con Ivusic y con Grbic, el exguardameta del Atlético. Pero desde que recuperó su lugar en la portería de la selección sólo ha dejado de jugar dos amistosos, uno contra Egipto y otro contra Gibraltar, y un partido de la Liga de Naciones contra Escocia por sanción.. Livakovic ya estaba en la portería croata cuando España la dejó fuera de la Eurocopa 2021 en la prórroga por 5-3. Aquel día el partido empezó con un gol en propia portería de Pedri desde el centro del campo. También estaba Livakovic en la portería croata en la final de la Liga de Naciones que España ganó en 2023. El primer trofeo de Luis de la Fuente con la selección absoluta. Aquel partido acabó con el gol de Carvajal a lo Panenka en la tanda de penaltis. El portero croata no pudo detener ninguno.. Este será su tercer enfrentamiento contra España. Y será otra vez en el Sánchez-Pizjuán, el estadio donde debutó hace apenas diez días con el Barça. «Desde el primer día he tenido a Dani Olmo ayudándome», confiesa. Pero el jugador que ha hecho más fácil su llegada a Barcelona gracias a su dominio del croata, hoy estará enfrente.
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