Cuando el 29 de diciembre, el último día para ello, Granada presentó su ‘bid book’ –el documento estratégico que recoge el proyecto cultural, social y urbano con el que la ciudad de la Alhambra aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura para 2031–, el conocido como proyecto ‘Granada 2031’ entraba en su siguiente fase: preparar el gran examen de febrero. Sin embargo, el repentino fallecimiento solo dos días después del hasta entonces concejal de Cultura y principal cabeza visible de la iniciativa, Juan Ramón Ferreira, obligó al Ayuntamiento granadino a actuar de forma rápida para asumir el que, posiblemente, era el rol más importante para un proyecto que este inicio del 2026 entra en fase clave. Y así lo hizo. El 7 de enero, Jorge Saavedra, hasta ahora primer teniente de alcalde, era nombrado como máximo responsable del área de Cultura. Un movimiento con un trasfondo político que refuerza la idea de la gran apuesta que supone este proyecto para el actual gobierno municipal.. La apuesta por convertir Granada en capital cultural europea ha terminado traspasando las fronteras municipales. Entidades provinciales de peso como la Universidad de Granada o el Puerto de Motril, administraciones como la Diputación de Granada y diversos agentes sociales, económicos, culturales y deportivos (como en fútbol el Granada CF y en baloncesto el Covirán Granada) se han ido sumando a una iniciativa que ahora, a falta de la creación de la pertinente delegación de un máximo de 10 personas que defienda el proyecto, lidera Jorge Saavedra, uno de los hombres fuertes del Ayuntamiento, con especial importancia y renombre dentro del proyecto político del consistorio granadino que dirige la alcaldesa Marifrán Carazo.. Es decir, ante la inminente primera prueba de fuego de esta iniciativa, uno de los hombres de confianza de la alcaldesa –es además portavoz del equipo de gobierno y ya ejercía como concejal de Presidencia y Relaciones Institucionales, así como tenía la gestión de GEGSA (la empresa pública de gestión de eventos) y la televisión municipal TG7– es quien asume toda esa coordinación del proyecto que desde mediados de este enero entra en su siguiente fase.. Aunque el ‘bid book’ con el proyecto granadino ya fue registrado, como el de las otras ocho aspirantes (Jeréz, Cáceres, Oviedo, Toledo, Burgos, Palma de Mallorca, Las Palmas y la localidad valenciana de Potries), el 29 de diciembre, a mediados de este mes de enero, la Subdirección general de relaciones Internacionales y Unión Europea del Ministerio de Cultura empieza a contactar con las ciudades candidatas para planificar la fase de preselección con las delegaciones de las candidaturas. Es decir, que Saavedra ha tenido que trabajar casi a contrarreloj para, en apenas una semana, ponerse al día de hasta el más mínimo detalle de un proyecto que, eso sí, está ‘bajo secreto de sumario’. Y es que aunque ya ha sido registrado, desde Granada no quieren revelar nada sobre el mismo y su contenido hasta que tengan que defenderlo en el llamado examen de febrero (la fase de preselección), con el fin de evitar posibles copias y de jugar «con el factor sorpresa» como han insistido en numerosas ocasiones desde el Consistorio. Lo único que hasta la fecha sí que han desvelado es que cuenta con el apoyo del cortometraje ‘Elvira y el Tesoro’ de Manuel Sicilia, que ha sido maquetado por el ilustrador Sergio García y que como el ‘bid book’ tenía la obligatoriedad de ser presentado en dos idiomas (inglés y español), para la traducción en inglés ha colaborado la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada. Además de que ha tenido que ser elaborado atendiendo a seis factores: continuidad de la estrategia a largo plazo (que la ciudad ya tenga plan cultural previo y que su previsión vaya más allá del 2031), dimensión europea (tener en cuenta el sentimiento de pertenencia europeo y a otros Estados miembros), contenido local (que se cuente con artistas de la ciudad y de contenidos culturales locales), capacidad para alcanzar los objetivos (que tenga respaldo político sólido y de organismos firmes), trabajo de proximidad (implicar a jóvenes, sociedad civil y voluntarios) y gestión (un plan sólido en materia económica y presupuestaria).. Sesión informativa. El viernes 23 de enero, Granada, junto al resto de ciudades candidatas, tendrán una sesión informativa para la resolución de dudas sobre lo que será la entrevista de preselección, ese examen que tendrá lugar en febrero y que supondrá la primera criba, algo para lo que ya se ha tenido que preparar Jorge Saavedra, ya que en esa cita de febrero un comité formado por doce personas (tres expertos designados por la Comisión Europea, otros tres del Consejo de la UE, tres más del Parlamento Europeo, dos del Comité de las Regiones y otros dos nombrados por el Ministerio de Cultura) evaluará la candidatura.. De este modo, expondrán oralmente el programa cultural diseñado en un máximo de media hora y posteriormente deberán resolver durante una hora las preguntas formuladas por el comité. Si Granada supera esta fase, pasará de ser ciudad candidata a ser ciudad preseleccionada, quedando así emplazada al mes de diciembre donde será la selección final y para la que habrá tenido que completar su candidatura en base a las recomendaciones del comité. Un horizonte al que aspira y que, por tanto, se convierte en el primer gran reto de Jorge Saavedra como nuevo líder de la iniciativa.
