En los Países Bajos, desde hace ya bastante tiempo, cada año se realiza una encuesta sobre su monarquía. Eso sirve tanto a la sociedad para saber si es la forma de estado más adecuada como a la casa real para reconocer errores e intentar subsanarlos. «En realidad, estoy a favor de una república, pero en este momento no confío en que se celebren otras elecciones presidenciales. La monarquía, al menos, es estable», ha dicho, por ejemplo, uno de los encuestados este año. Y es una frase que dice bastante sobre cómo han conseguido Guillermo Alejandro y Máxima de los Países Bajos reconducir una situación que parecía que tenían perdida hace apenas un lustro.. Porque el plan de los monarcas en este tiempo, unido al inmenso protagonismo que ha ganado la heredera al trono, la princesa Amalia de Orange, ha funcionado. O, al menos, eso se desprende de los datos del último sondeo que ha realizado un estudio de opinión para EénVandaag, un espacio de televisión que se centra en la actualidad neerlandesa, a través de las respuestas de alrededor de 22.000 neerlandeses, y que dejan claro que los guarismos del año pasado no fueron un espejismo, sino que los miembros del palacio de Huis ten Bosch vuelven a tener el favor popular.. Ahora, el viento y el tiempo soplan a favor de Guillermo Alejandro y Máxima, ayudados por la coyuntura internacional y la irrupción de una figura de consenso como su primogénita. Solo hay que poner de ejemplo a los monarcas, dado que este año el rey ha alcanzado el 63% de aprobación, diez puntos más que hace un par de años y seis más que el anterior, mientras que su esposa le ha superado incluso con un 65%, con exactamente los mismos aumentos respecto a 2024 y 2025.. Todavía quedan lejos, eso sí, de 2018, quizá el momento clave para comenzar a explicar y así entender la enorme crisis que han superado los soberanos. Aquel año, Guillermo Alejandro vivía plácidamente sabiéndose muy querido por casi todo el mundo en Países Bajos, dado que obtuvo ni más ni menos que un 85%. Datos parecidos a 2019 que, sin embargo, saltarían por los aires en 2020.. En el año de la pandemia cometieron un error mayúsculo que les salió muy caro. En mitad de todas las restricciones y confinamientos que sufrían en el país a causa del coronavirus, los reyes decidieron volar en un avión privado a Grecia para pasar en su villa —la adquirieron en 2012 por 4,5 millones de euros— esos meses a pesar de que se había recomendado desde las instituciones no abandonar el país por riesgo de contagio. Las protestas del pueblo neerlandés no solo les hicieron regresar de urgencia, sino que hubieron de pedir disculpas públicas, en un mensaje por televisión con Máxima casi entre lágrimas y el rey Guillermo con gesto taciturno.. Ellos han seguido marchándose a su mansión griega desde entonces hasta hoy, pero aquel fallo fue el que de verdad les hizo mella: al año siguiente descendieron 12 puntos de popularidad y en 2022 tocaban fondo, con solo el 54% de apoyo a los monarcas, cifras que no variarían al año siguiente. Sin embargo, este 2026 parece que por fin han pasado página. Y todo se lo deben, claramente, a Amalia de Orange y su pertenencia a la generación Z. Porque el apoyo a la institución ha pasado del 48% al 68% entre los jóvenes de 18 a 35 años, siendo el aumento más significativo —aunque ha subido en todos los tramos de edad—.. Además, la princesa heredera cuenta con un 62% de confianza por parte de los encuestados, así como un 64% considera que será una buena reina cuando le llegue el momento. Esto se debe, entre otras cosas, al compromiso militar que han adquirido desde los Orange, ya que casi el 70% está de acuerdo en la implicación de toda la familia real en asuntos clave como Defensa, máxime teniendo en cuenta los tiempos convulsos a nivel mundial que se están viviendo.. Lo cual también entronca con la propia labor diplomática de la institución. Sin ir más lejos, recientemente vivieron una importante controversia en la monarquía por la visita que Guillermo Alejandro y Máxima le hicieron a Donald y Melania Trump, pero aun así el 70% de los encuestados ve en la figura del rey a un embajador valioso del país y sus valores, aunque solo algo más de la mitad, un 55%, está a favor de que el monarca se reúna con líderes extranjeros polémicos si con ello se va a beneficiar la economía de los Países Bajos.. Por último, no hay que obviar que quienes están a favor de que el país pase a ser una república han variado año tras año dependiendo de las polémicas de la institución, aunque siempre son cifras bastante altas. Si en la encuesta de 2024 solo la mitad del país, un 52%, creía en la monarquía, en 2025 abogaban por un gobierno republicano casi 20 puntos menos, el 31% de los encuestados. Este año, sin embargo, ha descendido un punto.. En el sondeo más reciente un 59% está convencido de que los Países Bajos deberían tener una monarquía, mientras que, de los restantes, el 30% restante cree que habría que ponerle fin a la corona neerlandesa y un 11% no sabe o no contesta. Curiosamente, también coincide ese 59% con el porcentaje de jóvenes, entre 18 y 35 años, que creen que los Países Bajos deben tener un rey o una reina, un aumento de 15 puntos con respecto a la misma franja en el año pasado.
