La dificultad para mantener la seguridad en la calle en las horas previas y posteriores de la mascletá, tuvo como efecto colateral la restricción de la llegada de los Cercanías a la Estación del Norte. Durante varios días, Gobierno y Ayuntamiento mantuvieron uno de los enfrentamientos más duros de los últimos tiempos para no llegar a ningún sitio, pues los trenes no llegan a la ciudad en las horas central del mediodía.. Cuando todavía no ha quedado resuelta esta cuestión, puesto que garantizar la movilidad en Fallas continúa siendo la gran asignatura pendiente, y mientras las calles rebosan de turistas, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, pone sobre la mesa la posibilidad de articular una tasa turística.. Las fiestas se encuentran en su ecuador. El lunes por la noche se conocieron los premios a las Fallas y durante todo el día de ayer las calles se llenaron de comisiones que desfilaron a recogerlos. Además, comenzó la primera jornada de la Ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados, el acto más multitudinario de las fiestas.. Catalá aseguró que su equipo de Gobierno no se ha negado nunca a abordar la aplicación de una tasa turística, pero defiende que debe enmarcarse dentro de la Ley de Haciendas Locales y en la nueva financiación local que todos los Ayuntamientos reclaman. Es la única manera, defendió, para que los destinos urbanos puedan aplicar algún tipo tributario. Añadió que en algún momento se debe entrar en esta cuestión, «siempre de la mano del sector» que, por otra parte, se niega.. Aunque se trata de una postura bastante prudente, es del todo reprochable. La portavoz adjunta de Compromís en Les Corts Valencianes, Isaura Navarro, calificó estas afirmaciones de «irresponsables» y le recordó que fue el PP el que derogó la ley que permitía cobrarla.. Según Navarro, estas Fallas las arcas públicas perderán tres millones de euros que podían ser destinados a «servicios públicos» y que permitirían, por poner un ejemplo, ir a parar a la limpieza de la ciudad, que «es realmente necesaria y urgente».. La aprobación de dicha ley fue uno de los puntos que más enfrentamiento causaron entre los socios del denominado Consell del Botànic. Fue el PSPV el partido que más reticente se mostró a esta ley. Finalmente, acabó aceptándola aunque estos días, ha guardado silencio. Se aprobó en noviembre de 2022 pero con efecto retroactivo, de tal manera que no entraba en vigor hasta 2024.
Tras el debate sobre la seguridad y las restricciones de los Cercanías, se cuela el del impuesto a los turistas en una ciudad que sigue peleando por la convivencia entre las comisiones falleras y el resto de habitantes
La dificultad para mantener la seguridad en la calle en las horas previas y posteriores de la mascletá, tuvo como efecto colateral la restricción de la llegada de los Cercanías a la Estación del Norte. Durante varios días, Gobierno y Ayuntamiento mantuvieron uno de los enfrentamientos más duros de los últimos tiempos para no llegar a ningún sitio, pues los trenes no llegan a la ciudad en las horas central del mediodía.. Cuando todavía no ha quedado resuelta esta cuestión, puesto que garantizar la movilidad en Fallas continúa siendo la gran asignatura pendiente, y mientras las calles rebosan de turistas, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, pone sobre la mesa la posibilidad de articular una tasa turística.. Las fiestas se encuentran en su ecuador. El lunes por la noche se conocieron los premios a las Fallas y durante todo el día de ayer las calles se llenaron de comisiones que desfilaron a recogerlos. Además, comenzó la primera jornada de la Ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados, el acto más multitudinario de las fiestas.. Catalá aseguró que su equipo de Gobierno no se ha negado nunca a abordar la aplicación de una tasa turística, pero defiende que debe enmarcarse dentro de la Ley de Haciendas Locales y en la nueva financiación local que todos los Ayuntamientos reclaman. Es la única manera, defendió, para que los destinos urbanos puedan aplicar algún tipo tributario. Añadió que en algún momento se debe entrar en esta cuestión, «siempre de la mano del sector» que, por otra parte, se niega.. Aunque se trata de una postura bastante prudente, es del todo reprochable. La portavoz adjunta de Compromís en Les Corts Valencianes, Isaura Navarro, calificó estas afirmaciones de «irresponsables» y le recordó que fue el PP el que derogó la ley que permitía cobrarla.. Según Navarro, estas Fallas las arcas públicas perderán tres millones de euros que podían ser destinados a «servicios públicos» y que permitirían, por poner un ejemplo, ir a parar a la limpieza de la ciudad, que «es realmente necesaria y urgente».. La aprobación de dicha ley fue uno de los puntos que más enfrentamiento causaron entre los socios del denominado Consell del Botànic. Fue el PSPV el partido que más reticente se mostró a esta ley. Finalmente, acabó aceptándola aunque estos días, ha guardado silencio. Se aprobó en noviembre de 2022 pero con efecto retroactivo, de tal manera que no entraba en vigor hasta 2024.
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