La Administración Trump ha convocado este viernes en la Casa Blanca a cerca de una docena de las grandes petroleras, tanto norteamericanas como extranjeras, a una reunión que celebrará en la Casa Blanca para tratar la reconstrucción de la alicaída industria del crudo de Venezuela. La reunión se produce pocos días después de la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y tras las dudas expresadas por las compañías sobre el futuro de la industria petrolera del país, que Estados Unidos ha decidido controlar directamente. A la reunión ha sido convocado personalmente un alto cargo de Repsol cuyo nombre no ha querido desvelar la empresa, aunque todas las fuentes apuntan a su consejero delegado, Josu Jon Imaz.. Seguir leyendo
Participarán empresas con y sin intereses en Venezuela, entre ellas, la energética española, que no cobra por su producción de gas desde marzo
La Administración Trump ha convocado este viernes a las grandes petroleras, tanto norteamericanas como extranjeras, a una reunión que celebrará en la Casa Blanca para tratar sobre la situación creada tras la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y sobre el futuro de la industria petrolera del país que Estados Unidos ha decidido controlar directamente. A la reunión ha sido convocado personalmente un alto cargo de Repsol cuyo nombre no ha querido desvelar la empresa, aunque todas las fuentes apuntan a su consejero delegado, Josu Jon Imaz.. Aunque no todas las petroleras asistentes tienen intereses en Venezuela en la actualidad, Repsol es, junto con la italiana ENI, una de las dos mayores compañías europeas del sector presentes en el país, donde explotan uno de los principales yacimientos de gas natural del mundo, La Perla. Venezuela representa el 15% de la producción de Repsol en el mundo, siendo el 85% de lo que explota en el país gas natural destinado a consumo interno.. El problema, cuya solución venía negociando Repsol hasta ahora con Venezuela y Estados Unidos, es la deuda acumulada desde marzo, después de que Trump decretase un embargo de activos a las operadoras que trabajan en Venezuela, que ha impedido al grupo español el cobro en especie del gas que produce, a través de la entrega de barcos de crudo que recibía del Gobierno venezolano.. En el país latinoamericano solo trabaja la norteamericana Chevron, tras la expropiación de las concesiones que sufrieron Conoco Philips y Exxon tras la llegada del expresidente venezolano fallecido Hugo Chávez. Hasta entonces, las compañías vendían a la petrolera estatal PDVESA toda su producción, pero el nuevo gobierno bolivariano decidió crear empresas mixtas bajo el control de PDVESA para los distintos proyectos de exploración y producción de crudo.. Por el lado de la Casa Blanca, se espera que en la reunión participen el secretario de Energía, Chris Wright, y el secretario del Interior, Doug Burgum, entre otros expertos energéticos de la Administración norteamericana.. Este jueves Wright ha detallado que, además de la petrolera española, por la parte de los ejecutivos se sentarán en la mesa de negociaciones ConocoPhillips, Chevron (la única energética estadounidense que sigue operando en Venezuela), el gigante Exxon Mobil y otras compañías petroleras que también examinarán qué papel pueden desempeñar en los planes de Trump para revitalizar la industria energética de Venezuela.. “Quizás lleguemos a un acuerdo marco en el que vuelvan a entrar a lo grande, pero, mientras tanto, no se van a quedar de brazos cruzados”, ha aseverado Wright en una entrevista con Fox Business Network. El secretario de Energía añadió que se espera que Chevron, en tanto que es la única que sigue operando en el país, escale rápidamente su presencia en Venezuela.. Los comentarios de Wright se producen a las puertas de cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prevista una reunión el viernes en la Casa Blanca con ejecutivos de compañías petroleras para intentar que se sumen a la reconstrucción de la maltrecha infraestructura energética de Venezuela y a la reactivación de la producción de crudo del país.. No será una tarea fácil. Muchos de los oleoductos, terminales de almacenamiento y otros equipos de Venezuela están tan dañados tras años de corrupción, falta de inversión y abandono que los analistas estiman que la reparación de la infraestructura podría costar 10 000 millones de dólares al año durante la próxima década.. Según Financial Times, los gigantes del petróleo de Estados Unidos exigirán al presidente de Estados Unidos “garantías sólidas” por parte de Washington como condición para acometer las milmillonarias inversiones que Trump desea. Las petroleras se muestran reticentes debido a su preocupación tanto por la seguridad física como por la financiera, en medio del inestable equilibrio del Gobierno post-Maduro.. Exxon y ConocoPhillips operaban anteriormente en Venezuela, pero se marcharon después de que sus activos fueran nacionalizados por Hugo Chávez a mediados de la década de 2000.
Feed MRSS-S Noticias
