Como suspendida en el tiempo y en el aire. Un pedacito de tierra en el que el mar mar marca el ritmo desde siempre y en el que cada atardecer tiene algo de postal de los sesenta. Así es A Illa de Arousa. Situada en pleno corazón de la ría del mismo nombre, en Pontevedra, esta isla gallega tiene una singularidad más grande aún que sus playas, sus parques y secretos: se trata del único municipio insular de Galicia.. Desde el aire parece flotar sobre el Atlántico, rodeada de bateas y pequeñas embarcaciones que dibujan la vida marinera de una de las zonas de Galicia más ligadas a su mar. Sin embargo, desde 1985, un puente de casi dos kilómetros conecta este territorio con el continente y permite llegar en apenas unos minutos desde Vilanova de Arousa.. Pero cruzar ese puente es mucho más que un simple trayecto. Es entrar en un lugar donde todo parece diferente. Donde las prisas no existen y donde la naturaleza continúa dominando el paisaje.. A Illa de Arousa apenas supera los siete kilómetros de longitud, pero concentra algunos de los paisajes más sorprendentes de Galicia. Playas de arena blanca y aguas cristalinas, senderos entre pinares, pequeñas calas escondidas y miradores sobre la ría convierten este enclave en uno de los destinos más especiales de las Rías Baixas.. El Caribe gallego. Hablar de las playas de A Illa de Arousa es hacerlo de uno de sus grandes tesoros. La isla cuenta con decenas de arenales repartidos por toda su costa, muchos de ellos rodeados de vegetación y con aguas tranquilas y transparentes que recuerdan más al Caribe que al Atlántico gallego.. Entre las más conocidas aparece Area da Secada, en la zona norte, famosa por su arena blanca y por sus aguas calmadas. También O Vao, una de las primeras playas que aparecen tras cruzar el puente y desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas de la estructura sobre el mar.. Pero si hay una playa que suele sorprender a quienes visitan la isla por primera vez es Sualaxe. Sus tonos turquesa, el color dorado de la arena y la tranquilidad de sus aguas han hecho que muchos la bauticen como el auténtico “Caribe gallego”. El paisaje se completa con pinares muy próximos al mar y pequeñas zonas rocosas.. Más salvajes todavía son las playas situadas dentro del Parque Natural de Carreirón. Allí, alejadas de coches y construcciones, aparecen arenales prácticamente vírgenes como Lombeira o Xastelas, a los que solo se puede acceder caminando o en bicicleta.. Aves migratorias. La gran joya ambiental de A Illa de Arousa se encuentra en el extremo sur. El Parque Natural de Carreirón forma parte del complejo intermareal Umia-O Grove y es uno de los espacios naturales más valiosos de Galicia.. Senderos de arena atraviesan pinares, dunas y pequeñas lagunas mientras el océano aparece constantemente entre la vegetación. El parque es además un importante refugio para aves migratorias y uno de los mejores lugares de Galicia para la observación de fauna. Garzas, cormoranes o aves limícolas encuentran aquí un auténtico santuario natural.. La ruta circular de Os Piros, de unas dos horas de duración y prácticamente sin desnivel, permite recorrer buena parte del parque bordeando la costa y descubriendo pequeñas playas escondidas entre la vegetación.. El mirador desde el que se ve media ría. Pero si existe una imagen icónica de A Illa de Arousa es la panorámica desde O Con do Forno. Este pequeño monte de apenas 63 metros de altitud ofrece una de las mejores vistas de toda la ría.. Desde su cima se observan el puente, las bateas flotando sobre el agua y, en los días despejados, incluso las Islas Cíes recortándose en el horizonte. El acceso puede hacerse caminando entre pinares y enormes rocas graníticas o directamente en coche. Arriba, una gran piedra y una estatua de Cristo mirando al Atlántico se han convertido en uno de los lugares más fotografiados de la isla.. Y aunque la naturaleza sea la gran protagonista, A Illa de Arousa mantiene intacta su esencia marinera. El Puerto do Xufre continúa siendo el corazón social y económico de la isla. Allí siguen llegando los barcos tras las jornadas de pesca y marisqueo mientras las tabernas y terrazas mantienen el ambiente tradicional de este municipio. Muy cerca se encuentra la lonja, donde todavía es posible asistir a las subastas de pescado.. La gastronomía es, de hecho, otro de los grandes atractivos del lugar. El marisco y el pescado llegan prácticamente del mar a la mesa y existe un plato especialmente ligado a la identidad de la isla: el pulpo á arousana o “pulpo estilo illa”, elaborado con pulpo, patatas y allada.
