«Malina», Ingeborg Bachmann (9/10). La recuperación de una gran novela de Ingeborg Bachmann. Por Diego Gándara. Para decirlo de manera directa: Ingeborg Bachmann (Klagenfurt, Austria, 25 de junio de 1926 – Roma, Italia, 17 de octubre de 1973) es una de las escritoras fundamentales de la literatura en lengua alemana del siglo XX. Poeta, novelista y ensayista, su obra ilumina el mundo donde fue hecha y anticipa el vacío existencial en el que hoy vivimos. Es fundamental, para leerla, comenzar con esta obra maestra, y que es toda una revelación sobre las relaciones, los imposibles y los secretos que las atraviesan y que marcan el pulso de la vida. «Malina», que es narrada por una mujer sin nombre, de corte intelectual, que vive en el Ungargasse en Viena en los alrededores de la segunda mitad del siglo XX, explora la situación existencial de esta mujer, que es escritora y que se encuentra atrapada por el deseo de dos hombres hacia ella y el suyo hacia ambos. Uno es Ivan, un húngaro que trabaja en el sector financiera, y el otro es Malima, un historiador militar, con el que puede dialogar y pensar en sí misma. El triángulo en el que vive no le deja salida. Sólo le queda vivir en el imposible del amor.. Espiritual e imaginaria. «Viví en Ivan y muero en Malina», dice la narradora de esta novela de una sensibilidad extrema, a modo de renuncia, de resignación y, por qué no, de redención. Porque la narradora, en su caída existencial, le permite creer en un mundo nuevo a partir de palabras nuevas, Según Bachmann, que dejó Austria para vivir en Italia, donde murió tras un accidente relacionado con el fuego, describió su novela como una autobiografía, pero, aclaró, «no en el sentido tradicional», agregó después. Es decir: una novela espiritual e imaginaria. El resultado es una novela excepciona. Cien años después de su nacimiento, Ingebor Bachmann continúa siendo una escritora esencial para la literatura austríaca y la lengua alemana.. Lo mejor: Describe un mundo propio, que mira con los ojos bien abiertos, después de haberlo visto, en medio de la oscuridad. Lo peor: Nada malo puede decirse de esta novela que sigue tan vigente como suele suceder con cualquier clásico moderno. «Cuentos autobiográficos II», Álvaro Pombo (9/10). Álvaro Pombo, otro felicísimo y magistral regreso al cuento. Por Jesús Ferrer. El año pasado Álvaro Pombo publicaba «Cuentos autobiográficos I», un espléndido volumen de relatos que nos dejaba a la espera de la segunda entrega que ahora ve la luz. En «Cuentos autobiográficos II» vuelve a incidir en ese registro autorreferencial, con rasgos de balance vital, revisitada memoria, contenida nostalgia, y esperanzada mirada. En el primero de estos textos explicita el narrador: «Ahora estoy inclinado a escribir cuentos. Llamo cuento a un relato que no pase de los diez o quince folios: puede valer, si es brillante, con solo cuatro o cinco. Esta inclinación coincide con un periodo inquieto de mi vida, una larga convalecencia». Esa recuperación física conllevará una introspección espiritual de carácter crítico, reflexivo, agitado y humorístico también.. Obsesiones. Recorren estas páginas los más variados temas y argumentos: el entusiasmo por Henry James, la casa familiar, el satirizado convencionalismo del matrimonio, las dudas de un inquieto sacerdote que preconiza el consuelo de la fe, la admiración hacia el costumbrismo británico, la creencia en la resurrección, la fijación literaria con Carmen Laforet, el placer existencial de la escritura y el misterioso atractivo de los gatos, entre otras cuestiones. Recordando lejanas clases de Filosofía en Londres, reflexiona: «Ahora es otro tiempo. Ahora estamos muy al final de varias vidas, incluida la mía propia. Quisiera pensar sobre eso, pero cada vez “pensar” se va volviendo más contar cosas. (…) Es como si el pasado, mi propio pasado, se hubiese teñido de un futuro: de momento ese pasado londinense resulta indescifrable». Comprender ese vaivén conforma la esencia de estos relatos, inteligente mezcla de ensayo meditativo, narrativa imaginativa, evocación autobiográfica y reflexión espiritual. Pombo domina el arte del relato breve, combinando cierto suspense de la trama, ocurrentes historias cotidianas y amena agilidad.. Lo mejor: La perfecta combinación que hace el autor de memoria personal, canon literario, ficción narrativa e ironía vital. Lo peor: Nada a destacar, tratándose de un libro de cuentos de gran amenidad e interesantes evocaciones autorales. «El