La Asociación española de fabricantes de azulejos y pavimentos cerámicos (ASCER) ha advertido de que la actualización del sistema europeo de derechos de emisión de CO2 puede suponer un impacto económico de entre 109 y 163 millones de euros anuales para el sector español fabricante de baldosas cerámicas.. La estimación parte del proyecto de reglamento publicado esta semana por la Comisión Europea para fijar los nuevos parámetros de referencia (‘benchmarks’) del sistema ETS durante el periodo 2026-2030. Según la patronal, el texto mantiene para la industria cerámica el recorte máximo previsto, del 34 %, en las asignaciones gratuitas de derechos de emisión.. ASCER considera que esta reducción elevará de forma notable los costes de las empresas y amenaza la competitividad, la actividad industrial y el empleo del sector.. El presidente de la patronal, Ismael García Peris, ha señalado que la actualización publicada mantiene un nivel de exigencia que genera «una elevada preocupación en términos de competitividad, actividad industrial y empleo”.. La organización empresarial sostiene que la industria cerámica europea había solicitado a Bruselas un parámetro específico para el sector, al entender que el sistema actual toma como referencia instalaciones industriales que pueden utilizar biomasa como fuente energética, una alternativa que, según defiende, no es viable en la actualidad para la producción cerámica debido a limitaciones tecnológicas.. La patronal lamenta que las propuestas planteadas por el sector no hayan sido incorporadas al texto publicado, pese al respaldo político e institucional recibido en los últimos meses tanto desde España como desde Italia.. No obstante, ASCER valora que la Comisión Europea haya abierto la puerta a revisar el sistema antes de julio de 2026 y contemple posibles mecanismos sectoriales específicos.. En este sentido, García Peris ha asegurado que el trabajo realizado por el sector y distintas instituciones “ha sido clave para situar esta cuestión en el debate comunitario” y ha afirmado que seguirán trabajando “para que esa revisión se traduzca en un marco regulatorio que tenga en cuenta la realidad tecnológica del sector y garantice una transición industrial justa y viable”.. El proyecto de reglamento europeo permanecerá en consulta pública hasta el próximo 8 de junio.
ASCER considera que esta reducción elevará de forma notable los costes de las empresas y amenaza la competitividad, la actividad industrial y el empleo del sector
La Asociación española de fabricantes de azulejos y pavimentos cerámicos (ASCER) ha advertido de que la actualización del sistema europeo de derechos de emisión de CO2 puede suponer un impacto económico de entre 109 y 163 millones de euros anuales para el sector español fabricante de baldosas cerámicas.. La estimación parte del proyecto de reglamento publicado esta semana por la Comisión Europea para fijar los nuevos parámetros de referencia (‘benchmarks’) del sistema ETS durante el periodo 2026-2030. Según la patronal, el texto mantiene para la industria cerámica el recorte máximo previsto, del 34 %, en las asignaciones gratuitas de derechos de emisión.. ASCER considera que esta reducción elevará de forma notable los costes de las empresas y amenaza la competitividad, la actividad industrial y el empleo del sector.. El presidente de la patronal, Ismael García Peris, ha señalado que la actualización publicada mantiene un nivel de exigencia que genera «una elevada preocupación en términos de competitividad, actividad industrial y empleo”.. La organización empresarial sostiene que la industria cerámica europea había solicitado a Bruselas un parámetro específico para el sector, al entender que el sistema actual toma como referencia instalaciones industriales que pueden utilizar biomasa como fuente energética, una alternativa que, según defiende, no es viable en la actualidad para la producción cerámica debido a limitaciones tecnológicas.. La patronal lamenta que las propuestas planteadas por el sector no hayan sido incorporadas al texto publicado, pese al respaldo político e institucional recibido en los últimos meses tanto desde España como desde Italia.. No obstante, ASCER valora que la Comisión Europea haya abierto la puerta a revisar el sistema antes de julio de 2026 y contemple posibles mecanismos sectoriales específicos.. En este sentido, García Peris ha asegurado que el trabajo realizado por el sector y distintas instituciones “ha sido clave para situar esta cuestión en el debate comunitario” y ha afirmado que seguirán trabajando “para que esa revisión se traduzca en un marco regulatorio que tenga en cuenta la realidad tecnológica del sector y garantice una transición industrial justa y viable”.. El proyecto de reglamento europeo permanecerá en consulta pública hasta el próximo 8 de junio.
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