La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio reconoció esta mañana, mediante una placa, a 83 empresas de Castilla y León por conseguir su Autorización Ambiental durante 2025, al adherirse voluntariamente al Sistema de Gestión y Auditoría medioambiental europeo EMAS o por acreditar sus productos con la Etiqueta Ecológica Europea. La entrega de estas placas se efectuó en el transcurso de la jornada ‘Sostenibilidad en Empresas’, para evidenciar la relación positiva entre economía y medio ambiente.. El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio en funciones, Juan Carlos Suárez-Quiñones, fue el encargado de esta distribuir estos galardones a 53 empresas que han conseguido su Autorización Ambiental, tres que se han adherido al Sistemas EMAS y dos que han acreditado sus productos con la Etiqueta Ecológica Europea. No pudieron acudir representantes de las 25 restantes.. Suárez-Quiñones informó de que en Castilla y León hay 1.059 instalaciones que cuentan con Autorización Ambiental, 20 empresas están adheridas al Sistema EMAS y seis fabrican productos o prestan servicios con la Etiqueta Ecológica Europea. Según el registro estatal de emisiones y fuentes contaminantes, la Comunidad es la tercera con más instalaciones activas que cuentan con autorización ambiental, después de Cataluña y Aragón.. Para conseguirla, el promotor debe acreditar que los posibles focos de contaminación y los riesgos de accidentes mayores de este tipo cuentan con sistemas y protocolos para minimizarlos. Estas autorizaciones se revisan periódicamente para adaptarlas a las mejores técnicas disponibles en cada momento, a fin de reducir progresivamente la incidencia ambiental. La Autorización Ambiental es el requisito ambiental necesario para poner en funcionamiento una industria o instalación ganadera relevante, que suponen la creación de un centro importante de producción y de empleo en la Comunidad Autónoma.. Comunidad “cumplidora”. “Es un proceso muy riguroso, muy exigente y que conlleva finalmente que con esa autorización cumple con los requisitos ambientales más exigentes, con la normativa española, nacional, autonómica y europea”, señaló el consejero, quien añadió que “se tiene que ir renovando a medida que haya cambios, porque están sometidas a una inspección posterior, es decir, es un sistema bastante complejo con el que se pretende que la compatibilidad de la actividad económica con el medio natural sea razonable, equilibrada y se cumplan las normas por compromiso”.. Igualmente, consideró que se trata de un “factor de competitividad”, porque la ciudadanía “cada vez es más exigente a la hora de analizar si los productos, los servicios que consume y que utiliza han sido obtenidos en un proceso adecuado desde el punto de vista de la sostenibilidad”.. También ensalzó la dificultad de obtener los otros dos sellos “voluntarios”, como son la etiqueta EMAs, de carácter europeo, y la etiqueta ecológica, también regulado por un reglamento que procede de Bruselas, y que “garantizar el origen medioambiental de los productos utilizados en el proceso y que tras su terminación de vida útil tienen una gestión desde el punto de vista medioambiental con unos marchamos ecológicos muy exigentes”.. Entre las 78 instalaciones que obtuvieron este documento en el último año, hay explotaciones ganaderas, industrias de producción de biogás, biometano e hidrógeno verde, agroalimentarias, químicas y farmacéuticas, de estructuras metálicas e instalaciones relacionadas con la gestión de residuos. Desde 2016, cuando se inició este tipo de jornadas, y en el marco de las diferentes jornadas, se han entregado 540 reconocimientos públicos: 503 autorizaciones ambientales, 29 EMAS y siete etiquetas ecológicas.. Las tres compañías que se sumaron al Sistema comunitario de gestión y auditoría medioambiental (EMAS) son Salamanca de Transportes S.A., de León; Modulcea S.A.U., de Valdescorriel (Zamora), y Agropecuaria La Serrota S.L., de Herreros de Suso (Ávila,). Esto implica su validación por verificadores medioambientales acreditados que constatan la reducción de los impactos ambientales adversos, la optimización de los procesos de producción y la mejora de la eficiencia en el uso de los recursos, así como la difusión y comunicación de información sobre su comportamiento medioambiental, a los grupos de interés y al conjunto de la sociedad.. Además, se reconoció a dos empresas por acreditar servicios con la Etiqueta Ecológica Europea: Onet Iberia Soluciones S.A.U., de Valladolid, por el servicio de limpieza para la Delegación Territorial de la Junta en Segovia; y Limpiezas Castilla de Salamanca S.L., por el servicio de limpieza del aparcamiento del Hospital Universitario de Salamanca. Esta etiqueta define productos y servicios de bajo incidencia ambiental durante todo su ciclo de vida al sustituir sustancias peligrosas por otras más seguras.. A juicio del consejero, la difusión de estos comportamientos al conjunto de la sociedad es un “ejemplo de responsabilidad y compromiso” y “evidencia que existe una relación positiva entre economía y medio ambiente”. En este sentido, la adhesión al EMAS y la acreditación de productos con la Etiqueta Ecológica Europea “sirve como herramienta de mejora continua del comportamiento medioambiental y de promoción”, ya que abre oportunidades de negocio en mercados donde los procesos de producción ecológicos “son importantes y mejora también la relación con los clientes, con el entorno local y con la administración”.
