El Colegio de Fisioterapeutas de Cataluña reclama que sus servicios no sean «un lujo» e incorporar 2.000 profesionales a la sanidad pública catalana para aliviar la alta demanda de esta disciplina, pues en zonas con alta densidad de población se pueden registrar listas de espera de más de medio año. El decano del Colegio, Ramon Aiguadé, celebra que la profesión atraviesa un «momento dulce» por su creciente reconocimiento entre la sociedad catalana, pero lamenta la «asimetría» que existe entre su peso en el sistema privado y en el público, donde considera que todavía faltan muchos efectivos.«Nuestra profesión tiene una particularidad respecto a otras disciplinas médicas, que es que nuestra presencia es muy amplia a nivel privado, mientras que a nivel público tradicionalmente hemos sido muy deficitarios», ha destacado Aiguadé.. A su juicio, la fisioterapia «no puede ser que sea un lujo» solo al alcance de una parte de la población, por lo que reclama incrementar la accesibilidad a este servicio en el sistema público debido a que muchas personas no pueden permitirse los elevados costes del sistema privado. Aiguadé estima que 2.000 nuevas incorporaciones permitirían a la sanidad pública catalana alinearse con las ratios europeas, una cifra que está por encima de las 400 dotaciones que estableció el Departamento de Salud en 2022, cuando inició el programa para ganar presencia de fisioterapeutas en los centros de atención primaria. Para el decano, 400 fisioterapeutas no son suficientes para hacer frente a la demanda actual, pues solo permite ofrecer «de manera tímida» programas de salud pélvica femenina y masculina, entre otros ejemplos.. Otra reivindicación histórica del sector es mejorar el acceso directo a la fisioterapia para reducir precisamente las listas de espera en la sanidad pública y ampliar el conocimiento sobre los antecedentes médicos de los pacientes. Para ello, Aiguadé pide que se habilite una casilla en la web La Meva Salut para solicitar directamente la atención de un profesional capaz de valorar la situación y, en el caso oportuno, derivar al paciente al especialista más adecuado según sus necesidades. «Esto permitiría que se redujeran las listas de espera y de la sobrecarga que sufren los médicos de familia y las enfermeras en el sistema público», ha remarcado el experto. El progresivo envejecimiento poblacional es otro argumento que sustenta la reclamación de nuevos fisioterapeutas para el sistema público, especialmente para evitar que las listas de espera se extiendan todavía más en un futuro. «En los próximos años, la población envejecida se doblará y hará falta un tipo de atención que puede llegar a colapsar el sistema de salud, que ya está bastante tensionado», ha alertado Aiguadé.. En este sentido, el experto ha alabado el talento emergente que hay en Cataluña, que estuvo por primera vez presente en el Congreso Internacional de Fisioterapia, cuya cuarta edición se celebró en julio en Barcelona, y ha animado a los jóvenes fisioterapeutas a comprometerse con el crecimiento de la profesión en el territorio. Sobre esta cuestión, Aiguadé apunta a un horizonte en el que se combine el abordaje farmacológico del paciente con un análisis de sus factores psicológicos y sociales para mejorar el tratamiento de ciertas patologías.
El decano, Ramon Aiguadé, avisa de que el envejecimiento puede colapsar un sistema ya tensionado
El Colegio de Fisioterapeutas de Cataluña reclama que sus servicios no sean «un lujo» e incorporar 2.000 profesionales a la sanidad pública catalana para aliviar la alta demanda de esta disciplina, pues en zonas con alta densidad de población se pueden registrar listas de espera de más de medio año. El decano del Colegio, Ramon Aiguadé, celebra que la profesión atraviesa un «momento dulce» por su creciente reconocimiento entre la sociedad catalana, pero lamenta la «asimetría» que existe entre su peso en el sistema privado y en el público, donde considera que todavía faltan muchos efectivos.«Nuestra profesión tiene una particularidad respecto a otras disciplinas médicas, que es que nuestra presencia es muy amplia a nivel privado, mientras que a nivel público tradicionalmente hemos sido muy deficitarios», ha destacado Aiguadé.. A su juicio, la fisioterapia «no puede ser que sea un lujo» solo al alcance de una parte de la población, por lo que reclama incrementar la accesibilidad a este servicio en el sistema público debido a que muchas personas no pueden permitirse los elevados costes del sistema privado. Aiguadé estima que 2.000 nuevas incorporaciones permitirían a la sanidad pública catalana alinearse con las ratios europeas, una cifra que está por encima de las 400 dotaciones que estableció el Departamento de Salud en 2022, cuando inició el programa para ganar presencia de fisioterapeutas en los centros de atención primaria. Para el decano, 400 fisioterapeutas no son suficientes para hacer frente a la demanda actual, pues solo permite ofrecer «de manera tímida» programas de salud pélvica femenina y masculina, entre otros ejemplos.. Otra reivindicación histórica del sector es mejorar el acceso directo a la fisioterapia para reducir precisamente las listas de espera en la sanidad pública y ampliar el conocimiento sobre los antecedentes médicos de los pacientes. Para ello, Aiguadé pide que se habilite una casilla en la web La Meva Salut para solicitar directamente la atención de un profesional capaz de valorar la situación y, en el caso oportuno, derivar al paciente al especialista más adecuado según sus necesidades. «Esto permitiría que se redujeran las listas de espera y de la sobrecarga que sufren los médicos de familia y las enfermeras en el sistema público», ha remarcado el experto. El progresivo envejecimiento poblacional es otro argumento que sustenta la reclamación de nuevos fisioterapeutas para el sistema público, especialmente para evitar que las listas de espera se extiendan todavía más en un futuro. «En los próximos años, la población envejecida se doblará y hará falta un tipo de atención que puede llegar a colapsar el sistema de salud, que ya está bastante tensionado», ha alertado Aiguadé.. En este sentido, el experto ha alabado el talento emergente que hay en Cataluña, que estuvo por primera vez presente en el Congreso Internacional de Fisioterapia, cuya cuarta edición se celebró en julio en Barcelona, y ha animado a los jóvenes fisioterapeutas a comprometerse con el crecimiento de la profesión en el territorio. Sobre esta cuestión, Aiguadé apunta a un horizonte en el que se combine el abordaje farmacológico del paciente con un análisis de sus factores psicológicos y sociales para mejorar el tratamiento de ciertas patologías.
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