La procesión de la Real Cofradía Penitencial del Cristo Yacente de la Misericordia y de la Agonía Redentora volvió a sobrecoger esta madrugada el centro histórico de Salamanca tras la celebración previa de la tradicional Promesa de Silencio en la Catedral Nueva.. El acto, celebrado en el interior del templo antes de la salida del cortejo, contó con la presencia del presidente en funciones de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, junto a otras autoridades civiles y religiosas. Durante la ceremonia intervinieron el obispo de Salamanca, José Luis Retana Gozalo; el alcalde, Carlos García Carbayo; y el capellán de la Cofradía, José Luis Sánchez Moyano, además de la lectura de uno de los poemas del ‘Poeta ante la Cruz’.. A medianoche, la procesión partió desde la Catedral Nueva por la Puerta de Ramos, iniciando un recorrido de cerca de tres horas y media por algunas de las calles más emblemáticas de la ciudad, en un ambiente de profundo recogimiento. El desfile estuvo presidido por las imágenes del Cristo de la Agonía Redentora, talla anónima datada en 1525, y del Santísimo Cristo Yacente de la Misericordia, obra de Enrique Orejudo (1991), que avanzaron entre el respeto del público y el silencio característico de este cortejo.. El itinerario discurrió por enclaves como la plaza de Anaya, la calle San Pablo, la plaza del Poeta Iglesias o la Rúa Antigua, antes de regresar a la Catedral Nueva por la Puerta del Obispo, además, el acompañamiento musical, a cargo de la Agrupación Musical del Cristo Yacente y la Banda de Música del Regimiento de Ingenieros número 11, contribuyó a reforzar la atmósfera de solemnidad de una procesión que volvió a erigirse como una de las más sobrecogedoras de la Semana Santa salmantina.
Mañueco asistió al acto previo de uno de los desfiles más solemnes de la Semana Santa salmantina, que recorrió el centro histórico durante la madrugada
La procesión de la Real Cofradía Penitencial del Cristo Yacente de la Misericordia y de la Agonía Redentora volvió a sobrecoger esta madrugada el centro histórico de Salamanca tras la celebración previa de la tradicional Promesa de Silencio en la Catedral Nueva.. El acto, celebrado en el interior del templo antes de la salida del cortejo, contó con la presencia del presidente en funciones de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, junto a otras autoridades civiles y religiosas. Durante la ceremonia intervinieron el obispo de Salamanca, José Luis Retana Gozalo; el alcalde, Carlos García Carbayo; y el capellán de la Cofradía, José Luis Sánchez Moyano, además de la lectura de uno de los poemas del ‘Poeta ante la Cruz’.. A medianoche, la procesión partió desde la Catedral Nueva por la Puerta de Ramos, iniciando un recorrido de cerca de tres horas y media por algunas de las calles más emblemáticas de la ciudad, en un ambiente de profundo recogimiento. El desfile estuvo presidido por las imágenes del Cristo de la Agonía Redentora, talla anónima datada en 1525, y del Santísimo Cristo Yacente de la Misericordia, obra de Enrique Orejudo (1991), que avanzaron entre el respeto del público y el silencio característico de este cortejo.. El itinerario discurrió por enclaves como la plaza de Anaya, la calle San Pablo, la plaza del Poeta Iglesias o la Rúa Antigua, antes de regresar a la Catedral Nueva por la Puerta del Obispo, además, el acompañamiento musical, a cargo de la Agrupación Musical del Cristo Yacente y la Banda de Música del Regimiento de Ingenieros número 11, contribuyó a reforzar la atmósfera de solemnidad de una procesión que volvió a erigirse como una de las más sobrecogedoras de la Semana Santa salmantina.
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