El fallecimiento del concejal de Cultura, Juan Ramón Ferreira, obliga a la remodelación forzosa del reto
Cuando el 29 de diciembre, el último día para ello, Granada presentó su ‘bid book’ –el documento estratégico que recoge el proyecto cultural, social y urbano con el que la ciudad de la Alhambra aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura para 2031–, el conocido como proyecto ‘Granada 2031’ entraba en su siguiente fase: preparar el gran examen de febrero. Sin embargo, el repentino fallecimiento solo dos días después del hasta entonces concejal de Cultura y principal cabeza visible de la iniciativa, Juan Ramón Ferreira, obligó al Ayuntamiento granadino a actuar de forma rápida para asumir el que, posiblemente, era el rol más importante para un proyecto que este inicio del 2026 entra en fase clave. Y así lo hizo. El 7 de enero, Jorge Saavedra, hasta ahora primer teniente de alcalde, era nombrado como máximo responsable del área de Cultura. Un movimiento con un trasfondo político que refuerza la idea de la gran apuesta que supone este proyecto para el actual gobierno municipal.. La apuesta por convertir Granada en capital cultural europea ha terminado traspasando las fronteras municipales. Entidades provinciales de peso como la Universidad de Granada o el Puerto de Motril, administraciones como la Diputación de Granada y diversos agentes sociales, económicos, culturales y deportivos (como en fútbol el Granada CF y en baloncesto el Covirán Granada) se han ido sumando a una iniciativa que ahora, a falta de la creación de la pertinente delegación de un máximo de 10 personas que defienda el proyecto, lidera Jorge Saavedra, uno de los hombres fuertes del Ayuntamiento, con especial importancia y renombre dentro del proyecto político del consistorio granadino que dirige la alcaldesa Marifrán Carazo.. Es decir, ante la inminente primera prueba de fuego de esta iniciativa, uno de los hombres de confianza de la alcaldesa –es además portavoz del equipo de gobierno y ya ejercía como concejal de Presidencia y Relaciones Institucionales, así como tenía la gestión de GEGSA (la empresa pública de gestión de eventos) y la televisión municipal TG7– es quien asume toda esa coordinación del proyecto que desde mediados de este enero entra en su siguiente fase.. Aunque el ‘bid book’ con el proyecto granadino ya fue registrado, como el de las otras ocho aspirantes (Jeréz, Cáceres, Oviedo, Toledo, Burgos, Palma de Mallorca, Las Palmas y la localidad valenciana de Potries), el 29 de diciembre, a mediados de este mes de enero, la Subdirección general de relaciones Internacionales y Unión Europea del Ministerio de Cultura empieza a contactar con las ciudades candidatas para planificar la fase de preselección con las delegaciones de las candidaturas. Es decir, que Saavedra ha tenido que trabajar casi a contrarreloj para, en apenas una semana, ponerse al día de hasta el más mínimo detalle de un proyecto que, eso sí, está ‘bajo secreto de sumario’. Y es que aunque ya ha sido registrado, desde Granada no quieren revelar nada sobre el mismo y su contenido hasta que tengan que defenderlo en el llamado examen de febrero (la fase de preselección), con el fin de evitar posibles copias y de jugar «con el factor sorpresa» como han insistido en numerosas ocasiones desde el Consistorio. Lo único que hasta la fecha sí que han desvelado es que cuenta con el apoyo del cortometraje ‘Elvira y el Tesoro’ de Manuel Sicilia, que ha sido maquetado por el ilustrador Sergio García y que como el ‘bid book’ tenía la obligatoriedad de ser presentado en dos idiomas (inglés y español), para la traducción en inglés ha colaborado la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada. Además de que ha tenido que ser elaborado atendiendo a seis factores: continuidad de la estrategia a largo plazo (que la ciudad ya tenga plan cultural previo y que su previsión vaya más allá del 2031), dimensión europea (tener en cuenta el sentimiento de pertenencia europeo y a otros Estados miembros), contenido local (que se cuente con artistas de la ciudad y de contenidos culturales locales), capacidad para alcanzar los objetivos (que tenga respaldo político sólido y de organismos firmes), trabajo de proximidad (implicar a jóvenes, sociedad civil y voluntarios) y gestión (un plan sólido en materia económica y presupuestaria).. Sesión informativa. El viernes 23 de enero, Granada, junto al resto de ciudades candidatas, tendrán una sesión informativa para la resolución de dudas sobre lo que será la entrevista de preselección, ese examen que tendrá lugar en febrero y que supondrá la primera criba, algo para lo que ya se ha tenido que preparar Jorge Saavedra, ya que en esa cita de febrero un comité formado por doce personas (tres expertos designados por la Comisión Europea, otros tres del Consejo de la UE, tres más del Parlamento Europeo, dos del Comité de las Regiones y otros dos nombrados por el Ministerio de Cultura) evaluará la candidatura.. De este modo, expondrán oralmente el programa cultural diseñado en un máximo de media hora y posteriormente deberán resolver durante una hora las preguntas formuladas por el comité. Si Granada supera esta fase, pasará de ser ciudad candidata a ser ciudad preseleccionada, quedando así emplazada al mes de diciembre donde será la selección final y para la que habrá tenido que completar su candidatura en base a las recomendaciones del comité. Un horizonte al que aspira y que, por tanto, se convierte en el primer gran reto de Jorge Saavedra como nuevo líder de la iniciativa.
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