Cuando parecía que todo en el Real Madrid volvía a su cauce y, cerrada matemáticamente LaLiga, se miraba al futuro, el postpartido contra el Oviedo encendió un incendio totalmente inesperado. Mbappé fue suplente, salió en la segunda mitad, pidió hablar tras el partido y todo volvió a arder de nuevo.. Un cambio con el Bernabéu enfadado. El francés no jugó el Clásico y tampoco fue titular contra el Oviedo, y el Bernabéu tiene memoria. El aficionado madridista lleva semanas acumulando un enfado que tiene que ver con las imágenes de Mbappé viajando mientras el equipo competía, con la sensación de que hay una distancia entre el jugador y el proyecto que no se cierra con palabras. Cuando Arbeloa lo sacó al campo en solitario, después de haber introducido antes a Bellingham y a Carvajal, el estadio respondió con pitos, y Mbappé los escuchó.. La secuencia del cambio dijo mucho sobre la relación entre el entrenador y su delantero. Arbeloa había esperado, había apostado primero por otros y había dejado a Mbappé para el final, y solo. El jugador, que según su propio relato creía más en el proyecto de Xabi Alonso que en el de Arbeloa, salió al campo con pitos y acabó el partido con el mismo ambiente enrarecido que lo había recibido.. La frase de Arbeloa, según Mbappé. Después, en zona mixta, Mbappé habló y no se guardó nada. «No he jugado porque el mister me ha dicho que para él soy el cuarto delantero de la plantilla, lo acepto y empiezo en el banquillo», afirmó. Luego añadió que estaba listo para ser titular y que la decisión había sido del técnico, y cerró esa línea con un mensaje que sonaba a resignación activa: «No puedo estar enfadado con el mister, hay que respetar su opinión, debo trabajar y esperar para ser titular». También señaló a sus competidores directos cuando dijo que tiene que trabajar para ser mejor que Vini, Mastantuono y Gonzalo,. La respuesta de Arbeloa. Arbeloa no tardó en responder y lo hizo con una autoridad que no dejó espacio a la interpretación. «Ya me gustaría a mí tener cuatro delanteros, no sé qué decirte, porque ni tengo cuatro delanteros ni le he dicho semejante frase», contestó sobre las declaraciones del jugador.. El técnico dejó claro quién manda en las convocatorias: «Mientras esté yo en esta silla voy a decidir quién juega, se llame como se llame», repitió en dos ocasiones, y añadió que le da igual cómo se llamen los jugadores y que los que no estén de acuerdo que esperen al siguiente partido. También explicó sus razones para no alinear a Mbappé desde el inicio: «Hace cuatro días no pudo ni ir al banquillo y podía ser titular hoy», dijo.. La frase clave de Mbappé. Mbappé repasó la temporada con un diagnóstico que mezcló orgullo y frustración: «Pienso que empezamos bien la temporada, en Liga, en Champions, pero lo perdimos en la segunda parte», dijo, y añadió: «Duele mucho para nosotros, porque siento que teníamos una estructura e idea de juego y lo perdimos”, es decir, que con Xabi Alonso todo iba mejor. Arbeloa contestó:»Si queréis me ponéis la zona mixta de Kylian y entre todos la comentamos, pero es que hasta que no escuche lo que ha dicho, tampoco voy a estar comentando aquí cada frase. Y me parecería muy bien que pensase que en la primera parte de la temporada el equipo tenía estructura y en la segunda parte de la temporada no. Seguramente él ha metido muchos más goles en la primera parte de la temporada que en la segunda parte”.. Otro mensaje de Arbeloa. El entrenador estuvo muy serio: «No espero de mis jugadores lo que he hecho por ellos. Sé cómo somos los jugadores porque, aunque ahora mismo estoy en esta silla como entrenador, uno nunca deja de ser jugador de fútbol. Sé cómo piensan, sé cómo se sienten los jugadores de este nivel, con esta ambición y con un gran ego». Relación entre Arbeloa y Mbappé. Kylian Mbappé confiaba en Xabi Alonso, que siempre cambiaba a Vinicius y no al francés: «Tengo una gran relación con él, seguro que va a ser un gran entrenador», afirmó tras el partido contra el Oviedo. Con Arbeloa no ha tenido esas buenas sensaciones y todo se ha roto al final. Mbappé estalló y Arbeloa no se calló: «A mí me da igual cómo se llamen o cómo no se llamen. Y si les parece bien, bien, y si no, pues que esperen al siguiente», dijo el entrenador.
