Con el objetivo de acercar la historia sagrada al público contemporáneo, este año La Passió de Olesa de Montserrat se pregunta si algunos de los comportamientos tóxicos más habituales en las redes sociales ya existían hace 2.000 años. Aunque los términos que hoy utilizamos para definirlos son recientes, la campaña los confronta directamente con los momentos más dramáticos y humillantes del calvario de Jesús: su traslado a la cruz y su crucifixión. La propuesta de La Passió tiene una doble vocación. Por un lado, mostrar que el relato más antiguo de nuestro legado cultural contiene episodios reprobables, ofensivos y humillantes que repetimos a diario en las relaciones digitales. Por otro, despertar una actitud crítica ante estos comportamientos, para aprender a identificarlos y evitar reproducirlos.. Bajo el lema ‘Escoltem la història’, la campaña invita al espectador a descubrir cómo episodios evangélicos describen actitudes que hoy asociaríamos sin dudar con el “troleo”: burla pública, provocación y humillación. Un claro ejemplo es la secuencia en la que Herodes y sus soldados se ríen de Jesús, lo desprecian y, con ironía, le exigen que realice milagros antes de enviarlo de nuevo ante Pilato, una actitud que hoy calificaríamos claramente de “trolling”. En otro momento, la campaña se pregunta si la multitud ejerció “bullying” sobre Jesús mientras era conducido al Gólgota para ser crucificado, tal como relata la Biblia: insultos, escupitajos y golpes por parte de algunos presentes. Asimismo, plantea si Jesús pudo ser la primera persona de la historia “cancelada” por proclamarse el Mesías de Dios. Se trata de una campaña rompedora, atrevida y valiente, con un claro componente educativo. Al utilizar el lenguaje y los códigos propios de la cultura digital, La Passió d’Olesa convierte el relato bíblico en una historia viva, actual y cargada de mensajes potentes.. La representación se lleva a cabo desde el pasado 15 de marzo hasta el 1 de mayo. La Passió retoma las funciones el sábado 15 de marzo y ofrecerá un total de 8 representaciones hasta el 1 de mayo. El teatro de Olesa de Montserrat, construido específicamente para este espectáculo en 1987, cuenta hoy con la boca de escenario más grande de toda Europa y una capacidad cercana a los 1.500 espectadores.. En 2022, La Passió d’Olesa estrenó una versión completamente renovada: más corta, con un nuevo enfoque dramatúrgico, técnico y escenográfico. Esta transformación permitió humanizar a los personajes principales, que muestran sin filtros sus sentimientos, dudas, contradicciones, alegrías, odios y tristezas.. Precisamente este año, la campaña de comunicación busca que el público se identifique con la obra al reconocer en ella comportamientos tóxicos que generan esas mismas emociones tan humanas. En las primeras escenas, los protagonistas se definen a través de sus acciones, quedando claro desde el principio el conflicto central que desencadenará toda la tragedia. Como en ediciones anteriores, las escenas no siguen un orden cronológico estricto —el espectáculo incluye varios flashbacks— y se encadenan de forma fluida, a un ritmo que supuso un importante reto técnico. Se han recuperado textos que llevaban décadas sin representarse, permitiendo comprender mejor las motivaciones de los personajes, y se han eliminado algunos cuadros que formaban parte tradicional del espectáculo.. Además, este año se han introducido nuevos ajustes en el texto para aportar mayor claridad y matices, haciendo la obra aún más comprensible para el espectador actual.
La popular producción teatral se pregunta por la vigencia de lo sucedido hace 2.000 años
Con el objetivo de acercar la historia sagrada al público contemporáneo, este año La Passió de Olesa de Montserrat se pregunta si algunos de los comportamientos tóxicos más habituales en las redes sociales ya existían hace 2.000 años. Aunque los términos que hoy utilizamos para definirlos son recientes, la campaña los confronta directamente con los momentos más dramáticos y humillantes del calvario de Jesús: su traslado a la cruz y su crucifixión. La propuesta de La Passió tiene una doble vocación. Por un lado, mostrar que el relato más antiguo de nuestro legado cultural contiene episodios reprobables, ofensivos y humillantes que repetimos a diario en las relaciones digitales. Por otro, despertar una actitud crítica ante estos comportamientos, para aprender a identificarlos y evitar reproducirlos.. Bajo el lema ‘Escoltem la història’, la campaña invita al espectador a descubrir cómo episodios evangélicos describen actitudes que hoy asociaríamos sin dudar con el “troleo”: burla pública, provocación y humillación. Un claro ejemplo es la secuencia en la que Herodes y sus soldados se ríen de Jesús, lo desprecian y, con ironía, le exigen que realice milagros antes de enviarlo de nuevo ante Pilato, una actitud que hoy calificaríamos claramente de “trolling”. En otro momento, la campaña se pregunta si la multitud ejerció “bullying” sobre Jesús mientras era conducido al Gólgota para ser crucificado, tal como relata la Biblia: insultos, escupitajos y golpes por parte de algunos presentes. Asimismo, plantea si Jesús pudo ser la primera persona de la historia “cancelada” por proclamarse el Mesías de Dios. Se trata de una campaña rompedora, atrevida y valiente, con un claro componente educativo. Al utilizar el lenguaje y los códigos propios de la cultura digital, La Passió d’Olesa convierte el relato bíblico en una historia viva, actual y cargada de mensajes potentes.. La representación se lleva a cabo desde el pasado 15 de marzo hasta el 1 de mayo. La Passió retoma las funciones el sábado 15 de marzo y ofrecerá un total de 8 representaciones hasta el 1 de mayo. El teatro de Olesa de Montserrat, construido específicamente para este espectáculo en 1987, cuenta hoy con la boca de escenario más grande de toda Europa y una capacidad cercana a los 1.500 espectadores.. En 2022, La Passió d’Olesa estrenó una versión completamente renovada: más corta, con un nuevo enfoque dramatúrgico, técnico y escenográfico. Esta transformación permitió humanizar a los personajes principales, que muestran sin filtros sus sentimientos, dudas, contradicciones, alegrías, odios y tristezas.. Precisamente este año, la campaña de comunicación busca que el público se identifique con la obra al reconocer en ella comportamientos tóxicos que generan esas mismas emociones tan humanas. En las primeras escenas, los protagonistas se definen a través de sus acciones, quedando claro desde el principio el conflicto central que desencadenará toda la tragedia. Como en ediciones anteriores, las escenas no siguen un orden cronológico estricto —el espectáculo incluye varios flashbacks— y se encadenan de forma fluida, a un ritmo que supuso un importante reto técnico. Se han recuperado textos que llevaban décadas sin representarse, permitiendo comprender mejor las motivaciones de los personajes, y se han eliminado algunos cuadros que formaban parte tradicional del espectáculo.. Además, este año se han introducido nuevos ajustes en el texto para aportar mayor claridad y matices, haciendo la obra aún más comprensible para el espectador actual.
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