Muchos pensaron que la final de Qatar 2022 sería el último partido de Messi en una Copa del Mundo. En ese momento, con el trofeo en las manos, ni él era capaz de decir qué pasaría en el futuro, pero cuatro años después el «10» ya ha empezado su sexto Mundial y con una actuación que es parte de la historia. Tres goles que le permiten ponerse en lo más alto de la lista de los anotadores del torneo, justo al lado de Miroslav Klose, que llevaba mucho tiempo solo y, como se descuide, en nada va a estar fuera del podio.. Messi acribilló a Luca Zidane, el portero de Argelia, con dos disparos desde fuera del área, uno a la escuadra y otro abajo, al rincón izquierdo. En medio de ambos, hizo el segundo tanto con un pase a la red después de un rechace del hijo de Zizou tras un remate de Mac Allister.. Como si fuera fácil, sin tener que acelerar demasiado y entre la alegría de sus compañeros, que ya saben que lo de arropar a su estrella y correr por él da resultado. Argentina defiende título y busca repetir para firmar un doblete del que se quedó muy cerca en 1990 tras ganar en 1986.. Este Mundial incorpora muchas novedades, y una de ellas es un balón inteligente, el Trionda de Adidas, que registra varios parámetros, entre ellos la velocidad de golpeo y que confirmó que Leo igualó a Klose con un disparo de más de 100 kilómetros por hora. El remate de su tercer gol alcanzó los 106,9 km/h desde una distancia de 17,5 metros y una rotación máxima de 6,6 vueltas por segundo. El primero de los tantos del «10» llegó a los 109,4 km/h y una rotación máxima de 16,8 vueltas por segundo. Su segundo tanto lo hizo desde cerca, a 8,7 metros de la portería, con una velocidad máxima de 71,2 km/h.. Anotó un cuarto, que en realidad hubiese abierto el marcador de no haber sido por un fuera de juego previo. «Es un orgullo poder estar ahí, pero no deja de ser una estadística. Eso no me va a cambiar nada. Conseguí todos los triunfos a nivel de club y de selección, y todo lo que venga a partir de ahora es un bonus», explicaba Leo sobre esos dieciséis goles en los Mundiales, que además son 120 en total con la selección argentina en 200 partidos. Una camiseta que durante un tiempo le dio más tristezas que alegrías, cuando en su país dudaban de que la sintiera realmente y hasta pensó quitársela para siempre. Ahora ya tiene todos los títulos y, sin presión, busca otra Copa del Mundo en su último baile. «Es mi manera de competir, de vivirlo siempre. Intenté prepararme para poder sentirme bien en este Mundial físicamente, para poder ayudar al grupo, porque este grupo es muy competitivo, con jugadores extraordinarios. Nadie te regala nada. Aquí hay que estar muy bien para estar a la altura y poder jugar. Eso es lo que nos hace fuertes como equipo», explicaba sobre cómo ha llegado al torneo. Él es el alma del vestuario y Scaloni tiene claro que si está bien debe jugar. Bromeaba el seleccionador unos días antes sobre cómo Leo le había comentado que estaba esperando a ver si lo convocaba, como si fuera uno más en la lista.. Durante el partido ante Argelia, Messi fue dejando atrás a nombres históricos. Primero superó a Gerd Müller, después a Ronaldo Nazario, que era el segundo en la lista con 15 tantos, y finalmente llegó al escalón de Miroslav Klose. Respondió al doblete de Mbappé, que unas horas antes se había puesto con 14, a dos del gigante alemán.. A pesar de estar cerca de los 39 años y de jugar en una Liga, la estadounidense, que no es de primer nivel, Messi apareció en el Mundial con una gran actuación. Es verdad que le vendrán rivales más potentes, más físicos, que le obligarán a estar más lejos del área, pero por ahora disfruta del momento y confiesa en quién se inspira. «Estamos mirando la serie de Nadal y somos muy parecidos, me identifico mucho. Siempre quiero dar el máximo, disfruto de esa manera».
