El auge de una industria desbocada suele traer consigo algunas disfuncionalidades. Los récords de facturación de la música en directo revela una fiebre en la que, a menudo, quieren pescar tramposos y timadores. Solo desde septiembre, con la vuelta del curso cultural, se han registrado más de 2.000 incidencias con entradas no válidas en cinco recintos españoles y se han identificado más de 15 páginas web presuntamente fraudulentas dedicadas a su venta. Por eso, el Movistar Arena de Madrid, ha puesto en marcha una campaña de concienciación para combatir la venta fraudulenta de entradas y fomentar su adquisición a través de canales oficiales y autorizados.. La iniciativa, a la que se suman la Asociación de Promotores Musicales (APM); la Asociación de Representantes Técnicos del Espectáculo ( ARTE ) y Es Música, nace con vocación de extenderse al conjunto de la industria de la música en directo, implicando a recintos, promotores, artistas y plataformas de ticketing. La campaña cuenta con el impulso de la Comunidad de Madrid y responde al incremento de incidencias relacionadas con entradas falsas o no válidas, especialmente en conciertos de gran demanda. El objetivo es doble: proteger a los espectadores frente a posibles estafas y promover una actuación coordinada de la industria para prevenir y combatir estas prácticas.. Como denuncian los promotores de la iniciativa, no se trata de incidencias aisladas, sino de una tendencia creciente y organizada, que afecta de forma especial a los eventos con mayor demanda. El episodio más grave tuvo lugar el 4 de octubre en el Movistar Arena. En un solo concierto se registraron 478 incidencias. En 474 de ellas, las entradas se habían comprado en una misma web y no existían en el sistema oficial del evento. Muchas de las personas afectadas se habían desplazado expresamente a Madrid y habían asumido gastos de viaje, alojamiento y manutención. La concentración de personas afectadas generó reclamaciones y tensión en los accesos.. Detrás de cada una de estas entradas hay una persona que, en muchos casos, ha esperado durante meses para ver a su artista, ha organizado el viaje o la jornada en torno al concierto y llega al recinto con la ilusión intacta. Es en la puerta, en el momento del acceso, cuando descubre que su entrada no es válida y que ha sido víctima de una estafa. Al tratarse habitualmente de conciertos con las entradas agotadas, no existe alternativa: esa persona se queda fuera, a pocos metros del evento que llevaba tanto tiempo esperando. Al perjuicio económico se suma una decepción difícil de reparar, que el personal del recinto vive de cerca en cada concierto.. El Movistar Arena ha reforzado los controles de verificación en los accesos y continuará mejorando su respuesta en cada evento. Sin embargo, el recinto considera que actuar en la puerta no es suficiente. Es necesario actuar antes, en el momento de la compra, y sobre los canales que comercializan estas entradas. El recinto se compromete a entregar a cada persona afectada un documento que acredita que su entrada no es válida. Puede aportarlo en su denuncia, en la reclamación ante su banco o ante los organismos de consumo.. La denuncia presentada ante la Policía Nacional solicita que se identifique a los titulares, administradores y beneficiarios económicos de estas webs, y que se investigue el posible uso indebido de los datos personales y bancarios facilitados en las compras. Al INCIBE se le ha pedido un análisis técnico de los dominios, de sus posibles conexiones y de la aparición de nuevas webs que den continuidad a las ya detectadas.. Cómo operan las webs fraudulentas. El análisis realizado por los promotores de la campaña sobre las plataformas detectadas muestra una serie de patrones comunes: En primer lugar, inician la venta con mucha antelación y anuncian entradas con meses de antelación y mantienen a la venta fechas que ya están agotadas en los canales oficiales. Se presentan como plataformas de venta o reventa, utilizan expresiones como «reventa verificada» o «garantía de entrada» y muestran valoraciones muy positivas en su propia web. Esas valoraciones no se corresponden con las opiniones que los usuarios publican en portales independientes. Declaran domicilios fuera de España y, en algunos casos, publican datos empresariales que no se corresponden con la empresa que dicen ser. Varias de estas webs comparten datos de contacto o identidad, lo