Un vídeo publicado en TikTok por el perfil Ródenas Abogados ha generado debate en redes al denunciar lo que califican como “la trampa más absurda” utilizada por algunos tribunales médicos durante las valoraciones de incapacidad.. Un gesto automático que puede salir caro. Según explica el despacho, en determinadas evaluaciones médicas ocurre una escena aparentemente casual: al médico se le cae el bolígrafo al suelo “como si nada”. El problema llega cuando el paciente, por educación o de forma instintiva, se agacha aunque sea mínimamente para recogerlo. Ese simple gesto puede tener consecuencias decisivas.. De acuerdo con Ródenas Abogados, si el tribunal observa que la persona puede flexionar las piernas o inclinarse, esa acción puede interpretarse como una prueba de capacidad funcional suficiente, lo que puede traducirse directamente en la denegación de la incapacidad. “Te agachas un poco y adiós incapacidad”, advierten en el vídeo.. En el tribunal médico todo cuenta. El despacho recuerda que en un tribunal médico se valora absolutamente todo, no solo los informes clínicos. La forma de sentarse, de caminar, de respirar o incluso de reaccionar ante situaciones cotidianas puede ser observada y tenida en cuenta por los evaluadores.. Desde Ródenas Abogados insisten en que este tipo de situaciones no son casos aislados y que se producen con cierta frecuencia. Por ello, recomiendan acudir a estas valoraciones siendo conscientes de que no se trata únicamente de responder preguntas médicas, sino de una evaluación global del comportamiento y las limitaciones reales del paciente, donde incluso los gestos más pequeños pueden marcar la diferencia.
Según explica el despacho, en determinadas evaluaciones médicas ocurre una escena aparentemente casual
Un vídeo publicado en TikTok por el perfil Ródenas Abogados ha generado debate en redes al denunciar lo que califican como “la trampa más absurda” utilizada por algunos tribunales médicos durante las valoraciones de incapacidad.. Un gesto automático que puede salir caro. Según explica el despacho, en determinadas evaluaciones médicas ocurre una escena aparentemente casual: al médico se le cae el bolígrafo al suelo “como si nada”. El problema llega cuando el paciente, por educación o de forma instintiva, se agacha aunque sea mínimamente para recogerlo. Ese simple gesto puede tener consecuencias decisivas.. De acuerdo con Ródenas Abogados, si el tribunal observa que la persona puede flexionar las piernas o inclinarse, esa acción puede interpretarse como una prueba de capacidad funcional suficiente, lo que puede traducirse directamente en la denegación de la incapacidad. “Te agachas un poco y adiós incapacidad”, advierten en el vídeo.. En el tribunal médico todo cuenta. El despacho recuerda que en un tribunal médico se valora absolutamente todo, no solo los informes clínicos. La forma de sentarse, de caminar, de respirar o incluso de reaccionar ante situaciones cotidianas puede ser observada y tenida en cuenta por los evaluadores.. Desde Ródenas Abogados insisten en que este tipo de situaciones no son casos aislados y que se producen con cierta frecuencia. Por ello, recomiendan acudir a estas valoraciones siendo conscientes de que no se trata únicamente de responder preguntas médicas, sino de una evaluación global del comportamiento y las limitaciones reales del paciente, donde incluso los gestos más pequeños pueden marcar la diferencia.
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