La estrella argentina cerró el triplete que le pone a la altura de Klose con un disparo a 106,9 km/h
Muchos pensaron que la final de Qatar 2022 sería el último partido de Messi en una Copa del Mundo. En ese momento, con el trofeo en las manos, ni él era capaz de decir qué pasaría en el futuro, pero cuatro años después el «10» ya ha empezado su sexto Mundial y con una actuación que es parte de la historia. Tres goles que le permiten ponerse en lo más alto de la lista de los anotadores del torneo, justo al lado de Miroslav Klose, que llevaba mucho tiempo solo y, como se descuide, en nada va a estar fuera del podio.. Messi acribilló a Luca Zidane, el portero de Argelia, con dos disparos desde fuera del área, uno a la escuadra y otro abajo, al rincón izquierdo. En medio de ambos, hizo el segundo tanto con un pase a la red después de un rechace del hijo de Zizou tras un remate de Mac Allister.. Como si fuera fácil, sin tener que acelerar demasiado y entre la alegría de sus compañeros, que ya saben que lo de arropar a su estrella y correr por él da resultado. Argentina defiende título y busca repetir para firmar un doblete del que se quedó muy cerca en 1990 tras ganar en 1986.. Este Mundial incorpora muchas novedades, y una de ellas es un balón inteligente, el Trionda de Adidas, que registra varios parámetros, entre ellos la velocidad de golpeo y que confirmó que Leo igualó a Klose con un disparo de más de 100 kilómetros por hora. El remate de su tercer gol alcanzó los 106,9 km/h desde una distancia de 17,5 metros y una rotación máxima de 6,6 vueltas por segundo. El primero de los tantos del «10» llegó a los 109,4 km/h y una rotación máxima de 16,8 vueltas por segundo. Su segundo tanto lo hizo desde cerca, a 8,7 metros de la portería, con una velocidad máxima de 71,2 km/h.. Anotó un cuarto, que en realidad hubiese abierto el marcador de no haber sido por un fuera de juego previo. «Es un orgullo poder estar ahí, pero no deja de ser una estadística. Eso no me va a cambiar nada. Conseguí todos los triunfos a nivel de club y de selección, y todo lo que venga a partir de ahora es un bonus», explicaba Leo sobre esos dieciséis goles en los Mundiales, que además son 120 en total con la selección argentina en 200 partidos. Una camiseta que durante un tiempo le dio más tristezas que alegrías, cuando en su país dudaban de que la sintiera realmente y hasta pensó quitársela para siempre. Ahora ya tiene todos los títulos y, sin presión, busca otra Copa del Mundo en su último baile. «Es mi manera de competir, de vivirlo siempre. Intenté prepararme para poder sentirme bien en este Mundial físicamente, para poder ayudar al grupo, porque este grupo es muy competitivo, con jugadores extraordinarios. Nadie te regala nada. Aquí hay que estar muy bien para estar a la altura y poder jugar. Eso es lo que nos hace fuertes como equipo», explicaba sobre cómo ha llegado al torneo. Él es el alma del vestuario y Scaloni tiene claro que si está bien debe jugar. Bromeaba el seleccionador unos días antes sobre cómo Leo le había comentado que estaba esperando a ver si lo convocaba, como si fuera uno más en la lista.. Durante el partido ante Argelia, Messi fue dejando atrás a nombres históricos. Primero superó a Gerd Müller, después a Ronaldo Nazario, que era el segundo en la lista con 15 tantos, y finalmente llegó al escalón de Miroslav Klose. Respondió al doblete de Mbappé, que unas horas antes se había puesto con 14, a dos del gigante alemán.. A pesar de estar cerca de los 39 años y de jugar en una Liga, la estadounidense, que no es de primer nivel, Messi apareció en el Mundial con una gran actuación. Es verdad que le vendrán rivales más potentes, más físicos, que le obligarán a estar más lejos del área, pero por ahora disfruta del momento y confiesa en quién se inspira. «Estamos mirando la serie de Nadal y somos muy parecidos, me identifico mucho. Siempre quiero dar el máximo, disfruto de esa manera».
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