Big Brother Brasil 2026, la edición brasileña de Gran Hermano, se ha convertido en el centro de todas las miradas por la dureza de sus pruebas. En lugar de estar simplemente encerrado en la misma vivienda, como es el caso de España, en el país sudamericano han llevado sus retos un paso más allá. Prueba de ello fue el ‘Quarto Branco’ (que se podría traducir como ‘Sala blanca’) donde, como su nombre indica, todo es de este color.. Desde la ropa de los participantes a las paredes, el suelo y el techo. Sin apenas muebles ni entretenimiento, los presentes aún no son concursantes oficiales, pero ya se enfrentan a la dureza de tener que estar encerrados sin poder hacer nada. «Para entrar a BBB 26, tendrán que superar la ‘Sala Blanca'», aseguró el presentador.. No solo deben estar en la habitación aislados, sino que, como destacaron desde la organización, «la dificultad aumentará con el tiempo» hasta que solo queden dos personas, que se convertirán en concursantes. Por ello, aunque sí que tienen la posibilidad de salir presionando un botón, todos los participantes están luchando por quedarse hasta el final. Algo que ha llevado al extremo a algunos de ellos.. Y es que incluso el dormir se ha convertido en todo un problema, como se vio el pasado 13 de enero. Uno de los aspirantes a concursantes, Ricardinho, comenzó a hacer todo tipo de ruidos en la sala en plena madrugada, provocando que ninguno de los confinados pudiera descansar. Con la esperanza de demostrar que él sí que tenía que estar en el programa a diferencia del resto, comenzó a hacer lo posible para que sus compañeros se marcharan antes de tiempo.. Desde golpes a la manivela de la puerta que les separa del resto del mundo a abrir las latas de agua que tienen. Cualquier escusa era buena para entretenerse y molestar. La presión psicológica es tal que muchos de sus jugadores no pueden evitar llorar en directo ante la dureza de lo que viven. Aunque, finalmente, quien no pudo más fue el propio Ricardinho y acabó desistiendo y pulsando el botón.. Muchos espectadores aseguran que se trata de «una tortura psicológica» y que se debería parar esta dinámica. Los jugadores deben soportar ruidos estridentes y no poder salir ni para bañarse, entre otras cosas. Pero el juego no parece llegar a su fin y lo cierto es que otras ediciones también hicieron uso de este tipo de ‘juegos’ para llevar al límite a sus participantes.. El juego comenzó el pasado 12 de enero y, por el momento, quedan ocho de los diez jugadores: Lívia, Elisa, Matheus, Gabriela, Chaiany Ricado, Rafaella y Leandro.
Los jugadores deben de estar aislados del mundo en un espacio donde todo es de color blanco.
20MINUTOS.ES – Televisión
Big Brother Brasil 2026, la edición brasileña de Gran Hermano, se ha convertido en el centro de todas las miradas por la dureza de sus pruebas. En lugar de estar simplemente encerrado en la misma vivienda, como es el caso de España, en el país sudamericano han llevado sus retos un paso más allá. Prueba de ello fue el ‘Quarto Branco’ (que se podría traducir como ‘Sala blanca’) donde, como su nombre indica, todo es de este color.. Desde la ropa de los participantes a las paredes, el suelo y el techo. Sin apenas muebles ni entretenimiento, los presentes aún no son concursantes oficiales, pero ya se enfrentan a la dureza de tener que estar encerrados sin poder hacer nada. «Para entrar a BBB 26, tendrán que superar la ‘Sala Blanca'», aseguró el presentador.. No solo deben estar en la habitación aislados, sino que, como destacaron desde la organización, «la dificultad aumentará con el tiempo» hasta que solo queden dos personas, que se convertirán en concursantes. Por ello, aunque sí que tienen la posibilidad de salir presionando un botón, todos los participantes están luchando por quedarse hasta el final. Algo que ha llevado al extremo a algunos de ellos.. Y es que incluso el dormir se ha convertido en todo un problema, como se vio el pasado 13 de enero. Uno de los aspirantes a concursantes, Ricardinho, comenzó a hacer todo tipo de ruidos en la sala en plena madrugada, provocando que ninguno de los confinados pudiera descansar. Con la esperanza de demostrar que él sí que tenía que estar en el programa a diferencia del resto, comenzó a hacer lo posible para que sus compañeros se marcharan antes de tiempo.. Desde golpes a la manivela de la puerta que les separa del resto del mundo a abrir las latas de agua que tienen. Cualquier escusa era buena para entretenerse y molestar. La presión psicológica es tal que muchos de sus jugadores no pueden evitar llorar en directo ante la dureza de lo que viven. Aunque, finalmente, quien no pudo más fue el propio Ricardinho y acabó desistiendo y pulsando el botón.. Muchos espectadores aseguran que se trata de «una tortura psicológica» y que se debería parar esta dinámica. Los jugadores deben soportar ruidos estridentes y no poder salir ni para bañarse, entre otras cosas. Pero el juego no parece llegar a su fin y lo cierto es que otras ediciones también hicieron uso de este tipo de ‘juegos’ para llevar al límite a sus participantes.. El juego comenzó el pasado 12 de enero y, por el momento, quedan ocho de los diez jugadores: Lívia, Elisa, Matheus, Gabriela, Chaiany Ricado, Rafaella y Leandro.
