El absentismo laboral es uno de los principales problemas a los que se enfrenta la sociedad actual. Las empresas son quienes la sufren, pero el problema es que la gran mayoría no saben por qué se causa, o directamente le quitan peso a los problemas que puedan tener sus trabajadores. Unos problemas que muchas empresas intentan solucionar, pero que son «estructurales» y van mucho más allá: desde la falta de agilidad en la sanidad pública a problemas en la sociedad o personales.. Ahora, el gran problema es el vertiginoso auge en las bajas laborales por problemas psicológicos. Las bajas por salud mental han aumentado en España un 175% desde 2015, y en menores de 35 años la tasa se dispara hasta el 325%. «Hemos pasado de 1,5 millón de días perdidos en 2018, a 9,5 millones en 2024», ha dicho este martes Vicente Lafuente, presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), quien ha presentado el Barómetro de Bienestar Laboral de la Comunitat Valenciana en compañía de la vicepresidenta primera del Consell y responsable de Empleo, Susana Camarero. «La empresa puede y quiere mejorar las cifras, pero no puede ni debe asumir por sí solo la responsabilidad», ha añadido Lafuente.. Unas cifras que reflejan que el 61,3% de las empresas valencianas reportan menos del 5% en la plantilla se ha visto afectada por trastornos psicológicos, un reconocimiento bajo que señala el trabajo por delante. «Es difícil poder solucionar un problema cuando no sabes qué es lo que está pasando», ha asegurado Anabel Morraja, socia directora de Key Executive, quien presentó los resultados del Barómetro.. En él se muestra que casi la mitad de las empresas valencianas desconocen de dónde vienen los problemas psicológicos que llevan a cogerse bajas laborales y que solo un 55% evalúa los riesgos psicosociales entre sus empleados.. Entre los efectos identificados están el estrés, la desmotivación y el «burnout» o síndrome del trabajdor quemado, a lo que se suma el auge preocupante de la «renuncia silenciosa»: «Un empleado que va a trabajar pero está desconectado emocionalmente, cumple el horario estricto pero aporta poco a nivel laboral», ha afirmado Morraja.. Sin embargo, la principal conclusión del estudio realizado entre empresas de todo tipo y tamaño es que el bienestar laboral no reduce el absentismo por sí solo. «Las empresas que sólo hacen ‘wellnes’ sin tocar la organización del trabajo invierten sin poder obtener resultados en términos de absentismo», ha afirmado Arturo Cerveró, director de Relaciones Laborales de la CEV. «El bienestar laboral mejora el clima y el ambiente, pero requiere cambios estructurales en la organización del trabajo, la calidad de empleo y la gestión del retorno para impactar en absentismo».. Camarero ha asegurado que «recoge el guante» para aportar desde la Generalitat valenciana en el marco de la Estrategia Valenciana de Seguridad, Salud y Bienestar Laboral 2025-2029. «No hay empresas competitivas con personas agotadas, no hay productividad sin bienestar y no hay prevención eficaz si no atendemos al factor psicológico», ha reivindicado la vicepresidenta.
La mitad de las empresas valencianas desconoce los problemas psicológicos que llevan al absentismo laboral, que ha crecido un 125% en la última década en España y un 325% entre menores de 35 años
El absentismo laboral es uno de los principales problemas a los que se enfrenta la sociedad actual. Las empresas son quienes la sufren, pero el problema es que la gran mayoría no saben por qué se causa, o directamente le quitan peso a los problemas que puedan tener sus trabajadores. Unos problemas que muchas empresas intentan solucionar, pero que son «estructurales» y van mucho más allá: desde la falta de agilidad en la sanidad pública a problemas en la sociedad o personales.. Ahora, el gran problema es el vertiginoso auge en las bajas laborales por problemas psicológicos. Las bajas por salud mental han aumentado en España un 175% desde 2015, y en menores de 35 años la tasa se dispara hasta el 325%. «Hemos pasado de 1,5 millón de días perdidos en 2018, a 9,5 millones en 2024», ha dicho este martes Vicente Lafuente, presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), quien ha presentado el Barómetro de Bienestar Laboral de la Comunitat Valenciana en compañía de la vicepresidenta primera del Consell y responsable de Empleo, Susana Camarero. «La empresa puede y quiere mejorar las cifras, pero no puede ni debe asumir por sí solo la responsabilidad», ha añadido Lafuente.. Unas cifras que reflejan que el 61,3% de las empresas valencianas reportan menos del 5% en la plantilla se ha visto afectada por trastornos psicológicos, un reconocimiento bajo que señala el trabajo por delante. «Es difícil poder solucionar un problema cuando no sabes qué es lo que está pasando», ha asegurado Anabel Morraja, socia directora de Key Executive, quien presentó los resultados del Barómetro.. En él se muestra que casi la mitad de las empresas valencianas desconocen de dónde vienen los problemas psicológicos que llevan a cogerse bajas laborales y que solo un 55% evalúa los riesgos psicosociales entre sus empleados.. Entre los efectos identificados están el estrés, la desmotivación y el «burnout» o síndrome del trabajdor quemado, a lo que se suma el auge preocupante de la «renuncia silenciosa»: «Un empleado que va a trabajar pero está desconectado emocionalmente, cumple el horario estricto pero aporta poco a nivel laboral», ha afirmado Morraja.. Sin embargo, la principal conclusión del estudio realizado entre empresas de todo tipo y tamaño es que el bienestar laboral no reduce el absentismo por sí solo. «Las empresas que sólo hacen ‘wellnes’ sin tocar la organización del trabajo invierten sin poder obtener resultados en términos de absentismo», ha afirmado Arturo Cerveró, director de Relaciones Laborales de la CEV. «El bienestar laboral mejora el clima y el ambiente, pero requiere cambios estructurales en la organización del trabajo, la calidad de empleo y la gestión del retorno para impactar en absentismo».. Camarero ha asegurado que «recoge el guante» para aportar desde la Generalitat valenciana en el marco de la Estrategia Valenciana de Seguridad, Salud y Bienestar Laboral 2025-2029. «No hay empresas competitivas con personas agotadas, no hay productividad sin bienestar y no hay prevención eficaz si no atendemos al factor psicológico», ha reivindicado la vicepresidenta.
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