Las relaciones humanas no son fáciles, y las de pareja, aún menos. Encajar con una persona, compartir tu rutina, hábitos, alegrías, desgracias y defectos no es una tarea sencilla que cualquiera esté dispuesta a realizar. Requiere mucha paciencia, comprensión, cariño, y sobre todo, saber escuchar. Nos han hecho creer que el silencio es malo y que para tener éxito tienes que tener una voz que suene más que las demás. Sin embargo, muchas veces se olvidan de que en ocasiones, el truco de las relaciones duraderas está, precisamente, en el silencio y en saber escuchar.. Las infidelidades son, por desgracia, uno de los motivos más frecuentes de las rupturas. El interés por buscar algo nuevo o hacer realidad la «fantasía» de tener un amante es muy común, y un motivo claro para terminar una relación. Aunque algunos decidan perdonar a sus parejas, en a mayoría de casos prefieren tomar caminos separados porque no es sencillo lidiar con esa situación. Se pierde la confianza, un aspecto fundamental en las relaciones, y volver a generarla es más difícil de lo que parece.. No obstante, y a pesar de los infieles, hay otros motivos que quizás pasan más desapercibidos, pero que provocan un desgaste en la mayoría de casos irremediable. Son pequeñas acciones, gestos, o actos que hacemos sin mala intención, pero que provocan cansancio y ganas de abandonar en nuestro compañero de vida.. Siete actos que haces sin darte cuenta y que pueden costarte tu relación. Ignorar a tu pareja por el móvil (phubbing). Ese gesto de mirar el teléfono mientras tu pareja intenta hablar contigo puede parecer pequeño, pero envía el mensaje de que lo que está en la pantalla importa más que lo que él o ella te está diciendo. Este fenómeno tiene incluso un término específico en psicología: phubbing.. 2. Invalidar sus emociones con “positividad”. Decir cosas como “no deberías sentirte así” o “mira el lado bueno” puede parecer apoyo, pero en realidad minimiza lo que tu pareja intenta comunicar. Antes de intentar arreglarlo o distraer con algo positivo, es clave reconocer lo que siente primero.. 3. Mostrar desprecio con gestos y comentarios. Expresiones como rodar los ojos, suspirar con fastidio o hacer comentarios sarcásticos delante de tu pareja pueden parecer pequeños gestos, pero estudios han demostrado que el desprecio es uno de los comportamientos más dañinos para la relación.. 4. “Llevar la cuenta” de favores o tareas. Comenzar a contabilizar quién hizo qué (por ejemplo “yo lavé los platos ayer, tú no”) transforma la relación en un intercambio de crédito y deuda. Esto puede hacer que la pareja se sienta medida y evaluada, lo que erosiona la cooperación y la cercanía emocional.. 5. Fingir incapacidad para evitar responsabilidades. Este hábito, hacer como si no supieras algo o no pudieras hacerlo a propósito, puede empezarse como una broma, pero termina trasladando la carga del hogar o la relación por completo al otro, lo que genera resentimiento y agotamiento emocional.. 6. Burlarse de tu pareja en público. Hacer comentarios humorísticos o diminutivos acerca de tu pareja frente a amigos o familiares puede ser una forma sutil de degradar su imagen. Aunque la intención no sea dañar, poner a tu pareja como la “broma” reduce la confianza y la sensación de seguridad afectiva.. 7. Retirarse silenciosamente de los conflictos. Evitar discutir o resolver problemas simplemente cerrándose, ignorando el tema o escapándose a otras actividades puede parecer mantener la paz, pero no hablar de los desafíos genera distancia y desconexión emocional con el tiempo.
Se trata de pequeñas acciones o gestos, que casi siempre pasan desapercibidos, pero provocan un desgaste en la mayoría de casos irremediable
Las relaciones humanas no son fáciles, y las de pareja, aún menos. Encajar con una persona, compartir tu rutina, hábitos, alegrías, desgracias y defectos no es una tarea sencilla que cualquiera esté dispuesta a realizar. Requiere mucha paciencia, comprensión, cariño, y sobre todo, saber escuchar. Nos han hecho creer que el silencio es malo y que para tener éxito tienes que tener una voz que suene más que las demás. Sin embargo, muchas veces se olvidan de que en ocasiones, el truco de las relaciones duraderas está, precisamente, en el silencio y en saber escuchar.. Las infidelidades son, por desgracia, uno de los motivos más frecuentes de las rupturas. El interés por buscar algo nuevo o hacer realidad la «fantasía» de tener un amante es muy común, y un motivo claro para terminar una relación. Aunque algunos decidan perdonar a sus parejas, en a mayoría de casos prefieren tomar caminos separados porque no es sencillo lidiar con esa situación. Se pierde la confianza, un aspecto fundamental en las relaciones, y volver a generarla es más difícil de lo que parece.. No obstante, y a pesar de los infieles, hay otros motivos que quizás pasan más desapercibidos, pero que provocan un desgaste en la mayoría de casos irremediable. Son pequeñas acciones, gestos, o actos que hacemos sin mala intención, pero que provocan cansancio y ganas de abandonar en nuestro compañero de vida.. Ignorar a tu pareja por el móvil (phubbing). Ese gesto de mirar el teléfono mientras tu pareja intenta hablar contigo puede parecer pequeño, pero envía el mensaje de que lo que está en la pantalla importa más que lo que él o ella te está diciendo. Este fenómeno tiene incluso un término específico en psicología: phubbing.. 2. Invalidar sus emociones con “positividad”. Decir cosas como “no deberías sentirte así” o “mira el lado bueno” puede parecer apoyo, pero en realidad minimiza lo que tu pareja intenta comunicar. Antes de intentar arreglarlo o distraer con algo positivo, es clave reconocer lo que siente primero.. 3. Mostrar desprecio con gestos y comentarios. Expresiones como rodar los ojos, suspirar con fastidio o hacer comentarios sarcásticos delante de tu pareja pueden parecer pequeños gestos, pero estudios han demostrado que el desprecio es uno de los comportamientos más dañinos para la relación.. 4. “Llevar la cuenta” de favores o tareas. Comenzar a contabilizar quién hizo qué (por ejemplo “yo lavé los platos ayer, tú no”) transforma la relación en un intercambio de crédito y deuda. Esto puede hacer que la pareja se sienta medida y evaluada, lo que erosiona la cooperación y la cercanía emocional.. 5. Fingir incapacidad para evitar responsabilidades. Este hábito, hacer como si no supieras algo o no pudieras hacerlo a propósito, puede empezarse como una broma, pero termina trasladando la carga del hogar o la relación por completo al otro, lo que genera resentimiento y agotamiento emocional.. 6. Burlarse de tu pareja en público. Hacer comentarios humorísticos o diminutivos acerca de tu pareja frente a amigos o familiares puede ser una forma sutil de degradar su imagen. Aunque la intención no sea dañar, poner a tu pareja como la “broma” reduce la confianza y la sensación de seguridad afectiva.. 7. Retirarse silenciosamente de los conflictos. Evitar discutir o resolver problemas simplemente cerrándose, ignorando el tema o escapándose a otras actividades puede parecer mantener la paz, pero no hablar de los desafíos genera distancia y desconexión emocional con el tiempo.
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