El PSG y el Bayern protagonizaron un partido histórico en la ida de las semifinales de la Champions. Un partido de vértigo, goles, errores y presión constante. Los futbolistas, da igual su posición o nombre, no dejaron de correr ni un segundo y acabaron exhaustos, pero satisfechos. Como explicó después Dembélé, esas son las órdenes de Luis Enrique y hay que cumplirlas.. El Parque de los Príncipes fue testigo de un encuentro que cumplió y superó las expectativas, uno de los mejores partidos del año, marcado por nueve goles y una intensidad que pocos equipos o jugadores podrían haber soportado al final de la temporada. El París Saint-Germain y el Bayern de Múnich regalaron un espectáculo de «fútbol total» en todas las facetas del juego, un constante intercambio de ataques y defensas.. Luis Enrique es el que manda. A pesar del dominio en la posesión, el Bayern de Múnich no logró imponerse al PSG. La eficacia de los franceses, junto a la presión constante impuesta por Luis Enrique, marcó la diferencia. Ousmane Dembélé, protagonista del encuentro, desveló las claves de esa energía inagotable. Cuando le preguntaron en la CBS qué comía para presionar tanto y correr de lado a lado, su respuesta desarmó a todos: «Si no presionas y corres, Luis Enrique te manda al banquillo». Dembélé es el actual Balón de Oro.. El delantero francés describió el choque contra el Bayern como uno entre dos equipos con un fuerte enfoque ofensivo, un duelo que, según él, demostró la vocación del PSG por atacar. Sin embargo, tras la victoria por 5-2, el equipo francés se relajó prematuramente en el tramo final. Dembélé reconoció que el PSG bajó la intensidad cuando dominaba cómodamente contra el Bayern. Esta pausa en la presión permitió al equipo alemán recortar distancias hasta un peligroso 5-4, dejando la eliminatoria abierta y la ventaja mínima para la vuelta.. El partido de vuelta, abierto. El partido supuso una lección táctica para ambos banquillos. Luis Enrique vio cómo su equipo tuvo dificultades para controlar el balón frente a un Bayern insistente. Por su parte, Vincent Kompany, ausente del banquillo del Bayern por sanción, tampoco pudo dirigir a sus jugadores desde la banda.. A pesar de la amenaza del Bayern en los minutos finales, el PSG consiguió una mínima ventaja de un gol para afrontar el partido de vuelta. Ousmane Dembélé subrayó la importancia de mantener la concentración máxima en Múnich. El atacante afirmó que el PSG viajará con la intención de ganar y asegurar su pase a la siguiente ronda, sin modificar su estilo de juego, manteniendo su vocación ofensiva ante el conjunto alemán. La exigencia física será de nuevo clave, y la capacidad de mantener la presión alta, como indicó Dembélé, será fundamental para no ceder terreno ante un rival que ya demostró su capacidad de reacción.
El delantero francés, protagonista del espectacular PSG – Bayern de la semifinal de Champions, explicó porqué corre tanto durante los partidos
El PSG y el Bayern protagonizaron un partido histórico en la ida de las semifinales de la Champions. Un partido de vértigo, goles, errores y presión constante. Los futbolistas, da igual su posición o nombre, no dejaron de correr ni un segundo y acabaron exhaustos, pero satisfechos. Como explicó después Dembélé, esas son las órdenes de Luis Enrique y hay que cumplirlas.. El Parque de los Príncipes fue testigo de un encuentro que cumplió y superó las expectativas, uno de los mejores partidos del año, marcado por nueve goles y una intensidad que pocos equipos o jugadores podrían haber soportado al final de la temporada. El París Saint-Germain y el Bayern de Múnich regalaron un espectáculo de «fútbol total» en todas las facetas del juego, un constante intercambio de ataques y defensas.. Luis Enrique es el que manda. A pesar del dominio en la posesión, el Bayern de Múnich no logró imponerse al PSG. La eficacia de los franceses, junto a la presión constante impuesta por Luis Enrique, marcó la diferencia. Ousmane Dembélé, protagonista del encuentro, desveló las claves de esa energía inagotable. Cuando le preguntaron en la CBS qué comía para presionar tanto y correr de lado a lado, su respuesta desarmó a todos: «Si no presionas y corres, Luis Enrique te manda al banquillo». Dembélé es el actual Balón de Oro.. El delantero francés describió el choque contra el Bayern como uno entre dos equipos con un fuerte enfoque ofensivo, un duelo que, según él, demostró la vocación del PSG por atacar. Sin embargo, tras la victoria por 5-2, el equipo francés se relajó prematuramente en el tramo final. Dembélé reconoció que el PSG bajó la intensidad cuando dominaba cómodamente contra el Bayern. Esta pausa en la presión permitió al equipo alemán recortar distancias hasta un peligroso 5-4, dejando la eliminatoria abierta y la ventaja mínima para la vuelta.. El partido de vuelta, abierto. El partido supuso una lección táctica para ambos banquillos. Luis Enrique vio cómo su equipo tuvo dificultades para controlar el balón frente a un Bayern insistente. Por su parte, Vincent Kompany, ausente del banquillo del Bayern por sanción, tampoco pudo dirigir a sus jugadores desde la banda.. A pesar de la amenaza del Bayern en los minutos finales, el PSG consiguió una mínima ventaja de un gol para afrontar el partido de vuelta. Ousmane Dembélé subrayó la importancia de mantener la concentración máxima en Múnich. El atacante afirmó que el PSG viajará con la intención de ganar y asegurar su pase a la siguiente ronda, sin modificar su estilo de juego, manteniendo su vocación ofensiva ante el conjunto alemán. La exigencia física será de nuevo clave, y la capacidad de mantener la presión alta, como indicó Dembélé, será fundamental para no ceder terreno ante un rival que ya demostró su capacidad de reacción.
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