caso Cem», Vera Mutafchíeva (9/10). Sobre el exilio, la identidad, el desarraigo, la pérdida y el amor. Por Diego Gándara. Es curioso que la obra de una escritora como la de la búlgara Vera Mutafchíeva (nacida en Sofía en 1929 y fallecida en 2009 en esa ciudad) sea tan poco conocida en español, sobre todo porque cuenta con más de treinta libros en los que combina la ficción con el rigor histórico: novelas, especialmente, que tienen que ver con la historia de los Balcanes. «El caso Cem» es un ejemplo de los pilares sobre los que se asienta su obra. La novela perfila la vida de Cem (o Djem), hijo del sultán Mehmed II, cuya muerte en 1481 desencadena una lucha por la sucesión dentro del Imperio otomano. Según la línea sucesoria, el que accede es Bayezid II. Pero los intentos de Cem, que se convierte en el rival político de su hermano, por quitarle el poder, acaban llevándolo a un largo exilio en el que, por un lado, está teñido de melancolía, y por el otro, de política, dado que las potencias europeas de la época hacen de Cem una vía para poner freno al Imperio.. Pérdida y desarraigo. Más allá de reconstruir una época histórica concreta, esta no es una novela histórica al uso. Mutafkíeva, reconocida investigadora del Imperio otomano, ofrece un panorama lo bastante amplio de aquellos años, gracias, además, a la estructura y a la arquitectura de la novela: «El caso Cem» se reconstruye a través de testimonios diversos y de diferentes puntos de vista, como si se tratara de un expediente. Más allá de su rigor histórico, la novela ofrece una riqueza más: la exploración profunda de un personaje como Cem, que debió vivir en el exilio y morir también allí, lejos de su tierra y tironeado por los poderes de entonces. El exilio, para Cem, según se desprende de la lectura de la novela, es un sufrimiento puro, silencioso, pero Mutafkíeva hace de esa experiencia de Cem una reflexión propia sobre la pérdida, la identidad, el desarraigo y la condición humana.. Lo mejor: Es una novela histórica distinta. No cuenta una aventura, sino una experiencia y se adentra en la condición humana. Lo peor: Nada criticable a esta novela que jamás ha sido traducida al español hasta ahora, gracias a Automática Editorial. «El dinero de Hitler», Radka Denemarková (9/10). La dolorosa vuelta a casa de los supervivientes del Holocausto. Por Ángeles López. Hay novelas que versan sobre el Holocausto y otras que abordan lo que se vivió después. Esta obra pertenece a esa categoría áspera y poco transitada que tienen el arrojo de indagar qué sucede cuando una víctima retorna al hogar y descubre que no hay nadie. Incluso más duro: que su presencia no es bienvenida e incómoda. Gita Lauschmannová, tras sobrevivir en Auschwitz, regresa a los Sudetes, donde ha perdido a toda su familia: sus padres, su hermana y toda posibilidad de fe en el ser humano. Pero no encontrará compasión ni reparación del daño en su casa, sino silencio, animadversión y saqueo, pues, aunque la guerra no ha finalizado, la violencia permanece transmutada en diferentes máscaras. Esa es la llaga que la autora pretende explorar, la de una posguerra como geografía ética demolida.. Realidad dolorosa. La narradora checa no abunda en una novela histórica previsible, en tanto que su tinta revela más una exhumación: levanta las faldas de la memoria patria y deja vagar a sus anchas a los fantasmas que permanecían atrapados. Ese denominado «segundo Holocausto», que pasa por la expulsión y marginación de los judíos de habla alemana en la Checoslovaquia de la posguerra, se nos muestra no como una tesis, sino como una realidad dolorosa e irreductible, lejos de comprensión alguna. El idioma es lo más seductor de este libro, pues Denemarková plasma cada situación con una vehemencia y una intensidad orgánica, hasta el punto de que algunos pasajes parecen heridos por el rayo del expresionismo centroeuropeo; otros amordazan o roban el aliento al más puro estilo kafkiano, mientras que otros abundan en la intensidad moral de una tragedia griega. La protagonista está muy lejos de ser una heroína de manual o una mártir sumisa; es una mujer magullada pero obstinada, contradictoria pero feroz. Eso la hace irrepetible.. Lo mejor: Una mirada feroz a la posguerra europea, sostenida por un lenguaje poderoso y perturbador. Lo peor: Quizá su fragmentación narrativa y densidad simbólica pueden exigir un esfuerzo adicional a ciertos lectores
Entre las novedades editoriales también destaca una gran novela histórica de una autora desconocida