En los Países Bajos, desde hace ya bastante tiempo, cada año se realiza una encuesta sobre su monarquía. Eso sirve tanto a la sociedad para saber si es la forma de estado más adecuada como a la casa real para reconocer errores e intentar subsanarlos. «En realidad, estoy a favor de una república, pero en este momento no confío en que se celebren otras elecciones presidenciales. La monarquía, al menos, es estable», ha dicho, por ejemplo, uno de los encuestados este año. Y es una frase que dice bastante sobre cómo han conseguido Guillermo Alejandro y Máxima de los Países Bajos reconducir una situación que parecía que tenían perdida hace apenas un lustro.. Porque el plan de los monarcas en este tiempo, unido al inmenso protagonismo que ha ganado la heredera al trono, la princesa Amalia de Orange, ha funcionado. O, al menos, eso se desprende de los datos del último sondeo que ha realizado un estudio de opinión para EénVandaag, un espacio de televisión que se centra en la actualidad neerlandesa, a través de las respuestas de alrededor de 22.000 neerlandeses, y que dejan claro que los guarismos del año pasado no fueron un espejismo, sino que los miembros del palacio de Huis ten Bosch vuelven a tener el favor popular.. Ahora, el viento y el tiempo soplan a favor de Guillermo Alejandro y Máxima, ayudados por la coyuntura internacional y la irrupción de una figura de consenso como su primogénita. Solo hay que poner de ejemplo a los monarcas, dado que este año el rey ha alcanzado el 63% de aprobación, diez puntos más que hace un par de años y seis más que el anterior, mientras que su esposa le ha superado incluso con un 65%, con exactamente los mismos aumentos respecto a 2024 y 2025.. Todavía quedan lejos, eso sí, de 2018, quizá el momento clave para comenzar a explicar y así entender la enorme crisis que han superado los soberanos. Aquel año, Guillermo Alejandro vivía plácidamente sabiéndose muy querido por casi todo el mundo en Países Bajos, dado que obtuvo ni más ni menos que un 85%. Datos parecidos a 2019 que, sin embargo, saltarían por los aires en 2020.. En el año de la pandemia cometieron un error mayúsculo que les salió muy caro. En mitad de todas las restricciones y confinamientos que sufrían en el país a causa del coronavirus, los reyes decidieron volar en un avión privado a Grecia para pasar en su villa —la adquirieron en 2012 por 4,5 millones de euros— esos meses a pesar de que se había recomendado desde las instituciones no abandonar el país por riesgo de contagio. Las protestas del pueblo neerlandés no solo les hicieron regresar de urgencia, sino que hubieron de pedir disculpas públicas, en un mensaje por televisión con Máxima casi entre lágrimas y el rey Guillermo con gesto taciturno.. Ellos han seguido marchándose a su mansión griega desde entonces hasta hoy, pero aquel fallo fue el que de verdad les hizo mella: al año siguiente descendieron 12 puntos de popularidad y en 2022 tocaban fondo, con solo el 54% de apoyo a los monarcas, cifras que no variarían al año siguiente. Sin embargo, este 2026 parece que por fin han pasado página. Y todo se lo deben, claramente, a Amalia de Orange y su pertenencia a la generación Z. Porque el apoyo a la institución ha pasado del 48% al 68% entre los jóvenes de 18 a 35 años, siendo el aumento más significativo —aunque ha subido en todos los tramos de edad—.. Además, la princesa heredera cuenta con un 62% de confianza por parte de los encuestados, así como un 64% considera que será una buena reina cuando le llegue el momento. Esto se debe, entre otras cosas, al compromiso militar que han adquirido desde los Orange, ya que casi el 70% está de acuerdo en la implicación de toda la familia real en asuntos clave como Defensa, máxime teniendo en cuenta los tiempos convulsos a nivel mundial que se están viviendo.. Lo cual también entronca con la propia labor diplomática de la institución. Sin ir más lejos, recientemente vivieron una importante controversia en la monarquía por la visita que Guillermo Alejandro y Máxima le hicieron a Donald y Melania Trump, pero aun así el 70% de los encuestados ve en la figura del rey a un embajador valioso del país y sus valores, aunque solo algo más de la mitad, un 55%, está a favor de que el monarca se reúna con líderes extranjeros polémicos si con ello se va a beneficiar la economía de los Países Bajos.. La posibilidad de una república. Por último, no hay que obviar que quienes están a favor de que el país pase a ser una república han variado año tras año dependiendo de las polémicas de la institución, aunque siempre son cifras bastante altas. Si en la encuesta de 2024 solo la mitad del país, un 52%, creía en la monarquía, en 2025 abogaban por un gobierno republicano casi 20 puntos menos, el 31% de los encuestados. Este año, sin embargo, ha descendido un punto.. En el sondeo más reciente un 59% está convencido de que los Países Bajos deberían tener una monarquía, mientras que, de los restantes, el 30% restante cree que habría que ponerle fin a la corona neerlandesa y un 11% no sabe o no contesta. Curiosamente, también coincide ese 59% con el porcentaje de jóvenes, entre 18 y 35 años, que creen que los Países Bajos deben tener un rey o una reina, un aumento de 15 puntos con respecto a la misma franja en el año pasado.
