La filmografía de Studio Ghibli no solo ha marcado a generaciones de espectadores por su estética y sus historias, también podría tener efectos positivos en la salud mental.. Un estudio realizado por investigadores del Imperial College London, junto con la Universidad Kyushu Sangyo (Japón) y la Georgia State University (Estados Unidos), concluyó que el consumo de estas películas de animación japonesas puede contribuir a mejorar el bienestar emocional y generar una mayor sensación de felicidad.. La investigación analizó cómo influyen en las personas obras del reconocido estudio japonés fundado en la década de 1980 por los directores Isao Takahata y Hayao Miyazaki y el productor Toshio Suzuki. Bajo este sello nacieron películas tan influyentes como ‘Mi vecino Totoro (1988)’ o ‘El viaje de Chihiro (2001)’.. El estudio, publicado en la revista científica JMIR Serious Games, buscaba analizar hasta qué punto la nostalgia evocada por las películas influye en ciertos factores psicológicos relacionados con el bienestar emocional.. Para ello, los investigadores se centraron en aspectos como la sensación de calma, el deseo de exploración, el sentimiento de control personal y la percepción de los propósitos en la vida.. Un impacto positivo en la vida cotidiana. Para ello, los investigadores trabajaron con una muestra de 518 estudiantes de posgrado que participaron en un experimento en el que consumían distintas formas de entretenimiento creativo, entre ellas películas de Studio Ghibli. El objetivo era analizar cómo estas experiencias influyen en la percepción de exploración, relajación y sentido vital.. Los resultados mostraron un impacto significativo en el bienestar emocional de los participantes.. Los investigadores destacan que este tipo de entretenimiento puede funcionar como una forma de escapismo, permitiendo a los espectadores desconectar del estrés diario.. Muchas de las historias creadas por Studio Ghibli despiertan recuerdos y emociones positivas que pueden ayudar a los espectadores a reconectar con experiencias significativas de su vida, lo que a su vez puede contribuir a mejorar su estado de ánimo y su percepción general de felicidad.. Historias como la relación entre las hermanas Satsuki y Mei en ‘Mi vecino Totoro (1988)’ o el crecimiento personal de la protagonista de ‘Nicky, la aprendiz de bruja (1989)’ transmiten valores relacionados con la superación, la comunidad y el descubrimiento personal.. Aunque los científicos reconocieron que el alcance exacto de estos efectos aún requiere más investigación, el estudio abre una nueva perspectiva sobre el papel del cine de animación en la salud emocional. Según concluyen, sumergirse en las historias del universo Ghibli puede ayudar a fomentar capacidades humanas esenciales para afrontar el estrés y mejorar la calidad de vida.
Una investigación internacional liderada por el Imperial College London señala que las películas del estudio japonés pueden reducir el estrés, generar calma y reforzar el bienestar emocional
La filmografía de Studio Ghibli no solo ha marcado a generaciones de espectadores por su estética y sus historias, también podría tener efectos positivos en la salud mental.. Un estudio realizado por investigadores del Imperial College London, junto con la Universidad Kyushu Sangyo (Japón) y la Georgia State University (Estados Unidos), concluyó que el consumo de estas películas de animación japonesas puede contribuir a mejorar el bienestar emocional y generar una mayor sensación de felicidad.. La investigación analizó cómo influyen en las personas obras del reconocido estudio japonés fundado en la década de 1980 por los directores Isao Takahata y Hayao Miyazaki y el productor Toshio Suzuki. Bajo este sello nacieron películas tan influyentes como ‘Mi vecino Totoro (1988)’ o ‘El viaje de Chihiro (2001)’.. El estudio, publicado en la revista científica JMIR Serious Games, buscaba analizar hasta qué punto la nostalgia evocada por las películas influye en ciertos factores psicológicos relacionados con el bienestar emocional.. Para ello, los investigadores se centraron en aspectos como la sensación de calma, el deseo de exploración, el sentimiento de control personal y la percepción de los propósitos en la vida.. Para ello, los investigadores trabajaron con una muestra de 518 estudiantes de posgrado que participaron en un experimento en el que consumían distintas formas de entretenimiento creativo, entre ellas películas de Studio Ghibli. El objetivo era analizar cómo estas experiencias influyen en la percepción de exploración, relajación y sentido vital.. Los resultados mostraron un impacto significativo en el bienestar emocional de los participantes.. Los investigadores destacan que este tipo de entretenimiento puede funcionar como una forma de escapismo, permitiendo a los espectadores desconectar del estrés diario.. Muchas de las historias creadas por Studio Ghibli despiertan recuerdos y emociones positivas que pueden ayudar a los espectadores a reconectar con experiencias significativas de su vida, lo que a su vez puede contribuir a mejorar su estado de ánimo y su percepción general de felicidad.. Historias como la relación entre las hermanas Satsuki y Mei en ‘Mi vecino Totoro (1988)’ o el crecimiento personal de la protagonista de ‘Nicky, la aprendiz de bruja (1989)’ transmiten valores relacionados con la superación, la comunidad y el descubrimiento personal.. Aunque los científicos reconocieron que el alcance exacto de estos efectos aún requiere más investigación, el estudio abre una nueva perspectiva sobre el papel del cine de animación en la salud emocional. Según concluyen, sumergirse en las historias del universo Ghibli puede ayudar a fomentar capacidades humanas esenciales para afrontar el estrés y mejorar la calidad de vida.
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