Si el día transcurrió en calma en el frente abierto entre Israel y EE UU y la República Islámica de Irán tras la escalada del lunes, este martes la peor parte, una vez más, se la llevó Líbano, atrapado de lleno, imponente sus instituciones y su pueblo, en el fuego cruzado entre las Fuerzas de Defensa, convencidas de que solo el castigo más implacable en sus feudos, como en el caso de Gaza con Hamás, pondrá contra las cuerdas a Hizbulá, y la más importante de las milicias proxy del régimen de los mulás.. La última escalada bélica, la iniciada en el mismo día en que EE UU e Israel comenzaban su ofensiva contra Teherán, ha puesto más en evidencia que nunca que Hizbulá no es un aliado del régimen de los ayatolás, sino su esencia misma, la misma cosa al cabo. Con su ataque contenido a Israel, la República Islámica ha dejado claro que no habrá acuerdo que la suerte de la organización chií esté ligada a su destino.. Nueva campaña aérea. A pesar de la tregua alcanzada entre Beirut y Tel Aviv hace prácticamente una semana, el martes volvió a ser escenario de una nueva campaña aérea de las Fuerzas de Defensa israelíes contra posiciones de la milicia en el sur del país de los cedros en medio de duros combates terrestres entre los soldados israelíes y los combatientes del Partido de Dios.. Como había ocurrido otras veces en las últimas semanas, Israel atacó con dureza la ciudad de Tiro, una de las urbes más antiguas de la humanidad y hoy en manos de Hizbulá. Están convencidos los mandos militares del Tsahal de que en toda la ciudad se esconden miembros de la organización proiraní, incluido su barrio cristiano, como hicieron público la semana pasada, el cual fue evacuado forzosamente como el conjunto de la ciudad que fundaran los fenicios.. Los bombardeos han dejado nueve muertos solo en Tiro. La aviación israelí también bombardeó otros puntos de la región en torno a la milenaria ciudad y zonas del sur libanés como la gobernación de Nabatiyeh, una de las más castigadas desde el inicio de la contienda.. «Moneda de cambio». De nada sirven las súplicas a las partes del presidente Joseph Aoun, un general que asegura que la diplomacia es la única posibilidad para un conflicto desigual entre un poderosísimo ejército regular y una fuerza invisible como Hizbulá, a las partes en su entrevista televisiva con la CNN. Aoun, en un tono contundente y muy diferente al de otros presidentes libaneses, exigió a Irán que respete la soberanía de Líbano y que no utilice a su país «como moneda de cambio» en sus negociaciones con EE UU.. En este contexto, Hizbulá, que rechaza las negociaciones con Israel -está prevista una nueva ronda de contactos cara a cara la semana del 22 de junio-, reclamaba una vez más a las autoridades libanesas que «rectifiquen» su relación con Irán, insistiendo en el «apoyo» prestado por Teherán con sus «contundentes» acciones militares en respuesta a los ataques de Israel contra el sur del país. Además, el Ejército israelí anunció este martes la muerte de un «terrorista» que habría logrado infiltrarse en su territorio a través de la frontera con Líbano y que abrió fuego contra un grupo de militares presentes en la zona de la valla fronteriza, sin causar víctimas.. Llueve sobre mojado en Líbano, un país traumatizado y exhausto por el actual ciclo de violencia, que no comienza el 28 de febrero, sino en septiembre de 2024. Para hacerse una composición de lugar sobre la magnitud de la catástrofe humana, el 20% de la población es hoy desplazada interna. Desde comienzos de marzo, una gran parte de la población libanesa situada al sur del río Litani, también de otros puntos del este, y por supuesto, del suburbio beirutí del Dahiyeh, sobrevive donde y como puede en zonas más seguras de Beirut y su área metropolitana, o de Monte Líbano, la región central y de mayoría católica del país de los cedros.. Refugio en los colegios estatales. Una parte pequeña de los desplazados, casi por entero población chií, ha encontrado en los últimos meses refugio en los colegios habilitados por el Estado y otra aún más exigua tiene medios económicos -y la posibilidad real, toda vez que el rechazo a la minoría es creciente en zonas cristianas, suníes y drusas- para alquilar una vivienda. El resto se busca la vida como puede, desde parques a bulevares urbanos, pasando por tiendas de campaña o vehículos en Beirut y alrededores. Miles de personas más tratarán de hacer lo mismo en las próximas horas.. «La realidad es que solo el 15% de los desplazados se encuentra en refugios colectivos. «La mayor parte simplemente está en la calle, en los coches; pueden verse incluidos menores, personas mayores, etc.», explica a LA RAZÓN la jefa de la delegación de la Cruz Roja Española, Alejandra Salvat. Hay que pensar que en Líbano, añade la española, gran parte de la población lleva expuesta durante décadas a esta constante violencia, conflictos territoriales, a desigualdad, a desplazamientos forzosos. Hay un efecto acumulativo de trauma que afecta en muchos aspectos a la sociedad».. Según el cómputo de las autoridades libanesas -que no distinguen entre población civil y miembros de la fuerza paramilitar proiraní-, al menos 3.666 personas han muerto, incluidos 29 en las últimas horas, y otras 11.321 han resultado heridas a causa de ataques perpetrados por el Ejército de Israel contra su territorio desde el pasado 2 de marzo.