El delantero del Real Madrid y el entrenador cruzaron mensajes enfrentados después del encuentro contra el Oviedo
Cuando parecía que todo en el Real Madrid volvía a su cauce y, cerrada matemáticamente LaLiga, se miraba al futuro, el postpartido contra el Oviedo encendió un incendio totalmente inesperado. Mbappé fue suplente, salió en la segunda mitad, pidió hablar tras el partido y todo volvió a arder de nuevo.. Un cambio con el Bernabéu enfadado. El francés no jugó el Clásico y tampoco fue titular contra el Oviedo, y el Bernabéu tiene memoria. El aficionado madridista lleva semanas acumulando un enfado que tiene que ver con las imágenes de Mbappé viajando mientras el equipo competía, con la sensación de que hay una distancia entre el jugador y el proyecto que no se cierra con palabras. Cuando Arbeloa lo sacó al campo en solitario, después de haber introducido antes a Bellingham y a Carvajal, el estadio respondió con pitos, y Mbappé los escuchó.. La secuencia del cambio dijo mucho sobre la relación entre el entrenador y su delantero. Arbeloa había esperado, había apostado primero por otros y había dejado a Mbappé para el final, y solo. El jugador, que según su propio relato creía más en el proyecto de Xabi Alonso que en el de Arbeloa, salió al campo con pitos y acabó el partido con el mismo ambiente enrarecido que lo había recibido.. La frase de Arbeloa, según Mbappé. Después, en zona mixta, Mbappé habló y no se guardó nada. «No he jugado porque el mister me ha dicho que para él soy el cuarto delantero de la plantilla, lo acepto y empiezo en el banquillo», afirmó. Luego añadió que estaba listo para ser titular y que la decisión había sido del técnico, y cerró esa línea con un mensaje que sonaba a resignación activa: «No puedo estar enfadado con el mister, hay que respetar su opinión, debo trabajar y esperar para ser titular». También señaló a sus competidores directos cuando dijo que tiene que trabajar para ser mejor que Vini, Mastantuono y Gonzalo,. La respuesta de Arbeloa. Arbeloa no tardó en responder y lo hizo con una autoridad que no dejó espacio a la interpretación. «Ya me gustaría a mí tener cuatro delanteros, no sé qué decirte, porque ni tengo cuatro delanteros ni le he dicho semejante frase», contestó sobre las declaraciones del jugador.. El técnico dejó claro quién manda en las convocatorias: «Mientras esté yo en esta silla voy a decidir quién juega, se llame como se llame», repitió en dos ocasiones, y añadió que le da igual cómo se llamen los jugadores y que los que no estén de acuerdo que esperen al siguiente partido. También explicó sus razones para no alinear a Mbappé desde el inicio: «Hace cuatro días no pudo ni ir al banquillo y podía ser titular hoy», dijo.. La frase clave de Mbappé. Mbappé repasó la temporada con un diagnóstico que mezcló orgullo y frustración: «Pienso que empezamos bien la temporada, en Liga, en Champions, pero lo perdimos en la segunda parte», dijo, y añadió: «Duele mucho para nosotros, porque siento que teníamos una estructura e idea de juego y lo perdimos”, es decir, que con Xabi Alonso todo iba mejor. Arbeloa contestó:»Si queréis me ponéis la zona mixta de Kylian y entre todos la comentamos, pero es que hasta que no escuche lo que ha dicho, tampoco voy a estar comentando aquí cada frase. Y me parecería muy bien que pensase que en la primera parte de la temporada el equipo tenía estructura y en la segunda parte de la temporada no. Seguramente él ha metido muchos más goles en la primera parte de la temporada que en la segunda parte”.. Otro mensaje de Arbeloa. El entrenador estuvo muy serio: «No espero de mis jugadores lo que he hecho por ellos. Sé cómo somos los jugadores porque, aunque ahora mismo estoy en esta silla como entrenador, uno nunca deja de ser jugador de fútbol. Sé cómo piensan, sé cómo se sienten los jugadores de este nivel, con esta ambición y con un gran ego». Relación entre Arbeloa y Mbappé. Kylian Mbappé confiaba en Xabi Alonso, que siempre cambiaba a Vinicius y no al francés: «Tengo una gran relación con él, seguro que va a ser un gran entrenador», afirmó tras el partido contra el Oviedo. Con Arbeloa no ha tenido esas buenas sensaciones y todo se ha roto al final. Mbappé estalló y Arbeloa no se calló: «A mí me da igual cómo se llamen o cómo no se llamen. Y si les parece bien, bien, y si no, pues que esperen al siguiente», dijo el entrenador.
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