El Govern de la Generalitat ha comprado desde el inicio de la legislatura, cuando se invistió a Salvador Illa, las tesis lingüísticas que el independentismo más identitario ha mantenido en la última década. Así, el ejecutivo socialista no solo creó una Conselleria de Política Lingüística específica, encabezada por Francesc Xavier Vila, que venía del Govern de ERC de Pere Aragonès, sino que también ha reforzado las subvenciones para fomentar el uso del catalán y ha impulsado iniciativas como el Pacte Nacional per la Llengua, defendiendo el catalán como “lengua propia” de Cataluña y apostando por ampliar su presencia en todos los ámbitos de la administración y la vida pública.. La última muestra de esta estrategia se ha conocido a raíz de una respuesta parlamentaria del Departament de Política Lingüística a una pregunta formulada por Carme Renedo, de Junts per Catalunya, sobre si el Govern había dado instrucciones a sus altos cargos para que utilicen siempre el catalán dentro del territorio catalán. En su respuesta, Vila asegura que el departamento no tiene constancia de que anteriores gobiernos autonómicos elaborasen protocolos específicos sobre los usos lingüísticos de los altos cargos. Sin embargo, confirma que el actual ejecutivo está trabajando en la elaboración de un “recurso” con orientaciones y criterios homogéneos para garantizar que el catalán sea la lengua de uso habitual en toda la actividad corporativa, administrativa e institucional del Govern.. Según explica la Conselleria, el objetivo es que el catalán sea también la lengua utilizada en la comunicación interna y externa de la Administración, tanto en comunicaciones orales como escritas, presenciales y en línea. El documento se elaborará, añade el Govern, en el marco de la normativa vigente y de acuerdo con los objetivos marcados por el Pacte Nacional per la Llengua.. Las tesis nacionalistas. La iniciativa llega después de varias críticas de Junts al uso del castellano por parte de dirigentes socialistas en comparecencias públicas y actos institucionales. Desde la llegada de Illa a la Generalitat con el apoyo de ERC, el PSC ha mantenido buena parte de las políticas lingüísticas de los anteriores gobiernos independentistas, defendiendo una mayor protección y promoción del catalán desde las instituciones.. Pero la continuidad respecto a ERC no se limita únicamente al ámbito lingüístico. Desde su llegada al Palau de la Generalitat, Illa y varios miembros de su ejecutivo han adoptado también parte del marco político y discursivo tradicional del nacionalismo catalán, utilizando de forma habitual conceptos como “país”, “autogobierno” o “soberanía” para referirse a Cataluña y a sus instituciones.. En paralelo, el Govern socialista ha situado como una de sus prioridades el avance del autogobierno catalán mediante nuevas cesiones competenciales y financieras por parte del Estado. En este contexto, el ejecutivo de Illa ha presionado para cerrar acuerdos sobre el traspaso integral de Rodalies de Catalunya, la financiación singular para Cataluña o una mayor capacidad de gestión sobre tributos como el IRPF, reivindicaciones que hasta hace poco habían sido bandera de ERC o de Junts.
La Conselleria de Política Lingüística trabaja en un documento con criterios homogéneos para que el catalán sea la lengua habitual en las comunicaciones internas y externas de la Administración
El Govern de la Generalitat ha comprado desde el inicio de la legislatura, cuando se invistió a Salvador Illa, las tesis lingüísticas que el independentismo más identitario ha mantenido en la última década. Así, el ejecutivo socialista no solo creó una Conselleria de Política Lingüística específica, encabezada por Francesc Xavier Vila, que venía del Govern de ERC de Pere Aragonès, sino que también ha reforzado las subvenciones para fomentar el uso del catalán y ha impulsado iniciativas como el Pacte Nacional per la Llengua, defendiendo el catalán como “lengua propia” de Cataluña y apostando por ampliar su presencia en todos los ámbitos de la administración y la vida pública.. La última muestra de esta estrategia se ha conocido a raíz de una respuesta parlamentaria del Departament de Política Lingüística a una pregunta formulada por Carme Renedo, de Junts per Catalunya, sobre si el Govern había dado instrucciones a sus altos cargos para que utilicen siempre el catalán dentro del territorio catalán. En su respuesta, Vila asegura que el departamento no tiene constancia de que anteriores gobiernos autonómicos elaborasen protocolos específicos sobre los usos lingüísticos de los altos cargos. Sin embargo, confirma que el actual ejecutivo está trabajando en la elaboración de un “recurso” con orientaciones y criterios homogéneos para garantizar que el catalán sea la lengua de uso habitual en toda la actividad corporativa, administrativa e institucional del Govern.. Según explica la Conselleria, el objetivo es que el catalán sea también la lengua utilizada en la comunicación interna y externa de la Administración, tanto en comunicaciones orales como escritas, presenciales y en línea. El documento se elaborará, añade el Govern, en el marco de la normativa vigente y de acuerdo con los objetivos marcados por el Pacte Nacional per la Llengua.. Las tesis nacionalistas. La iniciativa llega después de varias críticas de Junts al uso del castellano por parte de dirigentes socialistas en comparecencias públicas y actos institucionales. Desde la llegada de Illa a la Generalitat con el apoyo de ERC, el PSC ha mantenido buena parte de las políticas lingüísticas de los anteriores gobiernos independentistas, defendiendo una mayor protección y promoción del catalán desde las instituciones.. Pero la continuidad respecto a ERC no se limita únicamente al ámbito lingüístico. Desde su llegada al Palau de la Generalitat, Illa y varios miembros de su ejecutivo han adoptado también parte del marco político y discursivo tradicional del nacionalismo catalán, utilizando de forma habitual conceptos como “país”, “autogobierno” o “soberanía” para referirse a Cataluña y a sus instituciones.. En paralelo, el Govern socialista ha situado como una de sus prioridades el avance del autogobierno catalán mediante nuevas cesiones competenciales y financieras por parte del Estado. En este contexto, el ejecutivo de Illa ha presionado para cerrar acuerdos sobre el traspaso integral de Rodalies de Catalunya, la financiación singular para Cataluña o una mayor capacidad de gestión sobre tributos como el IRPF, reivindicaciones que hasta hace poco habían sido bandera de ERC o de Junts.
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