Si el día transcurrió en calma en el frente abierto entre Israel y EE UU y la República Islámica de Irán tras la escalada del lunes, este martes la peor parte, una vez más, se la llevó Líbano, atrapado de lleno, imponente sus instituciones y su pueblo, en el fuego cruzado entre las Fuerzas de Defensa, convencidas de que solo el castigo más implacable en sus feudos, como en el caso de Gaza con Hamás, pondrá contra las cuerdas a Hizbulá, y la más importante de las milicias proxy del régimen de los mulás.. La última escalada bélica, la iniciada en el mismo día en que EE UU e Israel comenzaban su ofensiva contra Teherán, ha puesto más en evidencia que nunca que Hizbulá no es un aliado del régimen de los ayatolás, sino su esencia misma, la misma cosa al cabo. Con su ataque contenido a Israel, la República Islámica ha dejado claro que no habrá acuerdo que la suerte de la organización chií esté ligada a su destino.. Nueva campaña aérea. A pesar de la tregua alcanzada entre Beirut y Tel Aviv hace prácticamente una semana, el martes volvió a ser escenario de una nueva campaña aérea de las Fuerzas de Defensa israelíes contra posiciones de la milicia en el sur del país de los cedros en medio de duros combates terrestres entre los soldados israelíes y los combatientes del Partido de Dios.. Como había ocurrido otras veces en las últimas semanas, Israel atacó con dureza la ciudad de Tiro, una de las urbes más antiguas de la humanidad y hoy en manos de Hizbulá. Están convencidos los mandos militares del Tsahal de que en toda la ciudad se esconden miembros de la organización proiraní, incluido su barrio cristiano, como hicieron público la semana pasada, el cual fue evacuado forzosamente como el conjunto de la ciudad que fundaran los fenicios.. Los bombardeos han dejado nueve muertos solo en Tiro. La aviación israelí también bombardeó otros puntos de la región en torno a la milenaria ciudad y zonas del sur libanés como la gobernación de Nabatiyeh, una de las más castigadas desde el inicio de la contienda.. «Moneda de cambio». De nada sirven las súplicas a las partes del presidente Joseph Aoun, un general que asegura que la diplomacia es la única posibilidad para un conflicto desigual entre un poderosísimo ejército regular y una fuerza invisible como Hizbulá, a las partes en su entrevista televisiva con la CNN. Aoun, en un tono contundente y muy diferente al de otros presidentes libaneses, exigió a Irán que respete la soberanía de Líbano y que no utilice a su país «como moneda de cambio» en sus negociaciones con EE UU.. En este contexto, Hizbulá, que rechaza las negociaciones con Israel -está prevista una nueva ronda de contactos cara a cara la semana del 22 de junio-, reclamaba una vez más a las autoridades libanesas que «rectifiquen» su relación con Irán, insistiendo en el «apoyo» prestado por Teherán con sus «contundentes» acciones militares en respuesta a los ataques de Israel contra el sur del país. Además, el Ejército israelí anunció este martes la muerte de un «terrorista» que habría logrado infiltrarse en su territorio a través de la frontera con Líbano y que abrió fuego contra un grupo de militares presentes en la zona de la valla fronteriza, sin causar víctimas.. Llueve sobre mojado en Líbano, un país traumatizado y exhausto por el actual ciclo de violencia, que no comienza el 28 de febrero, sino en septiembre de 2024. Para hacerse una composición de lugar sobre la magnitud de la catástrofe humana, el 20% de la población es hoy desplazada interna. Desde comienzos de marzo, una gran parte de la población libanesa situada al sur del río Litani, también de otros puntos del este, y por supuesto, del suburbio beirutí del Dahiyeh, sobrevive donde y como puede en zonas más seguras de Beirut y su área metropolitana, o de Monte Líbano, la región central y de mayoría católica del país de los cedros.. Refugio en los colegios estatales. Una parte pequeña de los desplazados, casi por entero población chií, ha encontrado en los últimos meses refugio en los colegios habilitados por el Estado y otra aún más exigua tiene medios económicos -y la posibilidad real, toda vez que el rechazo a la minoría es creciente en zonas cristianas, suníes y drusas- para alquilar una vivienda. El resto se busca la vida como puede, desde parques a bulevares urbanos, pasando por tiendas de campaña o vehículos en Beirut y alrededores. Miles de personas más tratarán de hacer lo mismo en las próximas horas.. «La realidad es que solo el 15% de los desplazados se encuentra en refugios colectivos. «La mayor parte simplemente está en la calle, en los coches; pueden verse incluidos menores, personas mayores, etc.», explica a LA RAZÓN la jefa de la delegación de la Cruz Roja Española, Alejandra Salvat. Hay que pensar que en Líbano, añade la española, gran parte de la población lleva expuesta durante décadas a esta constante violencia, conflictos territoriales, a desigualdad, a desplazamientos forzosos. Hay un efecto acumulativo de trauma que afecta en muchos aspectos a la sociedad».. Según el cómputo de las autoridades libanesas -que no distinguen entre población civil y miembros de la fuerza paramilitar proiraní-, al menos 3.666 personas han muerto, incluidos 29 en las últimas horas, y otras 11.321 han resultado heridas a causa de ataques perpetrados por el Ejército de Israel contra su territorio desde el pasado 2 de marzo.
El Ejército israelí emite una orden de evacuación dirigida al conjunto de la población de la milenaria Tiro, incluido su barrio cristiano
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