Skip to content
Crónica Actual
  martes 22 septiembre 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
22 de septiembre de 2026Elena García Molina desmonta en “No era la IA, era el sistema” el gran malentendido de la inteligencia artificial en las empresas 21 de septiembre de 2026El senador Enric Morera aprovecha la comisión de la dana para pedir que se repare el «pantano de Tibi», el alcalde es de mi comparsa de Moros y Cristianos 21 de septiembre de 2026La sorprendente respuesta de José Mota en ‘La Revuelta’ a la pregunta del sexo: «Eyacular te resta vida» 21 de septiembre de 2026Las Cortes se iluminan para visibilizar el alzheimer 21 de septiembre de 2026Fromago se consolida como la feria de queso más grande del mundo 21 de septiembre de 2026La nueva puerta de entrada a Las Tuerces, Covalagua y el Geoparque de Las Loras 21 de septiembre de 2026Fúnez tacha de “vergüenza” y “despropósito” que el Gobierno vete ampliar las ayudas a familias con hijos dependientes 21 de septiembre de 2026Tres años después del final de Mortadelo y Filemón, esta frase de Ibáñez sigue describiendo a mucha gente a la perfección 21 de septiembre de 2026De la Fuente: una renovación que contradice a la costumbre 21 de septiembre de 2026La escuela rural como garante de la igualdad de oportunidades y la cohesión territorial
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Cultura  Karina Sainz Borgo: «La xenofobia no tiene ideología»
Cultura

Karina Sainz Borgo: «La xenofobia no tiene ideología»

5 de mayo de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

En sus páginas laten los ecos de un tiempo elástico. Las voces propias y ajenas de innumerables generaciones de mujeres que se enfrentan al conflicto interno y la hostilidad externa. La literatura de Karina Sainz Borgo se ha estilizado hasta decantarse en «Nazarena» (Alfaguara), su última novela, una intensísima pieza, un «psiquiátrico literario» en el que su universo novelesco se condensa y se acelera contagiado por una fiebre tropical. Una saga de mujeres que tiene que ver con la propia, la de tres hermanas casadas con tres italianos que, en el quicio del Siglo XX, asisten al amanecer de una historia que es también el fin de un mundo. «El territorio familiar es el territorio de lo legendario –dice la escritora–. La familia es el primer laboratorio de las relaciones políticas. Desde cómo se cuenta a sí misma, generación tras generación, a cómo se relacionan sus miembros entre sí. Pero en esa política hay metáforas y hay ocultamiento. Y así fue como no me di cuenta de dónde me estaba metiendo».. La historia se convirtió en «algo más grande que yo –dice–. La empecé en 2021 y la tuve que dejar porque me estaba desbordando. Se convirtió en una novela completamente irracional». «Nazarena» es un relato en el que todos sus protagonistas sufren una imposibilidad de incomunicarse, una relación atávica con lo violento y doloroso. «Y un punto trágico, que en parte puede ser una psicopatía no bien tratada, un rasgo psicótico mal atendido, o una depresión, sin más. Un trastorno –‘‘leí la novela de Thomas Bernhard muchas veces’’– que no está asentado en una visión romantizada, sino en una manera de enfrentarse a la locura o la enfermedad mental de antaño», explica la periodista, asentada en España hace dos décadas. «Nazarena es una visión perfeccionada de mis obsesiones. De mi preocupación con el origen, con la violencia, con la familia, con la maternidad. La evocación familiar es solo el disparadero, la puerta de entrada al hospital que supuso para mí escribir este libro». Una historia de ecos familiares y también una nueva península en el territorio mítico que empieza a delimitar con sus novelas. Esta nueva obra encaja en el puzzle con un cierto parentesco con «La hija de la española», de la que podría servir como precuela. «Eso del territorio literario te diré que, si está pasando, es a mi pesar. A golpe de obsesiones y de que, en el fondo, siempre estoy en el territorio de mi lenguaje», explica.. Clásicos en el Caribe. La novela plantea todo un inventario de relaciones humanas disfuncionales. «El latido es perturbado, totalmente –sonríe la escritora–. Yo siempre tiendo a plantear relaciones de sometimiento, de violencia, por ejemplo, en el sexo. Me interesa, porque lleva al territorio de lo irracional». La narración es sensorial, caribeña, rebosante para los sentidos. «Sí, pero de alguna manera ya me siento empujada a meter mi impronta plástica en el corsé de los clásicos. El mundo sin Shakespeare no tiene sentido…», ríe la autora, que evoca «La Casa de Bernarda Alba», de Lorca: «Más que una familia, éramos un terrario», dice la novela. Uno lleno de serpientes.. Imposible leer la historia sin hacerlo al trasluz de la emigración y del proceso regulatorio que tiene durmiendo en las calles de España a miles de personas con papeles debajo del brazo. ¿Qué le dice la novela a esas mujeres? «Una cosa principal es que la xenofobia no tiene ideología. Eso te lo puedo corroborar. El miedo al otro es atávico. En mis novelas aparece reflejado el desplazado, el inmigrante, el periférico, pero no es porque sienta un compromiso social, sino porque pienso que, inevitablemente, todos los seres humanos hemos perseguido a otros y hemos sido perseguidos. Vivimos un momento muy duro en el que los protagonistas de este silglo, para mí, serán las mujeres y los inmigrantes. La gente que está tratando de regularizarse busca obtener un derecho legítimo, pero entran en la tensión del discurso de la migración, que está por resolverse. Pero mis personajes mujeres están en conflicto consigo mismas y a la vez son depredadoras. Este será su siglo».. El colonialismo como trauma. En el sustrato de la historia late el colonialismo europeo: «Creo que, en el caso de España, la relación con sus colonias es mucho menos trágica que la relación que tuvieron otros imperios. Por ejemplo, los británicos tienen una relación complicadísima con sus territorios. Los portugueses tienen una relación muy traumática, como los franceses. Estamos viviendo una época –Fukuyama se equivocó– de crisis de la democracia liberal, y volvemos a los debates esenciales, a la pertenencia, al poder, a la revancha. Yo no creo en el colonialismo como gatillo de un discurso revanchista, pero sí es un asunto irresuelto. Estamos en un momento particularmente demagógico donde azuzar cuentas pendientes puede llegar a ser realmente útil para hacerse notar, creativamente, culturalmente. Yo no soporto la victimización, creo que es más complejo que eso, pero, claro, late de fondo en mis historias».