Unida al continente por un puente de casi dos kilómetros, guarda aguas turquesa, pinares frente al Atlántico y rutas naturales difíciles de olvidar
Como suspendida en el tiempo y en el aire. Un pedacito de tierra en el que el mar mar marca el ritmo desde siempre y en el que cada atardecer tiene algo de postal de los sesenta. Así es A Illa de Arousa. Situada en pleno corazón de la ría del mismo nombre, en Pontevedra, esta isla gallega tiene una singularidad más grande aún que sus playas, sus parques y secretos: se trata del único municipio insular de Galicia.. Desde el aire parece flotar sobre el Atlántico, rodeada de bateas y pequeñas embarcaciones que dibujan la vida marinera de una de las zonas de Galicia más ligadas a su mar. Sin embargo, desde 1985, un puente de casi dos kilómetros conecta este territorio con el continente y permite llegar en apenas unos minutos desde Vilanova de Arousa.. Pero cruzar ese puente es mucho más que un simple trayecto. Es entrar en un lugar donde todo parece diferente. Donde las prisas no existen y donde la naturaleza continúa dominando el paisaje.. A Illa de Arousa apenas supera los siete kilómetros de longitud, pero concentra algunos de los paisajes más sorprendentes de Galicia. Playas de arena blanca y aguas cristalinas, senderos entre pinares, pequeñas calas escondidas y miradores sobre la ría convierten este enclave en uno de los destinos más especiales de las Rías Baixas.. El Caribe gallego. Hablar de las playas de A Illa de Arousa es hacerlo de uno de sus grandes tesoros. La isla cuenta con decenas de arenales repartidos por toda su costa, muchos de ellos rodeados de vegetación y con aguas tranquilas y transparentes que recuerdan más al Caribe que al Atlántico gallego.. Entre las más conocidas aparece Area da Secada, en la zona norte, famosa por su arena blanca y por sus aguas calmadas. También O Vao, una de las primeras playas que aparecen tras cruzar el puente y desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas de la estructura sobre el mar.. Pero si hay una playa que suele sorprender a quienes visitan la isla por primera vez es Sualaxe. Sus tonos turquesa, el color dorado de la arena y la tranquilidad de sus aguas han hecho que muchos la bauticen como el auténtico “Caribe gallego”. El paisaje se completa con pinares muy próximos al mar y pequeñas zonas rocosas.. Más salvajes todavía son las playas situadas dentro del Parque Natural de Carreirón. Allí, alejadas de coches y construcciones, aparecen arenales prácticamente vírgenes como Lombeira o Xastelas, a los que solo se puede acceder caminando o en bicicleta.. Aves migratorias. La gran joya ambiental de A Illa de Arousa se encuentra en el extremo sur. El Parque Natural de Carreirón forma parte del complejo intermareal Umia-O Grove y es uno de los espacios naturales más valiosos de Galicia.. Senderos de arena atraviesan pinares, dunas y pequeñas lagunas mientras el océano aparece constantemente entre la vegetación. El parque es además un importante refugio para aves migratorias y uno de los mejores lugares de Galicia para la observación de fauna. Garzas, cormoranes o aves limícolas encuentran aquí un auténtico santuario natural.. La ruta circular de Os Piros, de unas dos horas de duración y prácticamente sin desnivel, permite recorrer buena parte del parque bordeando la costa y descubriendo pequeñas playas escondidas entre la vegetación.. El mirador desde el que se ve media ría. Pero si existe una imagen icónica de A Illa de Arousa es la panorámica desde O Con do Forno. Este pequeño monte de apenas 63 metros de altitud ofrece una de las mejores vistas de toda la ría.. Desde su cima se observan el puente, las bateas flotando sobre el agua y, en los días despejados, incluso las Islas Cíes recortándose en el horizonte. El acceso puede hacerse caminando entre pinares y enormes rocas graníticas o directamente en coche. Arriba, una gran piedra y una estatua de Cristo mirando al Atlántico se han convertido en uno de los lugares más fotografiados de la isla.. Y aunque la naturaleza sea la gran protagonista, A Illa de Arousa mantiene intacta su esencia marinera. El Puerto do Xufre continúa siendo el corazón social y económico de la isla. Allí siguen llegando los barcos tras las jornadas de pesca y marisqueo mientras las tabernas y terrazas mantienen el ambiente tradicional de este municipio. Muy cerca se encuentra la lonja, donde todavía es posible asistir a las subastas de pescado.. La gastronomía es, de hecho, otro de los grandes atractivos del lugar. El marisco y el pescado llegan prácticamente del mar a la mesa y existe un plato especialmente ligado a la identidad de la isla: el pulpo á arousana o “pulpo estilo illa”, elaborado con pulpo, patatas y allada.
Noticias de Galicia: última hora y actualidad de A Coruña, Vigo, Lugo, Santiago de Compostela
