Roquetas de Mar ha sido la última localidad almeriense en solicitar cambios legislativos que posibiliten la prohibición del uso de prendas como el burka o niqab, así como otras que oculten el rostro en espacios públicos. Si bien tanto PP como Vox presentaron mociones en este sentido, como ocurrió en el caso previo de El Ejido, solo prosperó la postura del gobierno popular municipal, pues «yo no puedo hacer un reglamento si no tengo una ley», como aclaró el alcalde roquetero Gabriel Amat. En este sentido, el texto de Vox solo recibió validación en el Ayuntamiento de Níjar, donde forma parte del ejecutivo municipal, con un texto que eleva la cuestión a la prohibición directa de accesos a dependencias municipales con esas vestimentas.. Así, en el caso roquetero, el teniente alcalde y portavoz del equipo de gobierno, José Juan Rodríguez, apeló a cuestiones de «seguridad» e «igualdad» para respaldar la medida, al entender que el burka y el niqab son prendas que lesionan la «dignidad» de las mujeres, a las que se quiere «proteger». Asimismo, desde Vox se apoyó el texto, olvidando las críticas previas cuando promovieron vallas publicitarias en las que comparaban a mujeres con y sin esa prenda fruto de debate. «A día de hoy, seguimos repartiendo el mismo flyer», reconoció el portavoz en el plenario, José Manuel Puente, señalando también en otro punto del orden del día que los «problemas de seguridad» de Roquetas no radican «solo en el abandono de las administraciones» sino que están relacionados con «la inmigración ilegal».. Arma política. De este modo, al igual que en los dos casos anteriores, tanto desde el PSOE como desde IU-Con Andalucía se ha afeado el cariz «racista» y «xenófobo» de la moción al considerar que este no es un «problema real» en el municipio almeriense pese a sus altos niveles de migración, por lo que creen que sus pretextos en materia de seguridad e igualdad son solo un «arma política» para disfrazar la moción.. En este sentido, también el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, mostró su «rechazo total y absoluto» a realizar ese tipo de vinculaciones y manifestaciones públicas, criticando que «el debate político sobre el burka o el niqab en algunos ayuntamientos se utilice para relacionar a las personas de origen extranjero con problemas» de delincuencia y protección ciudadana.. De hecho, Martín informó que en la provincia de Almería hasta el 22% de la población es de origen extranjero, mientras que el 25% de los trabajadores han nacido fuera de España, lo que demuestra que se trata de personas que «han venido aquí a ganarse la vida», frente a discursos que presentan la inmigración como «el caldo de cultivo para cualquier tipo de delincuencia o conflicto». Sin embargo, tanto el consistorio nijareño, como el ejidense y el Roquetas de Mar, coinciden en el abordaje de esta circunstancia en sus salones de plenos y en albergar una alta población extranjera en sus censos de población.. Pionera. De esta forma, la primera en presentar mociones contra el burka fue Níjar, precisamente, el municipio con el mayor porcentaje de inmigración de la provincia, pues supera el 33% de su población total. Por su parte, en El Ejido aproximadamente el 30% de sus habitantes son extranjeros, mientras que en Roquetas de Mar la cifra estaría en torno al 28%. Aunque esta controvertida vestimenta solo es común en países con regímenes fundamentalistas como Irán o Afganistán, tiene una presencia anecdótica en la provincia de Almería y no es extraño observarla en las calles e, incluso, supermercados de municipios de la geografía almeriense.. No obstante, en ninguno de los tres casos que se han producido se ha consultado con la comunidad islámica antes de elevar la propuesta de prohibición al consistorio, por lo que el centro de imanes de Almería ya manifestó su disconformidad por considerar que el debate «genera desconfianza» y «dificulta la convivencia». Sin embargo, «el burka en absoluto es una práctica de los marroquíes», explicó Mohammed Bentrika, delegado en Almería de la organización para la cooperación y el desarrollo en Norte de África (Codenaf), lamentando que «no se cuente» con la comunidad musulmana en estos temas, máxime cuando «España es un país democrático y entendemos perfectamente que haya que tener el rostro visible para poder ser identificado, al igual que no podemos tener un documento de identidad en el que no se ponga una cara».. «La cuestión es por qué cada territorio tiene que legislar por su lado y no se discute de una forma seria a nivel nacional y, sobre todo, que se escuche a lo que tienen que decir las mujeres y lo que opinan también los musulmanes, que es una población muy importante de este país», valoró Bentrika, conocido activista social y vecino de Almería desde hace décadas.. Además, quiso poner el valor en el «trabajo y esfuerzo de los inmigrantes por la prosperidad de esta provincia», abogando por «terminar con la desinformación sobre el proceso de regularización» y subrayando que «no se aceptará a personas con antecedentes penales».
