Apunta Cristina Sánchez-Andrade en el prólogo de ‘El viaje del escritor’, de Christopher Vogler (1949), que uno se sienta frente al folio en blanco «guiado apenas por la intuición» de algo que lo atrae o lo repele. Un «descenso a las propias profundidades» en el que el camino está repleto de miedos, dudas, incertidumbres; y al fondo, amigos, familiares y enemigos para acompañar y desafiar a partes iguales. Por todo ello, Vogler entiende al escritor como «un héroe»: al sentarse delante de ese abismo en blanco, este se enfrenta a lo desconocido. Debe escuchar su llamada interior, lidiar con sus sombras, encontrar aliados, pasar pruebas y, si hay suerte, regresar con una historia lo suficientemente transformadora como para que interese más allá de uno mismo.. Y aun así, el libro «nunca sustituye la experiencia de recorrer» el camino. La historia «reside en la vida diaria», firma Sánchez-Andrade, «cuando elegimos escuchar la llamada de ese poder dormido en el interior, cruzar el umbral y enfrentarnos con valor al misterio de ser quienes somos».. 25 años no son nada. Son las palabras que inician la edición conmemorativa (y actualizada) del 25.º aniversario de la publicación de ‘El viaje del escritor’, la guía por antonomasia de Vogler respecto a la escritura de guiones y, a partir de los trabajos del mitólogo Joseph Campbell, centrada en el desarrollo de la teoría de que la mayoría de las historias pueden reducirse a una serie de estructuras narrativas y arquetipos de personajes.. ‘Titanic’, ‘El rey león’, ‘Pulp Fiction’, ‘La guerra de las galaxias’ y ‘La forma del agua’ son las cintas en las que Vogler se apoya para hacer realidad lo que le expuso al editor Michael Wiese hace un cuarto de siglo: levantar una obra que combinara las tesis de Campbell con la propia experiencia del autor como analista de guiones y novelas en los estudios de Hollywood. Afirma que, pese a estar realmente convencido de que el manual sería «útil para la escritura creativa», ninguno, ni él ni Wiese, imaginaba que la obra continuaría en circulación pasados unos pocos meses, «como suele ocurrir con la mayoría de libros que se publican».. Pero la «sorpresa», sostiene, fue comprobar que la criatura se convirtió en una herramienta clave para novelistas, dramaturgos, intérpretes, diseñadores de videojuegos, personal militar…: «Pasó a formar parte del imaginario narrativo de Hollywood y pronto fue adoptado como libro de texto en escuelas de cine y talleres de escritura creativa en todo el mundo», presume de un texto pensado inicialmente para guionistas.. Un viaje en doce etapas. El modelo de viaje en doce etapas se aplicó a una amplia variedad de disciplinas, como el marketing y el diseño de productos, a modo de sistema de referencia para predecir con exactitud los altibajos de cualquier proyecto exigente. Además, indica el autor, «aporta un lenguaje y unas metáforas que ayudan a artistas a afrontar con más confianza sus propios procesos creativos (…) y ha pasado a formar parte de la vida de muchas personas, pues les proporciona una guía para orientarse en la trama de la vida y una manera de prever y afrontar desafíos».. De este modo, 25 años después de su alumbramiento, ‘El viaje del escritor’ pertenece a una nueva rama del conocimiento que el propio libro define como «la ciencia del heroísmo», donde se estudia el patrón heroico y su manifestación en la biología, el arte y la psicología humana. Las doce etapas de Vogler, sumadas a las otras 17 de Campbell, componen así uno de los diferentes modelos que se están aplicando de hoy en día en el estudio del heroísmo.. Para el autor, en todo este tiempo, los relatos de héroes se han apoderado de la narrativa mundial por una «razón evidente»: se entienden con facilidad en diversas culturas. Aunque resulten conocidas las hazañas de sus protagonistas, conectan con elementos propios de los mitos locales. «Su continua representación de figuras humanas que desafían a la muerte parece responder a un deseo profundo de un público que nunca se cansa de verlas», señala de unas narraciones que, insiste, «cumplen una función en nuestra salud mental colectiva al reflejar las necesidades y los deseos de la sociedad. En las luchas y triunfos de superhéroes casi divinos vemos magnificadas nuestras propias batallas, y podemos pensar en cómo desenvolvernos con mayor acierto en la vida. Los relatos heroicos influyen en la sociedad y ayudan a darle forma. Nos unen mediante referentes culturales compartidos y nos ofrecen creencias colectivas, códigos de honor y modelos a seguir».. Eso sí, Vogler también hace la advertencia respecto al cine de superhéroes de volverse «demasiado predecible» y asegura que «necesita renovarse de manera constante a través de la experimentación y el deseo de romper con los modelos narrativos tradicionales».. Así, el autor estadounidense presenta un libro que aporta «novedades» en este 25.º aniversario, como ese análisis que hace en profundidad de cómo es posible entender las historias como instrumentos «para elevar la conciencia del público» o, en el lenguaje del movimiento psicodélico de los años 60 y 70, para afinar su frecuencia vibratoria. Para ello, Vogler aborda en un capítulo el concepto de los chakras desde las antiguas tradiciones espirituales y sugiere que estos centros invisibles de energía «pueden resultar útiles para quienes narran, ya que funcionan como puntos de referencia emocional. Representan un mapa de cómo se experimentaban las emociones en distintas zonas del cuerpo. Señalan un camino hacia la conciencia más elevada».
