15 años después del accidente nuclear de Fukushima, una nueva estirpe animal se ha adueñado de los bosques que rodean la central y que quedaron totalmente abandonados. Se trata de híbridos entre cerdos y jabalíes que se han reproducido a un ritmo inédito en un territorio que se ha convertido ahora en un «experimento natural excepcional», según han descrito los autores del estudio que ha analizado esta nueva especie.. La investigación, publicada en el Journal of Forest Research, analiza así un episodio de hibridación entre dos especies distintas que se ha convertido en uno de los más extensos documentados hasta ahora entre animales domésticos como los cerdos y la fauna silvestre como los jabalíes.. Así, tras el accidente, fueron miles de cerdos los que abandonaron las granjas en las que se encontraban y se adentraron en bosques. Fue allí donde se encontraron con los jabalíes y fruto de ello se ha producido esta nueva especie. En cualquier caso, los autores del estudio aseguran que lo relevante no es el cruce en sí entre las dos especies sino quien han sido las madres de esos primeros híbridos.. «Este estudio demuestra que el rápido ciclo reproductivo del cerdo doméstico se hereda a través del linaje materno», señala el profesor Shingo Kaneko, líder del equipo que ha llevado a cabo el estudio. Con ello, esa transmisión ha permitido que los descendientes se siguieran reproduciendo ya que, a diferencia del cerdo, el jabalí solo lo hace una sola vez al año.. Y esta diferencia es la que ha resultado precisamente fundamental según también destacan los autores. Con ello, los híbridos nacidos de madres cerdo comenzaron a producir nuevas generaciones a gran velocidad, acortando así los tiempos evolutivos.. Análisis del ADN. Además, para analizar el fenómenos el estudio ha analizado ADN mitocondrial, heredado exclusivamente de la madre, junto con marcadores nucleares de 191 jabalíes y 10 cerdos domésticos recogidos entre 2015 y 2018.. Los resultados han determinado que muchos animales se encontraban ya a más de cinco generaciones del que fue el cruce original, lo que confirmaría la gran velocidad a la que se han dado estos cambios. «Observamos una rotación generacional inusualmente rápida», explica Kaneko.. Los autores subrayan que, aunque la hibridación entre especies no es un fenómeno nuevo, el caso de Fukushima ha sido especial por el abandono del territorio: «La ausencia repentina de actividad humana permitió una expansión muy rápida del jabalí». Además, ponen el foco ahora en que el verdadero problema no es la creación de nuevas especies, sino que se puedan crear poblaciones que puedan crecer a una velocidad imparable que desborde cualquier estrategia de control.
Se trata de una nueva especie animal que se ha producido en la zona a un ritmo inédito y que ha avanzado por el territorio.
15 años después del accidente nuclear de Fukushima, una nueva estirpe animal se ha adueñado de los bosques que rodean la central y que quedaron totalmente abandonados. Se trata de híbridos entre cerdos y jabalíes que se han reproducido a un ritmo inédito en un territorio que se ha convertido ahora en un «experimento natural excepcional», según han descrito los autores del estudio que ha analizado esta nueva especie.. La investigación, publicada en elJournal of Forest Research, analiza así un episodio de hibridación entre dos especies distintas que se ha convertido en uno de los más extensos documentados hasta ahora entre animales domésticos como los cerdos y la fauna silvestre como los jabalíes.. Así, tras el accidente, fueron miles de cerdos los que abandonaron las granjas en las que se encontraban y se adentraron en bosques. Fue allí donde se encontraron con los jabalíes y fruto de ello se ha producido esta nueva especie. En cualquier caso, los autores del estudio aseguran que lo relevante no es el cruce en sí entre las dos especies sino quien han sido las madres de esos primeros híbridos.. «Este estudio demuestra que el rápido ciclo reproductivo del cerdo doméstico se hereda a través del linaje materno», señala el profesor Shingo Kaneko, líder del equipo que ha llevado a cabo el estudio. Con ello, esa transmisión ha permitido que los descendientes se siguieran reproduciendo ya que, a diferencia del cerdo, el jabalí solo lo hace una sola vez al año.. Y esta diferencia es la que ha resultado precisamente fundamental según también destacan los autores. Con ello, los híbridos nacidos de madres cerdo comenzaron a producir nuevas generaciones a gran velocidad, acortando así los tiempos evolutivos.. Además, para analizar el fenómenos el estudio ha analizado ADN mitocondrial, heredado exclusivamente de la madre, junto con marcadores nucleares de 191 jabalíes y 10 cerdos domésticos recogidos entre 2015 y 2018.. Los resultados han determinado que muchos animales se encontraban ya a más de cinco generaciones del que fue el cruce original, lo que confirmaría la gran velocidad a la que se han dado estos cambios. «Observamos una rotación generacional inusualmente rápida», explica Kaneko.. Los autores subrayan que, aunque la hibridación entre especies no es un fenómeno nuevo, el caso de Fukushima ha sido especial por el abandono del territorio: «La ausencia repentina de actividad humana permitió una expansión muy rápida del jabalí». Además, ponen el foco ahora en que el verdadero problema no es la creación de nuevas especies, sino que se puedan crear poblaciones que puedan crecer a una velocidad imparable que desborde cualquier estrategia de control.
