Hemos tenido la posibilidad de probar durante algunas semanas el teclado Razer BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed y lo hemos usado tanto para trabajar como para echar algunas partidas. Antes de entrar en un análisis más exhaustivo, conviene adelantar que su rendimiento, la iluminación RGB, el tacto al escribir y su comportamiento en juego están a gran nivel, aunque hay un par de factores que conviene valorar antes de pensar en hacerse con un accesorio de este rango de precio.. Primer contacto. El teclado llega perfectamente empaquetado en una resistente caja y protegido como corresponde a un producto de esta gama. Dentro encontramos el propio teclado, un cable USB-C, un receptor inalámbrico y manual de instrucciones en varios idiomas. Nada más sacarlo ya transmite una buena sensación de construcción. Tiene un peso de 870 gramos y, una vez situado sobre la mesa, se mantiene firme incluso en sesiones largas de juego o trabajo. Su carcasa superior de aleación de aluminio 5052 ayuda bastante a ese respecto y además deja una sensación agradable al tacto con una baja tendencia a acumular polvo. No obstante, gran parte de su atractivo está en el grosor, ya que, para ser un teclado mecánico resulta muy delgado. Con sus 18,5 mm en la parte frontal, se sitúa a una altura muy cómoda para escribir, algo que en la práctica permite pasar bastante tiempo delante del teclado sin percibir signos de fatiga en las manos. Las teclas también ofrecen un tacto agradable, no resbalan e incluso después de alguna sesión intensa siguen respondiendo bien. En este sentido, sus switches son menos profundos que en otros teclados mecánicos, pero mantienen ese click tan reconocible que mucha gente busca en un modelo así.. Para que todo funcione como debe, el fabricante incluye un dongle USB de 2,4 GHz y conexión Bluetooth, así que el teclado puede emparejarse con varios equipos sin demasiadas complicaciones. Además, la posibilidad de compartir receptor con otros periféricos compatibles ayuda a dejar libres puertos USB, algo bastante práctico si vas justo en ese aspecto.. Hora de aventuras. Para un uso centrado en el juego, este Razer BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed responde realmente bien. Nosotros lo hemos probado con ‘Battlefield 6’, ‘Apex Legends’, ‘Screamer’ y ‘League of Legends’, y en todos ellos ha rendido de forma muy convincente, ya que su distancia corta ayuda mucho en propuestas rápidas y el formato bajo hace que cumpla con su parte y resulte cómodo incluso después de varias horas seguidas de aventuras.. A eso se suma el Snap Tap, que es una función diseñada para dar prioridad a la última pulsación entre dos teclas. En propuestas de disparos se nota bastante al cambiar de dirección con rapidez, sobre todo al asomarte, corregir la posición y volver a cubrirte casi al instante. No cambia por completo la experiencia, pero sí aporta un extra en situaciones donde una reacción rápida puede venirte muy bien.. Ambiente de luces. La iluminación RGB es uno de los apartados más vistosos del teclado y con solo instalar Razer Synapse resulta muy fácil dejarlo configurado y conseguir un resultado realmente vistoso. La luz se reparte muy bien entre las teclas y si ya usas otros periféricos de Razer, todo queda sincronizado de forma casi inmediata. El propio Synapse permite cambiar funciones, crear perfiles y desactivar teclas si no quieres arriesgarte a pulsarlas por error mientras juegas y además no hace falta perder demasiado tiempo para dejarlo todo a tu manera.. Teclas que no son inmunes al ruido. Las teclas son agradables al tacto, aunque conviene dejar claro que no estamos ante un teclado silencioso. Al fin y al cabo, es un modelo mecánico, pero, aun así, no llega a resultar molesto gracias a ese sonido tan característico que resulta agradable al escribir incluso con el paso de las horas.. En esta ocasión hemos probado la versión TKL, más pequeña y sin teclado numérico, pero que, a cambio, mantiene una rueda de volumen muy cómoda y por suerte no resulta demasiado sensible. Junto a ella encontramos también el acceso directo a funciones de IA, una tecla Bluetooth y el botón para activar el modo HyperSpeed, todo controlado por un útil indicador de batería. Precisamente, la caja del Razer BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed establece en autonomía con hasta 980 horas por carga. Se trata de un dato que seguramente se corresponde al modo de bajo consumo y sin iluminación encendida. Aun con eso, después de un par de semanas de uso entre trabajo y juego, el indicador de la batería seguía aguantando hasta la mitad de su capacidad en el momento de despedirnos.. En resumen. En general es un teclado que asegura fiabilidad y rendimiento tanto para trabajar como para jugar. La calidad al tacto, su natural predisposición para jugar, la comodidad al escribir, la configuración RGB y una batería generosa contribuyen a que el conjunto resulte francamente atractivo. Es caro, pero si buscas un teclado mecánico inalámbrico bien construido para un uso intensivo, este Razer BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed debería ser una opción a valorar.. En la parte menos convincente conviene pararse en su precio. No es un teclado barato pero, aun así, por materiales, tacto, comodidad y rendimiento, desde la primera toma de contacto se percibe por encima de la media, sobre todo en cuanto a fabricación y materiales.
