Granada se ha convertido en una pieza silenciosa pero estratégica para la industria tecnológica europea. Todo el estroncio que se produce actualmente en Europa procede de esta provincia andaluza, donde se concentra una actividad minera prácticamente desconocida para el gran público pese a su relevancia internacional. El mineral resulta clave para múltiples usos industriales y tecnológicos ligados a pantallas, cerámica, electrónica o telecomunicaciones.. La explicación está en la singular riqueza geológica del norte granadino, especialmente en torno a la comarca de Montevive, donde se encuentran algunos de los principales yacimientos mundiales de celestina, mineral del que se extrae el estroncio. Andalucía no sólo lidera la producción española: en determinados ejercicios ha llegado a competir con China en volumen de producción, consolidando además una posición estratégica dentro de la autonomía industrial europea.. El ejemplo más visible es la planta procesadora situada en Granada, considerada por distintas informaciones como una de las mayores instalaciones especializadas del mundo. Desde allí sale un material esencial para industrias tecnológicas que dependen de materias primas críticas cada vez más codiciadas. Algunas estimaciones apuntan incluso a que el 100% del estroncio europeo tiene origen granadino, aunque determinadas cifras concretas dependen de fuentes empresariales.. El estroncio tiene múltiples aplicaciones industriales: se utiliza en la fabricación de cerámicas, imanes, componentes electrónicos, fuegos artificiales y materiales avanzados, además de tener aplicaciones en sectores tecnológicos. Su importancia estratégica ha crecido en los últimos años debido al aumento de la demanda en industrias vinculadas a la innovación tecnológica.
El mineral resulta clave para múltiples usos industriales y tecnológicos ligados a pantallas, cerámica, electrónica o telecomunicaciones
Granada se ha convertido en una pieza silenciosa pero estratégica para la industria tecnológica europea. Todo el estroncio que se produce actualmente en Europa procede de esta provincia andaluza, donde se concentra una actividad minera prácticamente desconocida para el gran público pese a su relevancia internacional. El mineral resulta clave para múltiples usos industriales y tecnológicos ligados a pantallas, cerámica, electrónica o telecomunicaciones.. La explicación está en la singular riqueza geológica del norte granadino, especialmente en torno a la comarca de Montevive, donde se encuentran algunos de los principales yacimientos mundiales de celestina, mineral del que se extrae el estroncio. Andalucía no sólo lidera la producción española: en determinados ejercicios ha llegado a competir con China en volumen de producción, consolidando además una posición estratégica dentro de la autonomía industrial europea.. El ejemplo más visible es la planta procesadora situada en Granada, considerada por distintas informaciones como una de las mayores instalaciones especializadas del mundo. Desde allí sale un material esencial para industrias tecnológicas que dependen de materias primas críticas cada vez más codiciadas. Algunas estimaciones apuntan incluso a que el 100% del estroncio europeo tiene origen granadino, aunque determinadas cifras concretas dependen de fuentes empresariales.. El estroncio tiene múltiples aplicaciones industriales: se utiliza en la fabricación de cerámicas, imanes, componentes electrónicos, fuegos artificiales y materiales avanzados, además de tener aplicaciones en sectores tecnológicos. Su importancia estratégica ha crecido en los últimos años debido al aumento de la demanda en industrias vinculadas a la innovación tecnológica.
Noticias de Andalucía en La Razón