Deusto lanza una edición revisada de ‘El viaje del escritor’ para conmemorar el 25.º aniversario de la publicación de este manual para novelistas y guionistas
Apunta Cristina Sánchez-Andrade en el prólogo de ‘El viaje del escritor’, de Christopher Vogler (1949), que uno se sienta frente al folio en blanco «guiado apenas por la intuición» de algo que lo atrae o lo repele. Un «descenso a las propias profundidades» en el que el camino está repleto de miedos, dudas, incertidumbres; y al fondo, amigos, familiares y enemigos para acompañar y desafiar a partes iguales. Por todo ello, Voglerentiende al escritor como «un héroe»: al sentarse delante de ese abismo en blanco, este se enfrenta a lo desconocido. Debe escuchar su llamada interior, lidiar con sus sombras, encontrar aliados, pasar pruebas y, si hay suerte, regresar con una historia lo suficientemente transformadora como para que interese más allá de uno mismo.. Y aun así, el libro «nunca sustituye la experiencia de recorrer» el camino. La historia «reside en la vida diaria», firma Sánchez-Andrade, «cuando elegimos escuchar la llamada de ese poder dormido en el interior, cruzar el umbral y enfrentarnos con valor al misterio de ser quienes somos».. 25 años no son nada. Son las palabras que inician la edición conmemorativa (y actualizada) del 25.º aniversario de la publicación de ‘El viaje del escritor’, la guía por antonomasia de Vogler respecto a la escritura de guiones y, a partir de los trabajos del mitólogo Joseph Campbell, centrada en el desarrollo de la teoría de que la mayoría de las historias pueden reducirse a una serie de estructuras narrativas y arquetipos de personajes.. ‘Titanic’, ‘El rey león’, ‘Pulp Fiction’, ‘La guerra de las galaxias’ y ‘La forma del agua’ son las cintas en las que Vogler se apoya para hacer realidad lo que le expuso al editor Michael Wiese hace un cuarto de siglo: levantar una obra que combinara las tesis de Campbell con la propia experiencia del autor como analista de guiones y novelas en los estudios de Hollywood. Afirma que, pese a estar realmente convencido de que el manual sería «útil para la escritura creativa», ninguno, ni él ni Wiese, imaginaba que la obra continuaría en circulación pasados unos pocos meses, «como suele ocurrir con la mayoría de libros que se publican».. Pero la «sorpresa», sostiene, fue comprobar que la criatura se convirtió en una herramienta clave para novelistas, dramaturgos, intérpretes, diseñadores de videojuegos, personal militar…: «Pasó a formar parte del imaginario narrativo de Hollywood y pronto fue adoptado como libro de texto en escuelas de cine y talleres de escritura creativa en todo el mundo», presume de un texto pensado inicialmente para guionistas.. Un viaje en doce etapas. El modelo de viaje en doce etapas se aplicó a una amplia variedad de disciplinas, como el marketing y el diseño de productos, a modo de sistema de referencia para predecir con exactitud los altibajos de cualquier proyecto exigente. Además, indica el autor, «aporta un lenguaje y unas metáforas que ayudan a artistas a afrontar con más confianza sus propios procesos creativos (…) y ha pasado a formar parte de la vida de muchas personas, pues les proporciona una guía para orientarse en la trama de la vida y una manera de prever y afrontar desafíos».. De este modo, 25 años después de su alumbramiento, ‘El viaje del escritor’ pertenece a una nueva rama del conocimiento que el propio libro define como «la ciencia del heroísmo», donde se estudia el patrón heroico y su manifestación en la biología, el arte y la psicología humana. Las doce etapas de Vogler, sumadas a las otras 17 de Campbell, componen así uno de los diferentes modelos que se están aplicando de hoy en día en el estudio del heroísmo.. Para el autor, en todo este tiempo, los relatos de héroes se han apoderado de la narrativa mundial por una «razón evidente»: se entienden con facilidad en diversas culturas. Aunque resulten conocidas las hazañas de sus protagonistas, conectan con elementos propios de los mitos locales. «Su continua representación de figuras humanas que desafían a la muerte parece responder a un deseo profundo de un público que nunca se cansa de verlas», señala de unas narraciones que, insiste, «cumplen una función en nuestra salud mental colectiva al reflejar las necesidades y los deseos de la sociedad. En las luchas y triunfos de superhéroes casi divinos vemos magnificadas nuestras propias batallas, y podemos pensar en cómo desenvolvernos con mayor acierto en la vida. Los relatos heroicos influyen en la sociedad y ayudan a darle forma. Nos unen mediante referentes culturales compartidos y nos ofrecen creencias colectivas, códigos de honor y modelos a seguir».. Eso sí, Vogler también hace la advertencia respecto al cine de superhéroes de volverse «demasiado predecible» y asegura que «necesita renovarse de manera constante a través de la experimentación y el deseo de romper con los modelos narrativos tradicionales».. Así, el autor estadounidense presenta un libro que aporta «novedades» en este 25.º aniversario, como ese análisis que hace en profundidad de cómo es posible entender las historias como instrumentos «para elevar la conciencia del público» o, en el lenguaje del movimiento psicodélico de los años 60 y 70, para afinar su frecuencia vibratoria. Para ello, Vogler aborda en un capítulo el concepto de los chakras desde las antiguas tradiciones espirituales y sugiere que estos centros invisibles de energía «pueden resultar útiles para quienes narran, ya que funcionan como puntos de referencia emocional. Representan un mapa de cómo se experimentaban las emociones en distintas zonas del cuerpo. Señalan un camino hacia la conciencia más elevada».
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