Una anciana italiana dejó antes de morir una vivienda y unos 570.000 euros a un monasterio de monjes benedictinos. Años después, sus sobrinos intentaron quedarse con toda la herencia presentando un segundo testamento, pero un tribunal ha concluido que era falso.. La mujer, fallecida en 2019 a los 93 años en Lissone, al norte de Italia, no tenía marido ni hijos y había dejado organizada su herencia en un documento firmado en 2011 y depositado ante notario. Había dejado todo organizado con bastante detalle y apenas dejaba margen para dudas.. El testamento que cambió por completo la herencia. En ese documento había reservado una parte menor para dos sobrinos, hijos de un hermano, pero destinaba la mayor parte de sus bienes, incluida una vivienda y el dinero de sus cuentas, al monasterio de Dumenza, en la provincia de Varese. También dejó instrucciones precisas sobre el reparto de sus pertenencias e incluso sobre el funeral y el entierro, cuyos gastos debían asumir los religiosos.. Sin embargo, tras su muerte, los familiares rechazaron el dinero que les correspondía y aseguraron que existía otro testamento, fechado en 2017, en el que la tía les dejaba toda la herencia.. El documento, además, no apareció hasta 2022, tres años después del fallecimiento, y acabó llevando el caso a los tribunales para aclarar cuál reflejaba realmente la voluntad de la mujer.. El conflicto terminó en los tribunales y una pericial caligráfica concluyó que el segundo testamento había sido falsificado imitando directamente el original de 2011.. Uno de los aspectos que más pesó en la decisión judicial fue la diferencia entre ambos textos. El primero detallaba con precisión el patrimonio de la anciana, el dinero que tenía en sus cuentas e incluso indicaba dónde encontrar papeles relacionados con la casa, la pensión o algunos pagos pendientes.. Además, ya preveía que ese dinero pudiera reducirse con el paso de los años debido a sus gastos habituales. De hecho, cuando murió ya no quedaban 570.000 euros, sino unos 430.000, algo que el documento original ya contemplaba.. El supuesto testamento de 2017, en cambio, era mucho más genérico. Dejaba todos los bienes a los sobrinos sin concretar cantidades ni propiedades, una diferencia que terminó reforzando las sospechas sobre su autenticidad.. Ahora el caso ha sido remitido a Fiscalía para investigar quién falsificó el documento. Si llegara a demostrarse la implicación de los sobrinos, podrían perder incluso la parte de la herencia que sí les correspondía legalmente.
Un monasterio, dos sobrinos y un testamento aparecido años después acabaron desencadenando un largo conflicto judicial
Una anciana italiana dejó antes de morir una vivienda y unos 570.000 euros a un monasterio de monjes benedictinos. Años después, sus sobrinos intentaron quedarse con toda la herencia presentando un segundo testamento, pero un tribunal ha concluido que era falso.. La mujer, fallecida en 2019 a los 93 años en Lissone, al norte de Italia, no tenía marido ni hijos y había dejado organizada su herencia en un documento firmado en 2011 y depositado ante notario. Había dejado todo organizado con bastante detalle y apenas dejaba margen para dudas.. En ese documento había reservado una parte menor para dos sobrinos, hijos de un hermano, pero destinaba la mayor parte de sus bienes, incluida una vivienda y el dinero de sus cuentas, al monasterio de Dumenza, en la provincia de Varese. También dejó instrucciones precisas sobre el reparto de sus pertenencias e incluso sobre el funeral y el entierro, cuyos gastos debían asumir los religiosos.. Sin embargo, tras su muerte, los familiares rechazaron el dinero que les correspondía y aseguraron que existía otro testamento, fechado en 2017, en el que la tía les dejaba toda la herencia.. El documento, además, no apareció hasta 2022, tres años después del fallecimiento, y acabó llevando el caso a los tribunales para aclarar cuál reflejaba realmente la voluntad de la mujer.. El conflicto terminó en los tribunales y una pericial caligráfica concluyó que el segundo testamento había sido falsificado imitando directamente el original de 2011.. Uno de los aspectos que más pesó en la decisión judicial fue la diferencia entre ambos textos. El primero detallaba con precisión el patrimonio de la anciana, el dinero que tenía en sus cuentas e incluso indicaba dónde encontrar papeles relacionados con la casa, la pensión o algunos pagos pendientes.. Además, ya preveía que ese dinero pudiera reducirse con el paso de los años debido a sus gastos habituales. De hecho, cuando murió ya no quedaban 570.000 euros, sino unos 430.000, algo que el documento original ya contemplaba.. El supuesto testamento de 2017, en cambio, era mucho más genérico. Dejaba todos los bienes a los sobrinos sin concretar cantidades ni propiedades, una diferencia que terminó reforzando las sospechas sobre su autenticidad.. Ahora el caso ha sido remitido a Fiscalía para investigar quién falsificó el documento. Si llegara a demostrarse la implicación de los sobrinos, podrían perder incluso la parte de la herencia que sí les correspondía legalmente.
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