que indica que no operan de forma independiente. Sin embargo, los códigos o localizadores que entregan no constan como emitidos en el sistema oficial del evento. En otros casos, las entradas indican asientos o filas que no existen en el recinto, o tienen un formato distinto al que utiliza el canal oficial.. Como denuncia el sector, la compra en estos canales supone un riesgo para los datos bancarios. Algunos compradores han manifestado haber detectado cargos no reconocidos en sus cuentas después de facilitar sus datos personales y bancarios durante la compra. Estos hechos están pendientes de comprobación policial y bancaria. Muchas de estas páginas dejan de estar operativas poco después de los eventos, lo que dificulta enormemente cualquier reclamación. Algunas, sin embargo, siguen vendiendo entradas para próximos conciertos.. En este sentido, desde el Movistar Arena realizan una serie de recomendaciones al público, porque la organización no puede garantizar el acceso con entradas adquiridas fuera de los canales autorizados. Antes de comprar:. Consultar los canales autorizados en la web del recinto, del promotor o del artista.. Extremar la precaución con las páginas a las que se llega a través de buscadores, anuncios o enlaces compartidos por terceros, y revisar la dirección web antes de pagar.. Desconfiar de ofertas de entradas para eventos agotados, de precios muy alejados del original o de entradas en un formato distinto al indicado por el canal oficial.. No fiarse únicamente de las valoraciones que muestra la propia web y contrastarlas en portales independientes.. No facilitar contraseñas ni códigos de verificación.. Asimismo, si se ha sido víctima de una estafa o se sospecha de una compra fraudulenta:. Contactar cuanto antes con la entidad bancaria y proteger las cuentas.. Conservar todos los justificantes: confirmaciones de compra, correos, capturas de la web, la propia entrada y, si se ha recibido, el documento acreditativo entregado en el recinto.. Presentar la correspondiente denuncia.. Solicitar orientación en la línea gratuita de ayuda en ciberseguridad del INCIBE, el 017.
El Movistar Arena de Madrid impulsa una campaña de concienciación a la que ya se suman recintos, promotores, artistas y plataformas oficiales de ticketing.
El auge de una industria desbocada suele traer consigo algunas disfuncionalidades. Los récords de facturación de la música en directo revela una fiebre en la que, a menudo, quieren pescar tramposos y timadores. Solo desde septiembre, con la vuelta del curso cultural, se han registrado más de 2.000 incidencias con entradas no válidas en cinco recintos españoles y se han identificado más de 15 páginas web presuntamente fraudulentas dedicadas a su venta. Por eso, el Movistar Arena de Madrid, ha puesto en marcha una campaña de concienciación para combatir la venta fraudulenta de entradas y fomentar su adquisición a través de canales oficiales y autorizados.. La iniciativa, a la que se suman la Asociación de Promotores Musicales (APM); la Asociación de Representantes Técnicos del Espectáculo ( ARTE ) y Es Música, nace con vocación de extenderse al conjunto de la industria de la música en directo, implicando a recintos, promotores, artistas y plataformas de ticketing. La campaña cuenta con el impulso de la Comunidad de Madrid y responde al incremento de incidencias relacionadas con entradas falsas o no válidas, especialmente en conciertos de gran demanda. El objetivo es doble: proteger a los espectadores frente a posibles estafas y promover una actuación coordinada de la industria para prevenir y combatir estas prácticas.. Como denuncian los promotores de la iniciativa, no se trata de incidencias aisladas, sino de una tendencia creciente y organizada, que afecta de forma especial a los eventos con mayor demanda. El episodio más grave tuvo lugar el 4 de octubre en el Movistar Arena. En un solo concierto se registraron 478 incidencias. En 474 de ellas, las entradas se habían comprado en una misma web y no existían en el sistema oficial del evento. Muchas de las personas afectadas se habían desplazado expresamente a Madrid y habían asumido gastos de viaje, alojamiento y manutención. La concentración de personas afectadas generó reclamaciones y tensión en los accesos.. Detrás de cada una de estas entradas hay una persona que, en muchos casos, ha esperado durante meses para ver a su artista, ha organizado el viaje o