Mañana abre sus puertas en CaixaForum una de las exposiciones más esperadas del año en Barcelona. Se trata de una oportunidad única dxe poder conocer el legado pictórico de uno de los grandes genios de la pintura del siglo pasado como es Henri Matisse. A partir de una selección de piezas, en buena parte procedentes del Centre Pompidou de París, la muestra contiene 45 trabajos originales de Matisse y 49 piezas de otros grandes creadores del XX y XXI.. La directora de CaixaForum Barcelona, Mireia Domingo, y la comisaria y conservadora jefa de las Colecciones modernas del Musée national d’art moderne – Centre Pompidou, Aurélie Verdier, presentaron ayer la exposición, que podrá visitarse del 27 de marzo al 16 de agosto de 2026. Se trata de la primera muestra del segundo gran acuerdo estratégico renovado entre ambas instituciones.Hacia 1900, Matisse irrumpió en la pintura europea con «una idea explosiva del color». Medio siglo después, sus collages transformaron para siempre la noción de espacio pictórico. Entre esos dos polos transcurrieron más de cincuenta años de investigación plástica que convirtieron su taller en «la casa del arte moderno», frecuentada por artistas de muy distintas generaciones. De ahí el título de la propuesta –«Chez Matisse»–, que subraya la hospitalidad y la complicidad del maestro. «El arte moderno es un arrebato del corazón», afirmaba Matisse. Y Pierre Schneider, su gran biógrafo, añadía: «Matisse sentía la necesidad de pisar tierra antes de lanzarse, de constatar el peso de las cosas antes de darles alas».. La exposición se organiza en ocho apartados cronológicos que recorren la trayectoria del artista y muestran su influencia directa en la vanguardia. En «Línea y color (1900-1906)» viajamos hasta los primeros años bajo la influencia de Gustave Moreau y el estallido fauve en Collioure, con la llegada a CaixaForum de la emblemática «La Mouldade», obra clave del nacimiento del fauvismo. Junto a Matisse, Albert Marquet, André Derain, Maurice de Vlaminck, Georges Braque y los Delaunay.. En otro apartado se crea un diálogo con las artes no occidentales y confrontación de sus esculturas con «L’Enlèvement d’Europe» de Jacques Lipchitz. Los años de la Gran Guerra se visualizan a partir del motivo de la puerta-ventana y el «negro luz», con piezas de Kees van Dongen y František Kupka.. Niza es uno de los grandes escenarios de la carrera de Matisse y su luz regó algunos de los cuadros de Matisse, como se ejemplifica en CaixaForum con pintura entre 1917 y 1929. La exposición no se olvida de los vínculos de Matisse con Pierre Bonnard, Françoise Gilot y Picasso a través de una serie de bodegones. Otro hito es poder ver la serie completa de 1939 «Los Jazz», sin dejar de lado la colaboración con Le Corbusier en la Capilla del Rosario de Vence y la influencia en Barnett Newman, Baya y los cineastas Raymond Hains y Jacques Villeglé.. El recorrido concluye más allá de la muerte del maestro, con una influencia que llega a todo tipo de formatos, como sucede con, por ejemplo, la videoartista Zoulikha Bouabdellah.. Una exposición excepcional.
Una gran exposición ofrece una mirada retrospectiva a uno de los indiscutibles grandes referentes de la pintura del siglo XX
Mañana abre sus puertas en CaixaForum una de las exposiciones más esperadas del año en Barcelona. Se trata de una oportunidad única dxe poder conocer el legado pictórico de uno de los grandes genios de la pintura del siglo pasado como es Henri Matisse. A partir de una selección de piezas, en buena parte procedentes del Centre Pompidou de París, la muestra contiene 45 trabajos originales de Matisse y 49 piezas de otros grandes creadores del XX y XXI.. La directora de CaixaForum Barcelona, Mireia Domingo, y la comisaria y conservadora jefa de las Colecciones modernas del Musée national d’art moderne – Centre Pompidou, Aurélie Verdier, presentaron ayer la exposición, que podrá visitarse del 27 de marzo al 16 de agosto de 2026. Se trata de la primera muestra del segundo gran acuerdo estratégico renovado entre ambas instituciones.Hacia 1900, Matisse irrumpió en la pintura europea con «una idea explosiva del color». Medio siglo después, sus collages transformaron para siempre la noción de espacio pictórico. Entre esos dos polos transcurrieron más de cincuenta años de investigación plástica que convirtieron su taller en «la casa del arte moderno», frecuentada por artistas de muy distintas generaciones. De ahí el título de la propuesta –«Chez Matisse»–, que subraya la hospitalidad y la complicidad del maestro. «El arte moderno es un arrebato del corazón», afirmaba Matisse. Y Pierre Schneider, su gran biógrafo, añadía: «Matisse sentía la necesidad de pisar tierra antes de lanzarse, de constatar el peso de las cosas antes de darles alas».. La exposición se organiza en ocho apartados cronológicos que recorren la trayectoria del artista y muestran su influencia directa en la vanguardia. En «Línea y color (1900-1906)» viajamos hasta los primeros años bajo la influencia de Gustave Moreau y el estallido fauve en Collioure, con la llegada a CaixaForum de la emblemática «La Mouldade», obra clave del nacimiento del fauvismo. Junto a Matisse, Albert Marquet, André Derain, Maurice de Vlaminck, Georges Braque y los Delaunay.. En otro apartado se crea un diálogo con las artes no occidentales y confrontación de sus esculturas con «L’Enlèvement d’Europe» de Jacques Lipchitz. Los años de la Gran Guerra se visualizan a partir del motivo de la puerta-ventana y el «negro luz», con piezas de Kees van Dongen y František Kupka.. Niza es uno de los grandes escenarios de la carrera de Matisse y su luz regó algunos de los cuadros de Matisse, como se ejemplifica en CaixaForum con pintura entre 1917 y 1929. La exposición no se olvida de los vínculos de Matisse con Pierre Bonnard, Françoise Gilot y Picasso a través de una serie de bodegones. Otro hito es poder ver la serie completa de 1939 «Los Jazz», sin dejar de lado la colaboración con Le Corbusier en la Capilla del Rosario de Vence y la influencia en Barnett Newman, Baya y los cineastas Raymond Hains y Jacques Villeglé.. El recorrido concluye más allá de la muerte del maestro, con una influencia que llega a todo tipo de formatos, como sucede con, por ejemplo, la videoartista Zoulikha Bouabdellah.. Una exposición excepcional.
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