La junta militar de Birmania anunció la liberación de 6.134 prisioneros con motivo de la fiesta nacional, una medida que forma parte de la amnistía anual que el régimen aplica cada mes de enero. Según el comunicado oficial del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, los beneficiados incluyen hombres y mujeres que cumplían condena en prisiones, centros de detención y campos penitenciarios en distintas regiones del país.. Entre los liberados figuran 52 prisioneros extranjeros, que serán expulsados del país tras su puesta en libertad. Las autoridades no detallaron la nacionalidad de estas personas ni las razones por las que fueron detenidas, aunque medios regionales señalan que en años anteriores los extranjeros liberados incluían tanto trabajadores migrantes como ciudadanos detenidos por infracciones administrativas o de visado.. La amnistía se produce en un contexto de fuerte represión desde el golpe de Estado militar de febrero de 2021, que desencadenó una guerra civil y una ola de detenciones masivas. Organizaciones internacionales estiman que miles de opositores políticos, activistas prodemocracia, periodistas y manifestantes continúan encarcelados en las prisiones birmanas, muchos de ellos condenados bajo leyes que penalizan cualquier acción considerada perjudicial para el ejército.. Pese a la magnitud de la amnistía, medios internacionales subrayan que la medida no altera la situación de fondo: la mayoría de los presos políticos permanecen detenidos y no se ha anunciado ninguna revisión de sus casos. En declaraciones recogidas por agencias como AFP, analistas señalan que estas liberaciones suelen tener un carácter simbólico y buscan proyectar una imagen de normalidad en fechas señaladas, sin modificar la política represiva del régimen.. La liberación coincide con un periodo de inestabilidad política marcado por elecciones legislativas muy cuestionadas, celebradas a finales de 2025, en las que la junta buscó reforzar su legitimidad interna. Paralelamente, los combates entre el ejército y grupos armados étnicos continúan en varias regiones del país, especialmente en el norte y el oeste, donde las fuerzas rebeldes han logrado avances territoriales en los últimos meses.. La junta no ofreció detalles sobre los criterios utilizados para seleccionar a los prisioneros amnistiados. En amnistías anteriores, según informes de medios regionales, se han liberado principalmente a personas condenadas por delitos menores, infracciones administrativas o casos no relacionados con la oposición política.
La junta militar de Birmania anunció la liberación de 6.134 prisioneros con motivo de la fiesta nacional, una medida que forma parte de la amnistía anual que el régimen aplica cada mes de enero. Según el comunicado oficial del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, los beneficiados incluyen hombres y mujeres que cumplían condena en prisiones, centros de detención y campos penitenciarios en distintas regiones del país.. Entre los liberados figuran 52 prisioneros extranjeros, que serán expulsados del país tras su puesta en libertad. Las autoridades no detallaron la nacionalidad de estas personas ni las razones por las que fueron detenidas, aunque medios regionales señalan que en años anteriores los extranjeros liberados incluían tanto trabajadores migrantes como ciudadanos detenidos por infracciones administrativas o de visado.. La amnistía se produce en un contexto de fuerte represión desde el golpe de Estado militar de febrero de 2021, que desencadenó una guerra civil y una ola de detenciones masivas. Organizaciones internacionales estiman que miles de opositores políticos, activistas prodemocracia, periodistas y manifestantes continúan encarcelados en las prisiones birmanas, muchos de ellos condenados bajo leyes que penalizan cualquier acción considerada perjudicial para el ejército.. Pese a la magnitud de la amnistía, medios internacionales subrayan que la medida no altera la situación de fondo: la mayoría de los presos políticos permanecen detenidos y no se ha anunciado ninguna revisión de sus casos. En declaraciones recogidas por agencias como AFP, analistas señalan que estas liberaciones suelen tener un carácter simbólico y buscan proyectar una imagen de normalidad en fechas señaladas, sin modificar la política represiva del régimen.. La liberación coincide con un periodo de inestabilidad política marcado por elecciones legislativas muy cuestionadas, celebradas a finales de 2025, en las que la junta buscó reforzar su legitimidad interna. Paralelamente, los combates entre el ejército y grupos armados étnicos continúan en varias regiones del país, especialmente en el norte y el oeste, donde las fuerzas rebeldes han logrado avances territoriales en los últimos meses.. La junta no ofreció detalles sobre los criterios utilizados para seleccionar a los prisioneros amnistiados. En amnistías anteriores, según informes de medios regionales, se han liberado principalmente a personas condenadas por delitos menores, infracciones administrativas o casos no relacionados con la oposición política.
Toda esta situación se produce en un contexto de fuerte represión desde el golpe de Estado militar de febrero de 2021
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