La comunidad cuenta con 1.059 instalaciones que disponen ya de esta certificación, otra veintena adherida al Sistema EMAS y seis que fabrican productos o prestan servicios con la Etiqueta Ecológica Europea
La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio reconoció esta mañana, mediante una placa, a 83 empresas de Castilla y León por conseguir su Autorización Ambiental durante 2025, al adherirse voluntariamente al Sistema de Gestión y Auditoría medioambiental europeo EMAS o por acreditar sus productos con la Etiqueta Ecológica Europea. La entrega de estas placas se efectuó en el transcurso de la jornada ‘Sostenibilidad en Empresas’, para evidenciar la relación positiva entre economía y medio ambiente.. El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio en funciones, Juan Carlos Suárez-Quiñones, fue el encargado de esta distribuir estos galardones a 53 empresas que han conseguido su Autorización Ambiental, tres que se han adherido al Sistemas EMAS y dos que han acreditado sus productos con la Etiqueta Ecológica Europea. No pudieron acudir representantes de las 25 restantes.. Suárez-Quiñones informó de que en Castilla y León hay 1.059 instalaciones que cuentan con Autorización Ambiental, 20 empresas están adheridas al Sistema EMAS y seis fabrican productos o prestan servicios con la Etiqueta Ecológica Europea. Según el registro estatal de emisiones y fuentes contaminantes, la Comunidad es la tercera con más instalaciones activas que cuentan con autorización ambiental, después de Cataluña y Aragón.. Para conseguirla, el promotor debe acreditar que los posibles focos de contaminación y los riesgos de accidentes mayores de este tipo cuentan con sistemas y protocolos para minimizarlos. Estas autorizaciones se revisan periódicamente para adaptarlas a las mejores técnicas disponibles en cada momento, a fin de reducir progresivamente la incidencia ambiental. La Autorización Ambiental es el requisito ambiental necesario para poner en funcionamiento una industria o instalación ganadera relevante, que suponen la creación de un centro importante de producción y de empleo en la Comunidad Autónoma.. Comunidad “cumplidora”. “Es un proceso muy riguroso, muy exigente y que conlleva finalmente que con esa autorización cumple con los requisitos ambientales más exigentes, con la normativa española, nacional, autonómica y europea”, señaló el consejero, quien añadió que “se tiene que ir renovando a medida que haya cambios, porque están sometidas a una inspección posterior, es decir, es un sistema bastante complejo con el que se pretende que la compatibilidad de la actividad económica con el medio natural sea razonable, equilibrada y se cumplan las normas por compromiso”.. Igualmente, consideró que se trata de un “factor de competitividad”, porque la ciudadanía “cada vez es más exigente a la hora de analizar si los productos, los servicios que consume y que utiliza han sido obtenidos en un proceso adecuado desde el punto de vista de la sostenibilidad”.. También ensalzó la dificultad de obtener los otros dos sellos “voluntarios”, como son la etiqueta EMAs, de carácter europeo, y la etiqueta ecológica, también regulado por un reglamento que procede de Bruselas, y que “garantizar el origen medioambiental de los productos utilizados en el proceso y que tras su terminación de vida útil tienen una gestión desde el punto de vista medioambiental con unos marchamos ecológicos muy exigentes”.. Entre las 78 instalaciones que obtuvieron este documento en el último año, hay explotaciones ganaderas, industrias de producción de biogás, biometano e hidrógeno verde, agroalimentarias, químicas y farmacéuticas, de estructuras metálicas e instalaciones relacionadas con la gestión de residuos. Desde 2016, cuando se inició este tipo de jornadas, y en el marco de las diferentes jornadas, se han entregado 540 reconocimientos públicos: 503 autorizaciones ambientales, 29 EMAS y siete etiquetas ecológicas.. Las tres compañías que se sumaron al Sistema comunitario de gestión y auditoría medioambiental (EMAS) son Salamanca de Transportes S.A., de León; Modulcea S.A.U., de Valdescorriel (Zamora), y Agropecuaria La Serrota S.L., de Herreros de Suso (Ávila,). Esto implica su validación por verificadores medioambientales acreditados que constatan la reducción de los impactos ambientales adversos, la optimización de los procesos de producción y la mejora de la eficiencia en el uso de los recursos, así como la difusión y comunicación de información sobre su comportamiento medioambiental, a los grupos de interés y al conjunto de la sociedad.. Además, se reconoció a dos empresas por acreditar servicios con la Etiqueta Ecológica Europea: Onet Iberia Soluciones S.A.U., de Valladolid, por el servicio de limpieza para la Delegación Territorial de la Junta en Segovia; y Limpiezas Castilla de Salamanca S.L., por el servicio de limpieza del aparcamiento del Hospital Universitario de Salamanca. Esta etiqueta define productos y servicios de bajo incidencia ambiental durante todo su ciclo de vida al sustituir sustancias peligrosas por otras más seguras.. A juicio del consejero, la difusión de estos comportamientos al conjunto de la sociedad es un “ejemplo de responsabilidad y compromiso” y “evidencia que existe una relación positiva entre economía y medio ambiente”. En este sentido, la adhesión al EMAS y la acreditación de productos con la Etiqueta Ecológica Europea “sirve como herramienta de mejora continua del comportamiento medioambiental y de promoción”, ya que abre oportunidades de negocio en mercados donde los procesos de producción ecológicos “son importantes y mejora también la relación con los clientes, con el entorno local y con la administración”.
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