Más noticias

El TSJA obliga una nueva licitación de La Misericordia y Sánchez Quero amenaza con una «subasta»

13 de abril de 2026

Sí estás en Roma…no te lo pierdas

2 de abril de 2026

César Aira: «Si la vida no tiene sentido, ¿por qué pedírselo a una vida dedicada a la literatura?»

6 de mayo de 2026

El arte precolombino cobra protagonismo en la exposición ‘Animalia’ en París

1 de julio de 2026

 

La escritora traza en «Nazarena» la historia de una saga familiar de mujeres en permanente y profundo conflicto

  

En sus páginas laten los ecos de un tiempo elástico. Las voces propias y ajenas de innumerables generaciones de mujeres que se enfrentan al conflicto interno y la hostilidad externa. La literatura de Karina Sainz Borgo se ha estilizado hasta decantarse en «Nazarena» (Alfaguara), su última novela, una intensísima pieza, un «psiquiátrico literario» en el que su universo novelesco se condensa y se acelera contagiado por una fiebre tropical. Una saga de mujeres que tiene que ver con la propia, la de tres hermanas casadas con tres italianos que, en el quicio del Siglo XX, asisten al amanecer de una historia que es también el fin de un mundo. «El territorio familiar es el territorio de lo legendario –dice la escritora–. La familia es el primer laboratorio de las relaciones políticas. Desde cómo se cuenta a sí misma, generación tras generación, a cómo se relacionan sus miembros entre sí. Pero en esa política hay metáforas y hay ocultamiento. Y así fue como no me di cuenta de dónde me estaba metiendo».. La historia se convirtió en «algo más grande que yo –dice–. La empecé en 2021 y la tuve que dejar porque me estaba desbordando. Se convirtió en una novela completamente irracional». «Nazarena» es un relato en el que todos sus protagonistas sufren una imposibilidad de incomunicarse, una relación atávica con lo violento y doloroso. «Y un punto trágico, que en parte puede ser una psicopatía no bien tratada, un rasgo psicótico mal atendido, o una depresión, sin más. Un trastorno –‘‘leí la novela de Thomas Bernhard muchas veces’’– que no está asentado en una visión romantizada, sino en una manera de enfrentarse a la locura o la enfermedad mental de antaño», explica la periodista, asentada en España hace dos décadas. «Nazarena es una visión perfeccionada de mis obsesiones. De mi preocupación con el origen, con la violencia, con la familia, con la maternidad. La evocación familiar es solo el disparadero, la puerta de entrada al hospital que supuso para mí escribir este libro». Una historia de ecos familiares y también una nueva península en el territorio mítico que empieza a delimitar con sus novelas. Esta nueva obra encaja en el puzzle con un cierto parentesco con «La hija de la española», de la que podría servir como precuela. «Eso del territorio literario te diré que, si está pasando, es a mi pesar. A golpe de obsesiones y de que, en el fondo, siempre estoy en el territorio de mi lenguaje», explica.. Clásicos en el Caribe. La novela plantea todo un inventario de relaciones humanas disfuncionales. «El latido es perturbado, totalmente –sonríe la escritora–. Yo siempre tiendo a plantear relaciones de sometimiento, de violencia, por ejemplo, en el sexo. Me interesa, porque lleva al territorio de lo irracional». La narración es sensorial, caribeña, rebosante para los sentidos. «Sí, pero de alguna manera ya me siento empujada a meter mi impronta plástica en el corsé de los clásicos. El mundo sin Shakespeare no tiene sentido…», ríe la autora, que evoca «La Casa de Bernarda Alba», de Lorca: «Más que una familia, éramos un terrario», dice la novela. Uno lleno de serpientes.. Imposible leer la historia sin hacerlo al trasluz de la emigración y del proceso regulatorio