la jornada en torno al concierto y llega al recinto con la ilusión intacta. Es en la puerta, en el momento del acceso, cuando descubre que su entrada no es válida y que ha sido víctima de una estafa. Al tratarse habitualmente de conciertos con las entradas agotadas, no existe alternativa: esa persona se queda fuera, a pocos metros del evento que llevaba tanto tiempo esperando. Al perjuicio económico se suma una decepción difícil de reparar, que el personal del recinto vive de cerca en cada concierto.. El Movistar Arena ha reforzado los controles de verificación en los accesos y continuará mejorando su respuesta en cada evento. Sin embargo, el recinto considera que actuar en la puerta no es suficiente. Es necesario actuar antes, en el momento de la compra, y sobre los canales que comercializan estas entradas. El recinto se compromete a entregar a cada persona afectada un documento que acredita que su entrada no es válida. Puede aportarlo en su denuncia, en la reclamación ante su banco o ante los organismos de consumo.. La denuncia presentada ante la Policía Nacional solicita que se identifique a los titulares, administradores y beneficiarios económicos de estas webs, y que se investigue el posible uso indebido de los datos personales y bancarios facilitados en las compras. Al INCIBE se le ha pedido un análisis técnico de los dominios, de sus posibles conexiones y de la aparición de nuevas webs que den continuidad a las ya detectadas.. El análisis realizado por los promotores de la campaña sobre las plataformas detectadas muestra una serie de patrones comunes: En primer lugar, inician la venta con mucha antelación y anuncian entradas con meses de antelación y mantienen a la venta fechas que ya están agotadas en los canales oficiales. Se presentan como plataformas de venta o reventa, utilizan expresiones como «reventa verificada» o «garantía de entrada» y muestran valoraciones muy positivas en su propia web. Esas valoraciones no se corresponden con las opiniones que los usuarios publican en portales independientes. Declaran domicilios fuera de España y, en algunos casos, publican datos empresariales que no se corresponden con la empresa que dicen ser. Varias de estas webs comparten datos de contacto o identidad, lo que indica que no operan de forma independiente. Sin embargo, los códigos o localizadores que entregan no constan como emitidos en el sistema oficial del evento. En otros casos, las entradas indican asientos o filas que no existen en el recinto, o tienen un formato distinto al que utiliza el canal oficial.. Como denuncia el sector, la compra en estos canales supone un riesgo para los datos bancarios. Algunos compradores han manifestado haber detectado cargos no reconocidos en sus cuentas después de facilitar sus datos personales y bancarios durante la compra. Estos hechos están pendientes de comprobación policial y bancaria. Muchas de estas páginas dejan de estar operativas poco después de los eventos, lo que dificulta enormemente cualquier reclamación. Algunas, sin embargo, siguen vendiendo entradas para próximos conciertos.. En este sentido, desde el Movistar Arena realizan una serie de recomendaciones al público, porque la organización no puede garantizar el acceso con entradas adquiridas fuera de los canales autorizados. Antes de comprar:. Consultar los canales autorizados en la web del recinto, del promotor o del artista.. Extremar la precaución con las páginas a las que se llega a través de buscadores, anuncios o enlaces compartidos por terceros, y revisar la dirección web antes de pagar.. Desconfiar de ofertas de entradas para eventos agotados, de precios muy alejados del original o de entradas en un formato distinto al indicado por el canal oficial.. No fiarse únicamente de las valoraciones que muestra la propia web y contrastarlas en portales independientes.. No facilitar contraseñas ni códigos de verificación.. Asimismo, si se ha sido víctima de una estafa o se sospecha de una compra fraudulenta:. Contactar cuanto antes con la entidad bancaria y proteger las cuentas.. Conservar todos los justificantes: confirmaciones de compra, correos, capturas de la web, la propia entrada y, si se ha recibido, el documento acreditativo entregado en el recinto.. Presentar la correspondiente denuncia.. Solicitar orientación en la línea gratuita de ayuda en ciberseguridad del INCIBE, el 017.
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