«Malina», Ingeborg Bachmann (9/10). La recuperación de una gran novela de Ingeborg Bachmann. Por Diego Gándara. Para decirlo de manera directa: Ingeborg Bachmann (Klagenfurt, Austria, 25 de junio de 1926 – Roma, Italia, 17 de octubre de 1973) es una de las escritoras fundamentales de la literatura en lengua alemana del siglo XX. Poeta, novelista y ensayista, su obra ilumina el mundo donde fue hecha y anticipa el vacío existencial en el que hoy vivimos. Es fundamental, para leerla, comenzar con esta obra maestra, y que es toda una revelación sobre las relaciones, los imposibles y los secretos que las atraviesan y que marcan el pulso de la vida. «Malina», que es narrada por una mujer sin nombre, de corte intelectual, que vive en el Ungargasse en Viena en los alrededores de la segunda mitad del siglo XX, explora la situación existencial de esta mujer, que es escritora y que se encuentra atrapada por el deseo de dos hombres hacia ella y el suyo hacia ambos. Uno es Ivan, un húngaro que trabaja en el sector financiera, y el otro es Malima, un historiador militar, con el que puede dialogar y pensar en sí misma. El triángulo en el que vive no le deja salida. Sólo le queda vivir en el imposible del amor.. Espiritual e imaginaria. «Viví en Ivan y muero en Malina», dice la narradora de esta novela de una sensibilidad extrema, a modo de renuncia, de resignación y, por qué no, de redención. Porque la narradora, en su caída existencial, le permite creer en un mundo nuevo a partir de palabras nuevas, Según Bachmann, que dejó Austria para vivir en Italia, donde murió tras un accidente relacionado con el fuego, describió su novela como una autobiografía, pero, aclaró, «no en el sentido tradicional», agregó después. Es decir: una novela espiritual e imaginaria. El resultado es una novela excepciona. Cien años después de su nacimiento, Ingebor Bachmann continúa siendo una escritora esencial para la literatura austríaca y la lengua alemana.. Lo mejor: Describe un mundo propio, que mira con los ojos bien abiertos, después de haberlo visto, en medio de la oscuridad. Lo peor: Nada malo puede decirse de esta novela que sigue tan vigente como suele suceder con cualquier clásico moderno. «Cuentos autobiográficos II», Álvaro Pombo (9/10). Álvaro Pombo, otro felicísimo y magistral regreso al cuento. Por Jesús Ferrer. El año pasado Álvaro Pombo publicaba «Cuentos autobiográficos I», un espléndido volumen de relatos que nos dejaba a la espera de la segunda entrega que ahora ve la luz. En «Cuentos autobiográficos II» vuelve a incidir en ese registro autorreferencial, con rasgos de balance vital, revisitada memoria, contenida nostalgia, y esperanzada mirada. En el primero de estos textos explicita el narrador: «Ahora estoy inclinado a escribir cuentos. Llamo cuento a un relato que no pase de los diez o quince folios: puede valer, si es brillante, con solo cuatro o cinco. Esta inclinación coincide con un periodo inquieto de mi vida, una larga convalecencia». Esa recuperación física conllevará una introspección espiritual de carácter crítico, reflexivo, agitado y humorístico también.. Obsesiones. Recorren estas páginas los más variados temas y argumentos: el entusiasmo por Henry James, la casa familiar, el satirizado convencionalismo del matrimonio, las dudas de un inquieto sacerdote que preconiza el consuelo de la fe, la admiración hacia el costumbrismo británico, la creencia en la resurrección, la fijación literaria con Carmen Laforet, el placer existencial de la escritura y el misterioso atractivo de los gatos, entre otras cuestiones. Recordando lejanas clases de Filosofía en Londres, reflexiona: «Ahora es otro tiempo. Ahora estamos muy al final de varias vidas, incluida la mía propia. Quisiera pensar sobre eso, pero cada vez “pensar” se va volviendo más contar cosas. (…) Es como si el pasado, mi propio pasado, se hubiese teñido de un futuro: de momento ese pasado londinense resulta indescifrable». Comprender ese vaivén conforma la esencia de estos relatos, inteligente mezcla de ensayo meditativo, narrativa imaginativa, evocación autobiográfica y reflexión espiritual. Pombo domina el arte del relato breve, combinando cierto suspense de la trama, ocurrentes historias cotidianas y amena agilidad.. Lo mejor: La perfecta combinación que hace el autor de memoria personal, canon literario, ficción narrativa e ironía vital. Lo peor: Nada a destacar, tratándose de un libro de cuentos de gran amenidad e interesantes