Estamos antes una de las fachadas labradas en piedra más espectaculares de toda España. Es sin duda uno de los mejores ejemplos de aquellas construcciones monumentales en tiempos de los Reyes Católicos. Y es que la fachada del Colegio de San Gregrorio, que alberga la entrada también a uno de los más espectaculares museos españoles, todo ello en Valladolid, destaca por su refinada ornamentación, proporciones elegantes con una amplia profusión de detalles en cada figura Y todas ellas con una gran simbología enigmática.. Dichas obras arrancaban en 1488, en pleno reinado de Isabel y Fernando. y está vinculado al taller de Gil de Siloé. Y al igual que la fachada de la universidad de Salamanca, que cuenta con su propia rana, o la catedral, con un astronauta, aunque esta de construcción más moderna, la de Valladolid no se queda atrás y cuenta con una enigmática figura. Un animal también, concretamente un caracol, y que cada vez son más los turistas que se agolpan en sus puertas con el fin de descubrirlo.. Cuentan que el que representó el caracol, hizo una alegoría a la vagancia, la pereza e incluso la ignorancia, tres características que deben vencerse a través del estudio y del esfuerzo. Pero ahora, siglos después, se dice que aquel que consiga encontrarlo va a tener suerte en la vida, aprobar los estudios e incluso casarse, si uno lo desea. Síntoma del optimismo de los nuevos tiempos.. Una figura más dentro del entramado espectacular de esta portentosa puerta, símbolo del poder de aquella época. Sobre la puerta aparece San Gregorio que recibe una ofrenda del que fuera fundador del colegio y confesor personal de Isabel la Católica, Fray Alonso de Burgos. A lo largo de la fachada se puede ver en innumerables ocasiones el emblema de este fraile, la flor del lis.. Si nos desplazamos hasta la parte central nos topamos con la fuente de la eterna juventud, rodeada de angelitos. Del agua brota un granado, que podría ser el árbol de la ciencia o incluso representar la conquista de Granada, ya que las fechas coinciden.. No puede faltar el escudo de los Reyes Católicos sale sostenido por dos leones y el águila de San Juan. Y a su vera figuras con armaduras, lanzas y escudos. Y tampoco figuras que nos recuerdan a indígenas americanos. Y es que el colegio de San Gregorio también fue escenario de la denominada Controversia de Valladolid, donde fray Bartolomé de las Casas y Juan de Ginés de Sepúlveda se enfrentaron por la defensa o no de los pueblos del Nuevo Mundo.. El patio del Colegio es una de las joyas de estilo hispanoflamenco. Sus dos pisos se levantan sobre pilares helicoidales decorados sus capiteles con medias bolas y lises separados ambos por el tema de la cadena. Y por supuesto, el Museo Nacional de Escultura, sede de la imaginería española. Una auténtica delicia.
Cuenta con una figura peculiar que cuenta la leyenda que aquel que la descubra estará hinchado de suerte
Estamos antes una de las fachadas labradas en piedra más espectaculares de toda España. Es sin duda uno de los mejores ejemplos de aquellas construcciones monumentales en tiempos de los Reyes Católicos. Y es que la fachada del Colegio de San Gregrorio, que alberga la entrada también a uno de los más espectaculares museos españoles, todo ello en Valladolid, destaca por su refinada ornamentación, proporciones elegantes con una amplia profusión de detalles en cada figura Y todas ellas con una gran simbología enigmática.. Dichas obras arrancaban en 1488, en pleno reinado de Isabel y Fernando. y está vinculado al taller de Gil de Siloé. Y al igual que la fachada de la universidad de Salamanca, que cuenta con su propia rana, o la catedral, con un astronauta, aunque esta de construcción más moderna, la de Valladolid no se queda atrás y cuenta con una enigmática figura. Un animal también, concretamente un caracol, y que cada vez son más los turistas que se agolpan en sus puertas con el fin de descubrirlo.. Cuentan que el que representó el caracol, hizo una alegoría a la vagancia, la pereza e incluso la ignorancia, tres características que deben vencerse a través del estudio y del esfuerzo. Pero ahora, siglos después, se dice que aquel que consiga encontrarlo va a tener suerte en la vida, aprobar los estudios e incluso casarse, si uno lo desea. Síntoma del optimismo de los nuevos tiempos.. Una figura más dentro del entramado espectacular de esta portentosa puerta, símbolo del poder de aquella época. Sobre la puerta aparece San Gregorio que recibe una ofrenda del que fuera fundador del colegio y confesor personal de Isabel la Católica, Fray Alonso de Burgos. A lo largo de la fachada se puede ver en innumerables ocasiones el emblema de este fraile, la flor del lis.. Si nos desplazamos hasta la parte central nos topamos con la fuente de la eterna juventud, rodeada de angelitos. Del agua brota un granado, que podría ser el árbol de la ciencia o incluso representar la conquista de Granada, ya que las fechas coinciden.. No puede faltar el escudo de los Reyes Católicos sale sostenido por dos leones y el águila de San Juan. Y a su vera figuras con armaduras, lanzas y escudos. Y tampoco figuras que nos recuerdan a indígenas americanos. Y es que el colegio de San Gregorio también fue escenario de la denominada Controversia de Valladolid, donde fray Bartolomé de las Casas y Juan de Ginés de Sepúlveda se enfrentaron por la defensa o no de los pueblos del Nuevo Mundo.. El patio del Colegio es una de las joyas de estilo hispanoflamenco. Sus dos pisos se levantan sobre pilares helicoidales decorados sus capiteles con medias bolas y lises separados ambos por el tema de la cadena. Y por supuesto, el Museo Nacional de Escultura, sede de la imaginería española. Una auténtica delicia.
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