Hasta tres municipios aprueban mociones exigiendo medidas contra la ocultación del rostro en espacios públicos
Roquetas de Mar ha sido la última localidad almeriense en solicitar cambios legislativos que posibiliten la prohibición del uso de prendas como el burka o niqab, así como otras que oculten el rostro en espacios públicos. Si bien tanto PP como Vox presentaron mociones en este sentido, como ocurrió en el caso previo de El Ejido, solo prosperó la postura del gobierno popular municipal, pues «yo no puedo hacer un reglamento si no tengo una ley», como aclaró el alcalde roquetero Gabriel Amat. En este sentido, el texto de Vox solo recibió validación en el Ayuntamiento de Níjar, donde forma parte del ejecutivo municipal, con un texto que eleva la cuestión a la prohibición directa de accesos a dependencias municipales con esas vestimentas.. Así, en el caso roquetero, el teniente alcalde y portavoz del equipo de gobierno, José Juan Rodríguez, apeló a cuestiones de «seguridad» e «igualdad» para respaldar la medida, al entender que el burka y el niqab son prendas que lesionan la «dignidad» de las mujeres, a las que se quiere «proteger». Asimismo, desde Vox se apoyó el texto, olvidando las críticas previas cuando promovieron vallas publicitarias en las que comparaban a mujeres con y sin esa prenda fruto de debate. «A día de hoy, seguimos repartiendo el mismo flyer», reconoció el portavoz en el plenario, José Manuel Puente, señalando también en otro punto del orden del día que los «problemas de seguridad» de Roquetas no radican «solo en el abandono de las administraciones» sino que están relacionados con «la inmigración ilegal».. Arma política. De este modo, al igual que en los dos casos anteriores, tanto desde el PSOE como desde IU-Con Andalucía se ha afeado el cariz «racista» y «xenófobo» de la moción al considerar que este no es un «problema real» en el municipio almeriense pese a sus altos niveles de migración, por lo que creen que sus pretextos en materia de seguridad e igualdad son solo un «arma política» para disfrazar la moción.. En este sentido, también el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, mostró su «rechazo total y absoluto» a realizar ese tipo de vinculaciones y manifestaciones públicas, criticando que «el debate político sobre el burka o el niqab en algunos ayuntamientos se utilice para relacionar a las personas de origen extranjero con problemas» de delincuencia y protección ciudadana.. De hecho, Martín informó que en la provincia de Almería hasta el 22% de la población es de origen extranjero, mientras que el 25% de los trabajadores han nacido fuera de España, lo que demuestra que se trata de personas que «han venido aquí a ganarse la vida», frente a discursos que presentan la inmigración como «el caldo de cultivo para cualquier tipo de delincuencia o conflicto». Sin embargo, tanto el consistorio nijareño, como el ejidense y el Roquetas de Mar, coinciden en el abordaje de esta circunstancia en sus salones de plenos y en albergar una alta población extranjera en sus censos de población.. Pionera. De esta forma, la primera en presentar mociones contra el burka fue Níjar, precisamente, el municipio con el mayor porcentaje de inmigración de la provincia, pues supera el 33% de su población total. Por su parte, en El Ejido aproximadamente el 30% de sus habitantes son extranjeros, mientras que en Roquetas de Mar la cifra estaría en torno al 28%. Aunque esta controvertida vestimenta solo es común en países con regímenes fundamentalistas como Irán o Afganistán, tiene una presencia anecdótica en la provincia de Almería y no es extraño observarla en las calles e, incluso, supermercados de municipios de la geografía almeriense.. No obstante, en ninguno de los tres casos que se han producido se ha consultado con la comunidad islámica antes de elevar la propuesta de prohibición al consistorio, por lo que el centro de imanes de Almería ya manifestó su disconformidad por considerar que el debate «genera desconfianza» y «dificulta la convivencia». Sin embargo, «el burka en absoluto es una práctica de los marroquíes», explicó Mohammed Bentrika, delegado en Almería de la organización para la cooperación y el desarrollo en Norte de África (Codenaf), lamentando que «no se cuente» con la comunidad musulmana en estos temas, máxime cuando «España es un país democrático y entendemos perfectamente que haya que tener el rostro visible para poder ser identificado, al igual que no podemos tener un documento de identidad en el que no se ponga una cara».. «La cuestión es por qué cada territorio tiene que legislar por su lado y no se discute de una forma seria a nivel nacional y, sobre todo, que se escuche a lo que tienen que decir las mujeres y lo que opinan también los musulmanes, que es una población muy importante de este país», valoró Bentrika, conocido activista social y vecino de Almería desde hace décadas.. Además, quiso poner el valor en el «trabajo y esfuerzo de los inmigrantes por la prosperidad de esta provincia», abogando por «terminar con la desinformación sobre el proceso de regularización» y subrayando que «no se aceptará a personas con antecedentes penales».
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