En una ardua negociación que se prolongó durante más de cinco horas y concluyó en la madrugada de este miércoles, los negociadores del Parlamento Europeo, el Consejo de la Unión Europea y la Comisión alcanzaron un acuerdo político sobre los dos reglamentos que desbloquearán la aplicación del denominado “acuerdo de Turnberry”. Este pacto comercial, sellado el pasado mes de julio en el complejo de golf escocés del presidente estadounidense, Donald Trump, busca cumplir con los compromisos de la Declaración Conjunta UE-EEUU del 21 de agosto de 2025.. La urgencia para llegar a este consenso no ha sido casual: la Casa Blanca lleva semanas presionando a Bruselas. El bloque había ralentizado sus deliberaciones durante meses por disputas internas después de que Trump amenazara en enero con apoderarse de Groenlandia, y de nuevo en febrero después de que el Tribunal Supremo estadounidense invalidara el plan general de aranceles globales. Frustrado por estos sucesivos aplazamientos, el republicano había amenazado con imponer un arancel del 25 % a los automóviles europeos a partir del próximo 4 de julio, una escalada que ponía en riesgo de nuevo la relación comercial transatlántica.. “Un trato es un trato, y la UE cumple sus compromisos (…) Hago ahora un llamamiento a los colegisladores para que actúen rápidamente y finalicen el proceso”, pidió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. No en vano, la relación económica transatlántica es actualmente la relación bilateral de comercio e inversión más importante del mundo, con un intercambio de bienes y servicios que superó los 1,8 billones de euros en 2025.. Tras abandonar la sala de negociación, el comisario de Comercio, Maros Sefcovic, declaró que “la UE ha demostrado una vez más que somos un socio comercial fiable que cumple sus compromisos”, y defendió que la institución se ha mantenido firme en la defensa de los intereses de las partes interesadas europeas. A través de este marco regulatorio, que en principio estará vigente hasta finales de 2029, la Unión eliminará los aranceles a todos los productos industriales estadounidenses y facilitará el acceso al mercado de ciertos productos agrícolas y pesqueros. A cambio, Washington debe respetar un tope del 15 % a los aranceles para la mayoría de las exportaciones europeas a Estados Unidos.. Durante el diálogo a tres bandas de esta madrugada, los negociadores de la Eurocámara intentaron blindar al bloque frente a futuras ofensivas diplomáticas. Pero la cláusula para anular el acuerdo si Estados Unidos amenazaba una vez más la soberanía territorial de la UE -algo que el Parlamento Europeo había exigido tras las tensiones por Groenlandia- no se incluyó debido a la oposición de las capitales europeas (el Consejo de la UE).. También recharazon la «cláusula del amanecer», sustituyendo la exigencia de que Estados Unidos eliminara sus gravámenes del 50 % al acero y aluminio por un mecanismo de revisión. Bajo esta herramienta, la Comisión puede evaluar la suspensión de los beneficios comerciales si Washington persiste en mantener unas tasas que los legisladores denuncian como una violación de lo pactado.. Sí prosperaron en cambio otras garantías, como la «cláusula de salvaguardia» comercial, diseñada para proteger a la industria contra posibles perturbaciones comerciales, lo que obliga a la Comisión a investigar, ya sea por iniciativa propia o a petición de tres países de la UE, si las importaciones suponen una amenaza grave para las industrias nacionales, permitiendo suspender parcial o totalmente el acuerdo comercial.. Finalmente, los negociadores incluyeron la denominada ‘cláusula de caducidad’ por la que el acuerdo expiraría en diciembre de 2029, garantizando que el pacto permanezca en vigor durante todo el actual mandato presidencial de Trump, casi un año después de la fecha en que debe dejar la Casa Blanca.. El presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, Bernd Lange, desmintió que la UE hubiera cedido ante las amenazas arancelarias de Trump. «Debemos dejar claro que es nuestro deber proteger los intereses europeos», afirmó, aunque reconoció que “no siempre podemos garantizar que Estados Unidos vaya a cumplir el acuerdo”.. Respecto a los próximos pasos, Sefcovic adelantó que informará a sus homólogos estadounidenses sobre el acuerdo lo antes posible, manifestando que “queremos ver que la declaración conjunta se aplique de forma justa por ambas partes”. El texto está prácticamente cerrado a falta de su ratificación formal. Este último trámite se completará durante la sesión plenaria del 15 al 18 de junio cuando se someta al voto del pleno de la Eurocámara antes de recibir el visto bueno definitivo de los gobiernos europeos.
