Es muy importante la afirmación y testimonio del historiador dominico José Teixidor de que la ocurrencia de la presencia de personajes bíblicos en la procesión, ya desde su primera edición, fue del Consell de la Ciutat.. Lo refiere así: «Para que esta Procession fuesse lucidissima procuró la Ciudad, que en ella fuesen varios personajes vestidos de trages que repressentassen aquellos misterios de la Ley antigua que fueron sombra i figura del mysterio de la Eucharistia, para que el Pueblo que los ignora, tuviesse motivo de preguntar su significado, i se excitasse a la mayor devoción de tan soberano misterio».. Este texto, a falta de que algún día pudiera apareciera documentos hoy desconocidos, estaría confirmando la tesis del interés municipal por potenciar la procesión del Corpus e introducir en ella elementos y personajes veterotestamentarios, en la línea de procurar un mejor entente entre las comunidades cristiana y judía, que, por otra parte, en líneas generales sí está sobradamente probado y documentado, lo que indica que hizo más en este sentido la autoridad civil que la propia Iglesia.. La autoridad civil se acogió a la «Constituio pro iudaeis del papa Inocencio III (1199)» para defenderles, pues en ella se llamaba a la protección de los judíos, a no obligarles a bautizarse y a no provocar ninguna acción violenta en su contra.. Tras la expulsión de los judíos que no quisieron convertirse, las zonas urbanas habitadas por ellos fueron cristianizadas, asentándose sobre la antigua judería la parroquia de santo Tomás, el convento de san Cristóbal, el convento de santa Catalina de Siena, el templo de la Cruz Nueva, el Real Colegio Seminario del Corpus Christi y la Universidad de Valencia. En 1400, la procesión se vio incrementada en número de misterios y personajes, lo que obligó al Consell de la Ciutat a aumentar el presupuesto con el fin de pagar a los que participaban como actores o figurantes en ella.. En 1402, con motivo de la entrada en Valencia del rey Martín el Humano y la reina de Sicilia fueron construidas enormes rocas o entremeses, lo que obligó a derribar algunos salientes de edificios y ampliar varias calles para el normal paso de los carros triunfales. No importó al Consell de la Ciutat cercenar edificios y rectificar calles con tal de que el desfile procesional discurriera con holgura sobre la trama urbanística árabe, calles muy estrechas. La visita regia ocurrió el 28 de marzo y la procesión se hizo , pero sin el Santísimo.. En 1403, los jurados dispusieron pagar nuevas indumentarias y elementos de los personajes que interpretaban los misterios con sus alegorías y otros elementos de la procesión como la serpiente y el árbol seco, Adam y Eva, entre otros muchos.. Además consta que se compró pan, vino y carne para la comida de los figurantes que hacían de ángeles y de apóstoles o de patriarcas, entre muchos otros.. En 1404, se sabe de la presencia de las águilas en la procesión y se destina dinero para adquirir otras muchas otras.
El Consell de la Ciutat impulsó su creación para fomentar la unidad entre la comunidad cristiana y la judía
Es muy importante la afirmación y testimonio del historiador dominico José Teixidor de que la ocurrencia de la presencia de personajes bíblicos en la procesión, ya desde su primera edición, fue del Consell de la Ciutat.. Lo refiere así: «Para que esta Procession fuesse lucidissima procuró la Ciudad, que en ella fuesen varios personajes vestidos de trages que repressentassen aquellos misterios de la Ley antigua que fueron sombra i figura del mysterio de la Eucharistia, para que el Pueblo que los ignora, tuviesse motivo de preguntar su significado, i se excitasse a la mayor devoción de tan soberano misterio».. Este texto, a falta de que algún día pudiera apareciera documentos hoy desconocidos, estaría confirmando la tesis del interés municipal por potenciar la procesión del Corpus e introducir en ella elementos y personajes veterotestamentarios, en la línea de procurar un mejor entente entre las comunidades cristiana y judía, que, por otra parte, en líneas generales sí está sobradamente probado y documentado, lo que indica que hizo más en este sentido la autoridad civil que la propia Iglesia.. La autoridad civil se acogió a la «Constituio pro iudaeis del papa Inocencio III (1199)» para defenderles, pues en ella se llamaba a la protección de los judíos, a no obligarles a bautizarse y a no provocar ninguna acción violenta en su contra.. Tras la expulsión de los judíos que no quisieron convertirse, las zonas urbanas habitadas por ellos fueron cristianizadas, asentándose sobre la antigua judería la parroquia de santo Tomás, el convento de san Cristóbal, el convento de santa Catalina de Siena, el templo de la Cruz Nueva, el Real Colegio Seminario del Corpus Christi y la Universidad de Valencia. En 1400, la procesión se vio incrementada en número de misterios y personajes, lo que obligó al Consell de la Ciutat a aumentar el presupuesto con el fin de pagar a los que participaban como actores o figurantes en ella.. En 1402, con motivo de la entrada en Valencia del rey Martín el Humano y la reina de Sicilia fueron construidas enormes rocas o entremeses, lo que obligó a derribar algunos salientes de edificios y ampliar varias calles para el normal paso de los carros triunfales. No importó al Consell de la Ciutat cercenar edificios y rectificar calles con tal de que el desfile procesional discurriera con holgura sobre la trama urbanística árabe, calles muy estrechas. La visita regia ocurrió el 28 de marzo y la procesión se hizo , pero sin el Santísimo.. En 1403, los jurados dispusieron pagar nuevas indumentarias y elementos de los personajes que interpretaban los misterios con sus alegorías y otros elementos de la procesión como la serpiente y el árbol seco, Adam y Eva, entre otros muchos.. Además consta que se compró pan, vino y carne para la comida de los figurantes que hacían de ángeles y de apóstoles o de patriarcas, entre muchos otros.. En 1404, se sabe de la presencia de las águilas en la procesión y se destina dinero para adquirir otras muchas otras.
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