Año nuevo, balance de la Policía Nacional en la provincia de Alicante. Y con unos datos cuánto menos llamativos. Los hurtos en coches siguen presentes por exceso de confianza de los conductores y uno de los botines más preciados son las nuevas balizas que todo conductor está obligado a llevar desde el 1 de enero para señalizar, por ejemplo, una avería o accidente. Sustituyen los triángulos de color naranja y son objeto de robo.. Así lo ha explicado hoy el portavoz de la Policía Nacional en Alicante, Cristian Plazas, en declaraciones a los medios de comunicación. Plazas ha recalcado, además, que en 2025 descendieron los delitos relacionados con malos tratos y los homicidios; en el caso de los homicidios, además, se esclarecieron el cien por cien.. Siguen en auge las estafas digitales, pero los delitos considerados tradicionales, como “romper la ventanilla de un coche para sustraer lo que hay en el interior no desaparecen”. «Nos hemos vuelto un poco más confiados en dejar cosas dentro del coche y se sustraen, por ejemplo, tarjetas de crédito o las recién estrenadas balizas de tráfico», ha comentado.. Los delincuentes en estos casos “no operan en redes criminales complejas; salen a robar en coches por la noche y se llevan todo lo que encuentran. Si es una tarjeta de crédito, la usan lo antes posible”. Por eso, hay que tener cuidado y poner por ejemplo topes máximos para extraer dinero de una sola vez”.. Los consejos son claros, en ningún caso dejar objetos de valor a la vista, especialmente tarjetas de crédito, y registrar los números de serie de todos los objetos, incluidas las nuevas balizas de emergencia. «Si la tenemos identificada y el ladrón de la baliza la utiliza, podemos identificar el objeto y a la persona que lo ha cometido”.. El falso banco. Plazas ha explicado también que las estafas son de nuevo los delitos antes los que hay que tener mayor cuidado. «La estafa que predomina es el llamado falso banco, en el que los delincuentes suplantan a la entidad bancaria a través de una llamada o SMS para obtener las claves de la víctima con carácter de urgencia». Le sigue el timo del denominado «falso alquiler», que se da en una provincia turística como Alicante y consiste en ofertar viviendas inexistentes con fotos atractivas para que la víctima pique y pague una cantidad por el piso en concepto de entrada.. Otra estafa es el conocido como «hijo en apuros». En este caso, a través de la aplicación de mensajería WhatsApp, se envían mensajes masivos con los que se hacían pasar por los hijos de las futuras víctimas solicitando dinero de manera urgente para cubrir una emergencia.. Engaños con las criptomonedas. Además, Plazas ha alertado sobre un tipo delictivo que, sin estar entre los más numerosos, «está cogiendo un auge», las falsas inversiones en criptomonedas. Los delincuentes utilizan anuncios y grupos de mensajería para animar a invertir, llegando a coordinarse para actuar como ‘ganchos’ que simulan ser inversores de éxito. «Cuando la víctima intenta retirar sus ganancias, los estafadores le exigen que invierta más dinero para poder recuperarlo, atrapándola en una espiral de fraude de la que es imposible salir», ha dicho.
Las estafas del «falso banco», «falso alquiler» y el «hijo en apuros» están en auge
Año nuevo, balance de la Policía Nacional en la provincia de Alicante. Y con unos datos cuánto menos llamativos. Los hurtos en coches siguen presentes por exceso de confianza de los conductores y uno de los botines más preciados son las nuevas balizas que todo conductor está obligado a llevar desde el 1 de enero para señalizar, por ejemplo, una avería o accidente. Sustituyen los triángulos de color naranja y son objeto de robo.. Así lo ha explicado hoy el portavoz de la Policía Nacional en Alicante, Cristian Plazas, en declaraciones a los medios de comunicación. Plazas ha recalcado, además, que en 2025 descendieron los delitos relacionados con malos tratos y los homicidios; en el caso de los homicidios, además, se esclarecieron el cien por cien.. Siguen en auge las estafas digitales, pero los delitos considerados tradicionales, como “romper la ventanilla de un coche para sustraer lo que hay en el interior no desaparecen”. «Nos hemos vuelto un poco más confiados en dejar cosas dentro del coche y se sustraen, por ejemplo, tarjetas de crédito o las recién estrenadas balizas de tráfico», ha comentado.. Los delincuentes en estos casos “no operan en redes criminales complejas; salen a robar en coches por la noche y se llevan todo lo que encuentran. Si es una tarjeta de crédito, la usan lo antes posible”. Por eso, hay que tener cuidado y poner por ejemplo topes máximos para extraer dinero de una sola vez”.. Los consejos son claros, en ningún caso dejar objetos de valor a la vista, especialmente tarjetas de crédito, y registrar los números de serie de todos los objetos, incluidas las nuevas balizas de emergencia. «Si la tenemos identificada y el ladrón de la baliza la utiliza, podemos identificar el objeto y a la persona que lo ha cometido”.. El falso banco. Plazas ha explicado también que las estafas son de nuevo los delitos antes los que hay que tener mayor cuidado. «La estafa que predomina es el llamado falso banco, en el que los delincuentes suplantan a la entidad bancaria a través de una llamada o SMS para obtener las claves de la víctima con carácter de urgencia». Le sigue el timo del denominado «falso alquiler», que se da en una provincia turística como Alicante y consiste en ofertar viviendas inexistentes con fotos atractivas para que la víctima pique y pague una cantidad por el piso en concepto de entrada.. Otra estafa es el conocido como «hijo en apuros». En este caso, a través de la aplicación de mensajería WhatsApp, se envían mensajes masivos con los que se hacían pasar por los hijos de las futuras víctimas solicitando dinero de manera urgente para cubrir una emergencia.. Engaños con las criptomonedas. Además, Plazas ha alertado sobre un tipo delictivo que, sin estar entre los más numerosos, «está cogiendo un auge», las falsas inversiones en criptomonedas. Los delincuentes utilizan anuncios y grupos de mensajería para animar a invertir, llegando a coordinarse para actuar como ‘ganchos’ que simulan ser inversores de éxito. «Cuando la víctima intenta retirar sus ganancias, los estafadores le exigen que invierta más dinero para poder recuperarlo, atrapándola en una espiral de fraude de la que es imposible salir», ha dicho.
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