La guerra en Oriente Próximo se alarga y las posiciones de EE UU e Irán se mantienen muy distantes en un frágil alto el fuego. La realidad se desmarca cada día que pasa del escenario inicial que manejaban los inversores y analistas de un conflicto más o menos rápido. Y ante la evidencia de que se cumplen ya casi dos meses de cierre del estrecho de Ormuz y de que, incluso en caso de que este paso se desbloqueara con rapidez, la total recuperación del flujo de suministro de crudo llevará meses, los analistas están ajustando sus estimaciones a un escenario bastante menos optimista. Citi y Goldman Sachs, gigantes de la banca estadounidense, acaban de elevar su previsión de precio del petróleo para el conjunto del año, en la perspectiva de un conflicto que se alarga más de lo esperado. Calculan que el barril brent aún oscilará entre los 80 y 90 dólares en el cuarto trimestre del año y el pico de los 150 dólares no es un escenario en absoluto descartable.. Seguir leyendo
Goldman Sachs, Citi y UBS estiman un brent en hasta 90 dólares a finales de 2025 y dan más opciones a un escenario extremo en los 150 dólares
La guerra en Oriente Próximo se alarga y las posiciones de EE UU e Irán se mantienen muy distantes en un frágil alto el fuego. La realidad se desmarca cada día que pasa del escenario inicial que manejaban los inversores y analistas de un conflicto más o menos rápido. Y ante la evidencia de que se cumplen ya casi dos meses de cierre del estrecho de Ormuz y de que, incluso en caso de que este paso se desbloqueara con rapidez, la total recuperación del flujo de suministro de crudo llevará meses, los analistas están ajustando sus estimaciones a un escenario bastante menos optimista. Citi y Goldman Sachs, gigantes de la banca estadounidense, acaban de elevar su previsión de precio del petróleo para el conjunto del año, en la perspectiva de un conflicto que se alarga más de lo esperado. Calculan que el barril brent aún oscilará entre los 80 y 90 dólares en el cuarto trimestre del año y el pico de los 150 dólares no es un escenario en absoluto descartable.. Goldman Sachs espera ahora que las exportaciones de crudo en el golfo Pérsico se normalicen a finales de junio, frente a una estimación previa a mediados de mayo, y que la recuperación de la producción en la zona sea más lenta. Una bofetada de realidad a la vista de que, pese al alto el fuego, las negociaciones entre EE UU e Irán no avanzan y de que el tráfico marítimo por Ormuz está aún más bloqueado si cabe, con la presencia de la armada estadounidense en la zona.. Goldman Sachs espera ahora que el precio del barril de brent se sitúe en el cuarto trimestre en los 90 dólares (frente a los 80 de su anterior cálculo), debido a la menor producción de crudo en el Golfo para el resto del año. El banco estadounidense estima que las pérdidas de producción de crudo del golfo Pérsico están en los 14,5 millones de barriles diarios, lo que está provocando que las existencias mundiales de petróleo se reduzcan a un ritmo récord de entre 11 y 12 millones de barriles al día. “Suponemos una recuperación de la producción de crudo del Golfo como porcentaje de la producción perdida de alrededor del 70-90 % para julio/diciembre, lo que acumularía 1.830 millones de barriles de pérdidas en la producción de crudo”, explica la entidad en un informe.. Su escenario base es que la situación se normalice a finales de junio, pero si las exportaciones de crudo del Golfo se retrasaran un mes más, a finales de julio, el brent del cuarto trimestre quedaría en una media superior a los 100 dólares el barril. Y podría acabar el año en los 120 dólares de media en caso de que la reapertura del Estrecho no solo se retrase a finales de julio sino que además los flujos no lleguen a recuperarse al 70%. En el mejor de los casos, suponiendo que las exportaciones del Golfo se normalizaran a mediados de junio, que no hubiera reducción de capacidad y que las respuestas de la oferta de EE UU y de los principales países de la OPEP fueran más sólidas, el brent acabaría el año en la zona de los 80 dólares. Aun así, 20 dólares por encima del nivel previo al ataque de EE UU e Israel sobre Irán.. “Aunque no es nuestra hipótesis principal, no descartamos que se impongan restricciones a las exportaciones de petróleo de EE UU. Dichas restricciones podrían reducir la producción de crudo y productos petrolíferos tanto en EE UU como a nivel mundial”, añaden en Goldman Sachs. En definitiva, todos los escenarios están abiertos. En UBS esperan que el brent se mantenga por encima de los 90 dólares el barril hasta finales de año.. Citi también acaba de elevar sus previsiones de precio del petróleo para este año y da un 50% de probabilidad a un escenario base en el que retrasa la reapertura de Ormuz y el tráfico petrolero a finales de mayo, desde su estimación anterior de mediados a finales de abril, una fecha que ya ha llegado sin avances en las negociaciones hacia la paz. En este nuevo escenario, Citi contempla que el brent se dispare en el más corto plazo a los 120 dólares, para estabilizarse después en los 95 dólares en el tercer trimestre y en los 80 dólares en el cuarto trimestre. Pero el banco estadounidense concede también un desdeñable 30% de probabilidades a un escenario en que Ormuz no se abre hasta finales de junio, lo que podría llevar el brent a los 150 dólares y a unos 100 dólares de media en el último trimestre del año. “La ausencia de precios extremos del petróleo en las últimas semanas, teniendo en cuenta la magnitud de la pérdida de suministro, se debe, en nuestra opinión, principalmente a la gran acumulación de existencias que tuvimos durante el año anterior al conflicto, lo que ha proporcionado un colchón sustancial, junto con las liberaciones de existencias de la AIE, y a la suposición de que el conflicto es demasiado grande como para no resolverse con relativa rapidez”, justifica Citi. El banco estadounidense apunta además que si hay un factor que está poniendo freno a la escalada del crudo es el hecho de que la economía hace un consumo de petróleo mucho menos intensivo que en la década de 1970 o el 2008.. RBC Capital Markets sí cree que el mercado petrolero está pecando de optimismo en su reacción al shock energético actual y añade que la Casa Blanca ha tenido un éxito extraordinario al difundir el mensaje de que “esto terminará pronto” para contener los precios. “El sesgo de optimismo siempre presente puede estar cegando a los participantes del mercado y a los responsables políticos ante el iceberg que se cierne bajo la superficie, con el estrecho efectivamente cerrado a medida que nos acercamos a la temporada de máxima demanda estival“, advierte RBC.. Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional en J. Safra Sarasin Sustainable AM, coincide en que el mercado del petróleo está descontando un desenlace negociado al conflicto pero señala que ”existe el riesgo de que alguna de las partes calcule erróneamente la máxima tensión que la otra esté dispuesta a soportar, lo que podría derivar en un cierre prolongado del estrecho de Ormuz. En ese escenario, incluso sin daños significativos en la infraestructura petrolera, el precio del petróleo podría alcanzar los 150 dólares por barril». Esos 150 dólares son también el nivel que calculan en ING podría alcanzar el brent si no se cumple su escenario central de cierto reinicio del suministro desde el Golfo ya en esta semana o la siguiente. Los días pasan a riesgo de echar por tierra los pronósticos más optimistas.
Feed MRSS-S Noticias