evocaciones autorales. «El caso Cem», Vera Mutafchíeva (9/10). Sobre el exilio, la identidad, el desarraigo, la pérdida y el amor. Por Diego Gándara. Es curioso que la obra de una escritora como la de la búlgara Vera Mutafchíeva (nacida en Sofía en 1929 y fallecida en 2009 en esa ciudad) sea tan poco conocida en español, sobre todo porque cuenta con más de treinta libros en los que combina la ficción con el rigor histórico: novelas, especialmente, que tienen que ver con la historia de los Balcanes. «El caso Cem» es un ejemplo de los pilares sobre los que se asienta su obra. La novela perfila la vida de Cem (o Djem), hijo del sultán Mehmed II, cuya muerte en 1481 desencadena una lucha por la sucesión dentro del Imperio otomano. Según la línea sucesoria, el que accede es Bayezid II. Pero los intentos de Cem, que se convierte en el rival político de su hermano, por quitarle el poder, acaban llevándolo a un largo exilio en el que, por un lado, está teñido de melancolía, y por el otro, de política, dado que las potencias europeas de la época hacen de Cem una vía para poner freno al Imperio.. Pérdida y desarraigo. Más allá de reconstruir una época histórica concreta, esta no es una novela histórica al uso. Mutafkíeva, reconocida investigadora del Imperio otomano, ofrece un panorama lo bastante amplio de aquellos años, gracias, además, a la estructura y a la arquitectura de la novela: «El caso Cem» se reconstruye a través de testimonios diversos y de diferentes puntos de vista, como si se tratara de un expediente. Más allá de su rigor histórico, la novela ofrece una riqueza más: la exploración profunda de un personaje como Cem, que debió vivir en el exilio y morir también allí, lejos de su tierra y tironeado por los poderes de entonces. El exilio, para Cem, según se desprende de la lectura de la novela, es un sufrimiento puro, silencioso, pero Mutafkíeva hace de esa experiencia de Cem una reflexión propia sobre la pérdida, la identidad, el desarraigo y la condición humana.. Lo mejor: Es una novela histórica distinta. No cuenta una aventura, sino una experiencia y se adentra en la condición humana. Lo peor: Nada criticable a esta novela que jamás ha sido traducida al español hasta ahora, gracias a Automática Editorial. «El dinero de Hitler», Radka Denemarková (9/10). La dolorosa vuelta a casa de los supervivientes del Holocausto. Por Ángeles López. Hay novelas que versan sobre el Holocausto y otras que abordan lo que se vivió después. Esta obra pertenece a esa categoría áspera y poco transitada que tienen el arrojo de indagar qué sucede cuando una víctima retorna al hogar y descubre que no hay nadie. Incluso más duro: que su presencia no es bienvenida e incómoda. Gita Lauschmannová, tras sobrevivir en Auschwitz, regresa a los Sudetes, donde ha perdido a toda su familia: sus padres, su hermana y toda posibilidad de fe en el ser humano. Pero no encontrará compasión ni reparación del daño en su casa, sino silencio, animadversión y saqueo, pues, aunque la guerra no ha finalizado, la violencia permanece transmutada en diferentes máscaras. Esa es la llaga que la autora pretende explorar, la de una posguerra como geografía ética demolida.. Realidad dolorosa. La narradora checa no abunda en una novela histórica previsible, en tanto que su tinta revela más una exhumación: levanta las faldas de la memoria patria y deja vagar a sus anchas a los fantasmas que permanecían atrapados. Ese denominado «segundo Holocausto», que pasa por la expulsión y marginación de los judíos de habla alemana en la Checoslovaquia de la posguerra, se nos muestra no como una tesis, sino como una realidad dolorosa e irreductible, lejos de comprensión alguna. El idioma es lo más seductor de este libro, pues Denemarková plasma cada situación con una vehemencia y una intensidad orgánica, hasta el punto de que algunos pasajes parecen heridos por el rayo del expresionismo centroeuropeo; otros amordazan o roban el aliento al más puro estilo kafkiano, mientras que otros abundan en la intensidad moral de una tragedia griega. La protagonista está muy lejos de ser una heroína de manual o una mártir sumisa; es una mujer magullada pero obstinada, contradictoria pero feroz. Eso la hace irrepetible.. Lo mejor: Una mirada feroz a la posguerra europea, sostenida por un lenguaje poderoso y perturbador. Lo peor: Quizá su fragmentación narrativa y densidad simbólica pueden exigir un esfuerzo adicional a ciertos lectores
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