que tiene durmiendo en las calles de España a miles de personas con papeles debajo del brazo. ¿Qué le dice la novela a esas mujeres? «Una cosa principal es que la xenofobia no tiene ideología. Eso te lo puedo corroborar. El miedo al otro es atávico. En mis novelas aparece reflejado el desplazado, el inmigrante, el periférico, pero no es porque sienta un compromiso social, sino porque pienso que, inevitablemente, todos los seres humanos hemos perseguido a otros y hemos sido perseguidos. Vivimos un momento muy duro en el que los protagonistas de este silglo, para mí, serán las mujeres y los inmigrantes. La gente que está tratando de regularizarse busca obtener un derecho legítimo, pero entran en la tensión del discurso de la migración, que está por resolverse. Pero mis personajes mujeres están en conflicto consigo mismas y a la vez son depredadoras. Este será su siglo».. El colonialismo como trauma. ►En el sustrato de la historia late el colonialismo europeo: «Creo que, en el caso de España, la relación con sus colonias es mucho menos trágica que la relación que tuvieron otros imperios. Por ejemplo, los británicos tienen una relación complicadísima con sus territorios. Los portugueses tienen una relación muy traumática, como los franceses. Estamos viviendo una época –Fukuyama se equivocó– de crisis de la democracia liberal, y volvemos a los debates esenciales, a la pertenencia, al poder, a la revancha. Yo no creo en el colonialismo como gatillo de un discurso revanchista, pero sí es un asunto irresuelto. Estamos en un momento particularmente demagógico donde azuzar cuentas pendientes puede llegar a ser realmente útil para hacerse notar, creativamente, culturalmente. Yo no soporto la victimización, creo que es más complejo que eso, pero, claro, late de fondo en mis historias».

 

​Noticias de cultura en La Razón

Los actores Blake Lively y Justin Baldoni llegan a un acuerdo y evitan ir a juicio
Crítica de «Panorama desde el puente»: la enfermiza dominación ★★★★☆
Leer también
Destacados

Elena García Molina desmonta en “No era la IA, era el sistema” el gran malentendido de la inteligencia artificial en las empresas

22 de septiembre de 2026 1877
Comunidad de Valencia

El senador Enric Morera aprovecha la comisión de la dana para pedir que se repare el «pantano de Tibi», el alcalde es de mi comparsa de Moros y Cristianos

21 de septiembre de 2026 1555
Televisión y Cine

La sorprendente respuesta de José Mota en ‘La Revuelta’ a la pregunta del sexo: «Eyacular te resta vida»

21 de septiembre de 2026 2890
Castilla y León

Las Cortes se iluminan para visibilizar el alzheimer

21 de septiembre de 2026 13318
Castilla y León

Fromago se consolida como la feria de queso más grande del mundo

21 de septiembre de 2026 11818
Castilla y León

La nueva puerta de entrada a Las Tuerces, Covalagua y el Geoparque de Las Loras

21 de septiembre de 2026 6815
Cargar más
Entradas Recientes

Elena García Molina desmonta en “No era la IA, era el sistema” el gran malentendido de la inteligencia artificial en las empresas

22 de septiembre de 2026

El senador Enric Morera aprovecha la comisión de la dana para pedir que se repare el «pantano de Tibi», el alcalde es de mi comparsa de Moros y Cristianos

21 de septiembre de 2026

La sorprendente respuesta de José Mota en ‘La Revuelta’ a la pregunta del sexo: «Eyacular te resta vida»

21 de septiembre de 2026

Las Cortes se iluminan para visibilizar el alzheimer

21 de septiembre de 2026

Fromago se consolida como la feria de queso más grande del mundo

21 de septiembre de 2026

La nueva puerta de entrada a Las Tuerces, Covalagua y el Geoparque de Las Loras

21 de septiembre de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad