Hay monumentos que inspiran una historia y belleza tan inconmensurable como única, a pesar de estar inacabados. Pequeñas imperfecciones que hacen igualmente de esa construcción o estructura un lugar en el que, simplemente, detenerse y contemplar su encanto.. En la comarca del Vallès Occidental, en Terrassa, cuentan con su particular proyecto inacabado: el Castell de Les Fonts. Un edificio que aparenta ser un castillo medieval, pero que realmente se trata de una propiedad privada construida en los años sesenta del siglo XX.. Influencia de Gaudí. Su autor es Jacinto García Mas, un albañil y coleccionista nacido en Terrassa (Barcelona). Conocido popularmente como ‘Cinto’, este hombre quería construir un almacén donde poder guardar todas sus antigüedades, obras de arte y objetos varios que recogía de masías y casas viejas.. Así, decidió levantar una especie de castillo en medio del barrio de Les Fonts, hasta que se convirtió en un reclamo turístico. La fortaleza aglutina pinceladas de diferentes elementos y estilos, como el modernista y el surrealista, aunque también cuenta con toques contemporáneos.. En la decoración, por ejemplo, destacan los bustos románicos colocados a la manera clásica de la escultura funeraria. Sin embargo, lo extraordinario de esta construcción es que dispone de algunas piezas que pertenecen a las obras de Gaudí.. Detenido en 1983. Entre los objetos más destacados, se encuentran un par de esculturas barrocas hechas por el escultor del siglo XVIII, Antoni Ribera. También, estatuas de Sant Ramon y Sant Domènec, procedentes de la Casa Milà de Barcelona, —solamente existen ocho reproducciones en todo el mundo— así como policromados procedentes del Palacio de Pedralbes.. En concreto, dos puertas con pinturas japonesas que Gaudí hizo instalar en La Pedrera y una vitrina que perteneció a los condes de Urgell. Por todo ello, Jacinto García fue detenido en 1983 acusado de estar en posesión de arte robado. No obstante, consiguió la libertad provisional, después de seis días y pagar una fianza de 100.000 pesetas.. Piezas robadas. El coleccionista defendió su inocencia, alegando que adquirió un lote de antigüedades por valor de 450.000 pesetas por 150.000. Al analizar las piezas, según su versión, se dio cuenta de que su verdadero valor era mucho más alto y quiso deshacerse de ellas.. Tras la investigación policial, el vendedor de las piezas confesó que habían sido robadas de una masía en Cervià de Ter (Girona): motivo que llevó a la detención de García. Fruto de esta situación, ‘Cinto’ devolvió parte parte de su botín, aunque guardó algunas piezas como compensación de la inversión que hizo.
La estructura se encuentra en el Vallès Occidental, en Terrassa, y se construyó en los años sesenta del siglo pasado
Hay monumentos que inspiran una historia y belleza tan inconmensurable como única, a pesar de estar inacabados. Pequeñas imperfecciones que hacen igualmente de esa construcción o estructura un lugar en el que, simplemente, detenerse y contemplar su encanto.. En la comarca del Vallès Occidental, en Terrassa, cuentan con su particular proyecto inacabado: el Castell de Les Fonts. Un edificio que aparenta ser un castillo medieval, pero que realmente se trata de una propiedad privada construida en los años sesenta del siglo XX.. Influencia de Gaudí. Su autor es Jacinto García Mas, un albañil y coleccionista nacido en Terrassa (Barcelona). Conocido popularmente como ‘Cinto’, este hombre quería construir un almacén donde poder guardar todas sus antigüedades, obras de arte y objetos varios que recogía de masías y casas viejas.. Así, decidió levantar una especie de castillo en medio del barrio de Les Fonts, hasta que se convirtió en un reclamo turístico. La fortaleza aglutina pinceladas de diferentes elementos y estilos, como el modernista y el surrealista, aunque también cuenta con toques contemporáneos.. En la decoración, por ejemplo, destacan los bustos románicos colocados a la manera clásica de la escultura funeraria. Sin embargo, lo extraordinario de esta construcción es que dispone de algunas piezas que pertenecen a las obras de Gaudí.. Detenido en 1983. Entre los objetos más destacados, se encuentran un par de esculturas barrocas hechas por el escultor del siglo XVIII, Antoni Ribera. También, estatuas de Sant Ramon y Sant Domènec, procedentes de la Casa Milà de Barcelona, —solamente existen ocho reproducciones en todo el mundo— así como policromados procedentes del Palacio de Pedralbes.. En concreto, dos puertas con pinturas japonesas que Gaudí hizo instalar en La Pedrera y una vitrina que perteneció a los condes de Urgell. Por todo ello, Jacinto García fue detenido en 1983 acusado de estar en posesión de arte robado. No obstante, consiguió la libertad provisional, después de seis días y pagar una fianza de 100.000 pesetas.. Piezas robadas. El coleccionista defendió su inocencia, alegando que adquirió un lote de antigüedades por valor de 450.000 pesetas por 150.000. Al analizar las piezas, según su versión, se dio cuenta de que su verdadero valor era mucho más alto y quiso deshacerse de ellas.. Tras la investigación policial, el vendedor de las piezas confesó que habían sido robadas de una masía en Cervià de Ter (Girona): motivo que llevó a la detención de García. Fruto de esta situación, ‘Cinto’ devolvió parte parte de su botín, aunque guardó algunas piezas como compensación de la inversión que hizo.
Noticias de Cataluña en La Razón