En una ardua negociación que se prolongó durante más de cinco horas y concluyó en la madrugada de este miércoles, los negociadores del Parlamento Europeo, el Consejo de la Unión Europea y la Comisión alcanzaron un acuerdo político sobre los dos reglamentos que desbloquearán la aplicación del denominado “acuerdo de Turnberry”. Este pacto comercial, sellado el pasado mes de julio en el complejo de golf escocés del presidente estadounidense, Donald Trump, busca cumplir con los compromisos de la Declaración Conjunta UE-EEUU del 21 de agosto de 2025.. La urgencia para llegar a este consenso no ha sido casual: la Casa Blanca lleva semanas presionando a Bruselas. El bloque había ralentizado sus deliberaciones durante meses por disputas internas después de que Trump amenazara en enero con apoderarse de Groenlandia, y de nuevo en febrero después de que el Tribunal Supremo estadounidense invalidara el plan general de aranceles globales. Frustrado por estos sucesivos aplazamientos, el republicano había amenazado con imponer un arancel del 25 % a los automóviles europeos a partir del próximo 4 de julio, una escalada que ponía en riesgo de nuevo la relación comercial transatlántica.. “Un trato es un trato, y la UE cumple sus compromisos (…) Hago ahora un llamamiento a los colegisladores para que actúen rápidamente y finalicen el proceso”, pidió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. No en vano, la relación económica transatlántica es actualmente la relación bilateral de comercio e inversión más importante del mundo, con un intercambio de bienes y servicios que superó los 1,8 billones de euros en 2025.. Tras abandonar la sala de negociación, el comisario de Comercio, Maros Sefcovic, declaró que “la UE ha demostrado una vez más que somos un socio comercial fiable que cumple sus compromisos”, y defendió que la institución se ha mantenido firme en la defensa de los intereses de las partes interesadas europeas. A través de este marco regulatorio, que en principio estará vigente hasta finales de 2029, la Unión eliminará los aranceles a todos los productos industriales estadounidenses y facilitará el acceso al mercado de ciertos productos agrícolas y pesqueros. A cambio, Washington debe respetar un tope del 15 % a los aranceles para la mayoría de las exportaciones europeas a Estados Unidos.. Durante el diálogo a tres bandas de esta madrugada, los negociadores de la Eurocámara intentaron blindar al bloque frente a futuras ofensivas diplomáticas. Pero la cláusula para anular el acuerdo si Estados Unidos amenazaba una vez más la soberanía territorial de la UE -algo que el Parlamento Europeo había exigido tras las tensiones por Groenlandia- no se incluyó debido a la oposición de las capitales europeas (el Consejo de la UE).. También recharazon la «cláusula del amanecer», sustituyendo la exigencia de que Estados Unidos eliminara sus gravámenes del 50 % al acero y aluminio por un mecanismo de revisión. Bajo esta herramienta, la Comisión puede evaluar la suspensión de los beneficios comerciales si Washington persiste en mantener unas tasas que los legisladores denuncian como una violación de lo pactado.. Sí prosperaron en cambio otras garantías, como la «cláusula de salvaguardia» comercial, diseñada para proteger a la industria contra posibles perturbaciones comerciales, lo que obliga a la Comisión a investigar, ya sea por iniciativa propia o a petición de tres países de la UE, si las importaciones suponen una amenaza grave para las industrias nacionales, permitiendo suspender parcial o totalmente el acuerdo comercial.. Finalmente, los negociadores incluyeron la denominada ‘cláusula de caducidad’ por la que el acuerdo expiraría en diciembre de 2029, garantizando que el pacto permanezca en vigor durante todo el actual mandato presidencial de Trump, casi un año después de la fecha en que debe dejar la Casa Blanca.. El presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, Bernd Lange, desmintió que la UE hubiera cedido ante las amenazas arancelarias de Trump. «Debemos dejar claro que es nuestro deber proteger los intereses europeos», afirmó, aunque reconoció que “no siempre podemos garantizar que Estados Unidos vaya a cumplir el acuerdo”.. Respecto a los próximos pasos, Sefcovic adelantó que informará a sus homólogos estadounidenses sobre el acuerdo lo antes posible, manifestando que “queremos ver que la declaración conjunta se aplique de forma justa por ambas partes”. El texto está prácticamente cerrado a falta de su ratificación formal. Este último trámite se completará durante la sesión plenaria del 15 al 18 de junio cuando se someta al voto del pleno de la Eurocámara antes de recibir el visto bueno definitivo de los gobiernos europeos.
El Parlamento Europeo acepta retirar las cláusulas más duras contra posibles represalias de Washington para desbloquear el pacto comercial y evitar otra escalada arancelaria de Trump
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