Un teclado compacto de gama premium que puede presumir de un elevado rendimiento tanto para jugar como para escribir
Hemos tenido la posibilidad de probar durante algunas semanas el teclado Razer BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed y lo hemos usado tanto para trabajar como para echar algunas partidas. Antes de entrar en un análisis más exhaustivo, conviene adelantar que su rendimiento, la iluminación RGB, el tacto al escribir y su comportamiento en juego están a gran nivel, aunque hay un par de factores que conviene valorar antes de pensar en hacerse con un accesorio de este rango de precio.. Primer contacto. El teclado llega perfectamente empaquetado en una resistente caja y protegido como corresponde a un producto de esta gama. Dentro encontramos el propio teclado, un cable USB-C, un receptor inalámbrico y manual de instrucciones en varios idiomas. Nada más sacarlo ya transmite una buena sensación de construcción. Tiene un peso de 870 gramos y, una vez situado sobre la mesa, se mantiene firme incluso en sesiones largas de juego o trabajo. Su carcasa superior de aleación de aluminio 5052 ayuda bastante a ese respecto y además deja una sensación agradable al tacto con una baja tendencia a acumular polvo. No obstante, gran parte de su atractivo está en el grosor, ya que, para ser un teclado mecánico resulta muy delgado. Con sus 18,5 mm en la parte frontal, se sitúa a una altura muy cómoda para escribir, algo que en la práctica permite pasar bastante tiempo delante del teclado sin percibir signos de fatiga en las manos. Las teclas también ofrecen un tacto agradable, no resbalan e incluso después de alguna sesión intensa siguen respondiendo bien. En este sentido, sus switches son menos profundos que en otros teclados mecánicos, pero mantienen ese click tan reconocible que mucha gente busca en un modelo así.. Para que todo funcione como debe, el fabricante incluye un dongle USB de 2,4 GHz y conexión Bluetooth, así que el teclado puede emparejarse con varios equipos sin demasiadas complicaciones. Además, la posibilidad de compartir receptor con otros periféricos compatibles ayuda a dejar libres puertos USB, algo bastante práctico si vas justo en ese aspecto.. Hora de aventuras. Para un uso centrado en el juego, este Razer BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed responde realmente bien. Nosotros lo hemos probado con ‘Battlefield 6’, ‘Apex Legends’, ‘Screamer’ y ‘League of Legends’, y en todos ellos ha rendido de forma muy convincente, ya que su distancia corta ayuda mucho en propuestas rápidas y el formato bajo hace que cumpla con su parte y resulte cómodo incluso después de varias horas seguidas de aventuras.. A eso se suma el Snap Tap, que es una función diseñada para dar prioridad a la última pulsación entre dos teclas. En propuestas de disparos se nota bastante al cambiar de dirección con rapidez, sobre todo al asomarte, corregir la posición y volver a cubrirte casi al instante. No cambia por completo la experiencia, pero sí aporta un extra en situaciones donde una reacción rápida puede venirte muy bien.. Ambiente de luces. La iluminación RGB es uno de los apartados más vistosos del teclado y con solo instalar Razer Synapse resulta muy fácil dejarlo configurado y conseguir un resultado realmente vistoso. La luz se reparte muy bien entre las teclas y si ya usas otros periféricos de Razer, todo queda sincronizado de forma casi inmediata. El propio Synapse permite cambiar funciones, crear perfiles y desactivar teclas si no quieres arriesgarte a pulsarlas por error mientras juegas y además no hace falta perder demasiado tiempo para dejarlo todo a tu manera.. Teclas que no son inmunes al ruido. Las teclas son agradables al tacto, aunque conviene dejar claro que no estamos ante un teclado silencioso. Al fin y al cabo, es un modelo mecánico, pero, aun así, no llega a resultar molesto gracias a ese sonido tan característico que resulta agradable al escribir incluso con el paso de las horas.. En esta ocasión hemos probado la versión TKL, más pequeña y sin teclado numérico, pero que, a cambio, mantiene una rueda de volumen muy cómoda y por suerte no resulta demasiado sensible. Junto a ella encontramos también el acceso directo a funciones de IA, una tecla Bluetooth y el botón para activar el modo HyperSpeed, todo controlado por un útil indicador de batería. Precisamente, la caja del Razer BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed establece en autonomía con hasta 980 horas por carga. Se trata de un dato que seguramente se corresponde al modo de bajo consumo y sin iluminación encendida. Aun con eso, después de un par de semanas de uso entre trabajo y juego, el indicador de la batería seguía aguantando hasta la mitad de su capacidad en el momento de despedirnos.. En resumen. En general es un teclado que asegura fiabilidad y rendimiento tanto para trabajar como para jugar. La calidad al tacto, su natural predisposición para jugar, la comodidad al escribir, la configuración RGB y una batería generosa contribuyen a que el conjunto resulte francamente atractivo. Es caro, pero si buscas un teclado mecánico inalámbrico bien construido para un uso intensivo, este Razer BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed debería ser una opción a valorar.. En la parte menos convincente conviene pararse en su precio. No es un teclado barato pero, aun así, por materiales, tacto, comodidad y rendimiento, desde la primera toma de contacto se percibe por encima de la media, sobre todo en cuanto a fabricación y materiales.
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