Recibir un paquete inesperado puede parecer una simple confusión o incluso una sorpresa de lo más agradable posible. Sin embargo, la Policía Nacional ha alertado en sus redes sociales sobre una práctica fraudulenta que cada vez se detecta con más frecuencia. Se trata del llamado ‘brushing’, una técnica utilizada por delincuentes para manipular el funcionamiento de las plataformas de comercio electrónico.. Una agente del cuerpo explica el inicio de este engaño con una escena cada vez más habitual. «Imagínate esto, recibes un paquete en casa, pero tú no lo has pedido y no sabes quién te lo envía». Al abrirlo, el contenido suele generar más desconcierto que alegría. «Contiene algo barato, sin valor aparente o incluso absurdo», señala, lo que lleva a muchas personas a pensar que se trata de un error.. Sin embargo, la explicación suele ser muy distinta. «Con esta modalidad de fraude, los estafadores buscan crear una red de ventas ficticias en plataformas de compra online», advierte la policía. El objetivo no es enviar un regalo ni equivocarse de destinatario, sino manipular el sistema de valoraciones de las tiendas digitales. Según detalla, esta estrategia permite «generar reseñas falsas, mejorar su posicionamiento en las búsquedas y engañar a otros compradores».. «Si recibes algo que no estabas esperando y no sabes quién te lo envía, no lo abras». Una de las características que complica la investigación de estos envíos es la falta de información sobre su origen. «A menudo, el paquete carece de detalles sobre el remitente, lo cual dificulta su rastreo», explica la agente. De esta forma, los delincuentes pueden operar con mayor anonimato mientras multiplican las supuestas ventas de sus productos.. El problema no termina ahí. En algunos casos, el contenido puede incluir elementos diseñados para ampliar el fraude. «En algunas modalidades de esta estafa, el paquete puede contener un código QR que, en caso de ser escaneado, podría infectar tus dispositivos», advierte. Solo con este gesto, se podría estar abriendo la puerta a programas maliciosos o a la extracción de datos personales.. Además, el envío tiene otro propósito oculto: confirmar que la dirección del destinatario es real y está activa. «Al confirmar que tu dirección es válida, podrías convertirte en objeto de otras estafas, como intentos de suplantación de identidad», señala la policía. Por eso, el consejo es claro: «Si recibes algo que no estabas esperando y no sabes quién te lo envía, no lo celebres, no lo abras y no te lo quedes».
Desde el «instituto armado de naturaleza civil», se ha recomendado no hacer caso a aquellos recibimientos que no tienen un claro emisor
Recibir un paquete inesperado puede parecer una simple confusión o incluso una sorpresa de lo más agradable posible. Sin embargo, la Policía Nacional ha alertado en sus redes sociales sobre una práctica fraudulenta que cada vez se detecta con más frecuencia. Se trata del llamado ‘brushing’, una técnica utilizada por delincuentes para manipular el funcionamiento de las plataformas de comercio electrónico.. Una agente del cuerpo explica el inicio de este engaño con una escena cada vez más habitual. «Imagínate esto, recibes un paquete en casa, pero tú no lo has pedido y no sabes quién te lo envía». Al abrirlo, el contenido suele generar más desconcierto que alegría. «Contiene algo barato, sin valor aparente o incluso absurdo», señala, lo que lleva a muchas personas a pensar que se trata de un error.. Sin embargo, la explicación suele ser muy distinta. «Con esta modalidad de fraude, los estafadores buscan crear una red de ventas ficticias en plataformas de compra online», advierte la policía. El objetivo no es enviar un regalo ni equivocarse de destinatario, sino manipular el sistema de valoraciones de las tiendas digitales. Según detalla, esta estrategia permite «generar reseñas falsas, mejorar su posicionamiento en las búsquedas y engañar a otros compradores».. Una de las características que complica la investigación de estos envíos es la falta de información sobre su origen. «A menudo, el paquete carece de detalles sobre el remitente, lo cual dificulta su rastreo», explica la agente. De esta forma, los delincuentes pueden operar con mayor anonimato mientras multiplican las supuestas ventas de sus productos.. El problema no termina ahí. En algunos casos, el contenido puede incluir elementos diseñados para ampliar el fraude. «En algunas modalidades de esta estafa, el paquete puede contener un código QR que, en caso de ser escaneado, podría infectar tus dispositivos», advierte. Solo con este gesto, se podría estar abriendo la puerta a programas maliciosos o a la extracción de datos personales.. Además, el envío tiene otro propósito oculto: confirmar que la dirección del destinatario es real y está activa. «Al confirmar que tu dirección es válida, podrías convertirte en objeto de otras estafas, como intentos de suplantación de identidad», señala la policía. Por eso, el consejo es claro: «Si recibes algo que no estabas esperando y no sabes quién te lo envía, no lo celebres, no lo abras y no te lo quedes».
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