La tensión se acumuló en la cocina en MasterChef durante la noche del lunes. Javi no entendía por qué Germán no le había elegido y abordaron el problema desde la raíz: un mes entero de roces guardados en silencio. «¿Con quién he tenido problemas en la casa?», le preguntaba antes a Jordi Cruz, dejando caer que no era el único con cuentas pendientes.. Germán, sin embargo, tenía otra versión. Llevaba semanas incómodo con las formas de su compañero y había esperado el momento adecuado para decírselo. «Tus maneras de responder, tus maneras de hablar, tus maneras de dirigirte… llevo un mes aguantándolas», le espetó sin rodeos. Quería haberlo hablado en privado, pero la dinámica del concurso lo puso todo sobre la mesa antes de tiempo.. Javi insistía en que jamás había tenido ningún problema con Germán y que, de haberlo tenido, se lo habría dicho a la cara. «No habría esperado de repente tener que elegir un equipo para ponerme en evidencia», argumentaba visiblemente alterado. Germán, sin embargo, negó que su decisión fuera un ataque personal: «No te he elegido porque Mimi es mi amiga y Omar es mi amigo».. Lo que vino después fue el momento más tenso del enfrentamiento. Germán cortó a su compañero en seco para lanzarle una acusación que dejó poco margen a la réplica. «¿Sabes lo que te pasa? Que si no te eligen o no llevas la razón siempre, te cabreas como un niño chico y pataleas», le dijo mirándole a los ojos.. El reproche no se quedó ahí. «No aguantas un no y eres un niño muy caprichoso», zanjó Germán, mientras Javi trataba de defenderse asegurando que él no se había mosqueado. Un cruce que dejó la relación entre ambos en un punto de no retorno a pocas semanas del final del programa.
La elección de equipos destapó un conflicto larvado entre los dos concursantes que acabó en un cara a cara ante Jordi Cruz.
20MINUTOS.ES – Televisión
La tensión se acumuló en la cocina en MasterChef durante la noche del lunes. Javi no entendía por qué Germán no le había elegido y abordaron el problema desde la raíz: un mes entero de roces guardados en silencio. «¿Con quién he tenido problemas en la casa?», le preguntaba antes a Jordi Cruz, dejando caer que no era el único con cuentas pendientes.. Germán, sin embargo, tenía otra versión. Llevaba semanas incómodo con las formas de su compañero y había esperado el momento adecuado para decírselo. «Tus maneras de responder, tus maneras de hablar, tus maneras de dirigirte… llevo un mes aguantándolas», le espetó sin rodeos. Quería haberlo hablado en privado, pero la dinámica del concurso lo puso todo sobre la mesa antes de tiempo.. Javi insistía en que jamás había tenido ningún problema con Germán y que, de haberlo tenido, se lo habría dicho a la cara. «No habría esperado de repente tener que elegir un equipo para ponerme en evidencia», argumentaba visiblemente alterado. Germán, sin embargo, negó que su decisión fuera un ataque personal: «No te he elegido porque Mimi es mi amiga y Omar es mi amigo».. Lo que vino después fue el momento más tenso del enfrentamiento. Germán cortó a su compañero en seco para lanzarle una acusación que dejó poco margen a la réplica. «¿Sabes lo que te pasa? Que si no te eligen o no llevas la razón siempre, te cabreas como un niño chico y pataleas», le dijo mirándole a los ojos.. El reproche no se quedó ahí. «No aguantas un no y eres un niño muy caprichoso», zanjó Germán, mientras Javi trataba de defenderse asegurando que él no se había mosqueado. Un cruce que dejó la relación entre ambos en un punto de no retorno a pocas semanas del final del programa.
