La crisis de Rodalies ha vuelto a poner en primer plano las profundas diferencias estratégicas entre Junts y ERC sobre cómo debe resolverse uno de los grandes déficits estructurales de los servicios públicos en Cataluña. Mientras Junts reclama un traspaso integral del 100% del servicio a la Generalitat y denuncia que cualquier fórmula intermedia es un “engaño”, ERC defiende acelerar el traspaso acordado con el Estado, basado en una cogestión que permita asumir progresivamente el control del sistema sin heredar la deuda ni el déficit acumulados durante años.. Para Junts, los últimos episodios de colapso del servicio han demostrado que el modelo pactado entre ERC y el PSOE ha quedado completamente superado por la realidad. El portavoz del partido, Josep Rius, ha calificado de “traspaso fake” el acuerdo alcanzado por republicanos y socialistas y ha insistido en que solo una gestión íntegra desde Catalunya puede garantizar un servicio de calidad. En su opinión, mantener al Estado en el centro de la toma de decisiones no solo perpetúa los problemas históricos de Rodalies, sino que debilita el autogobierno catalán.. ERC, en cambio, sostiene que el traspaso pactado dibuja un camino posible y realista, siempre que vaya acompañado de los recursos necesarios y de un fuerte impulso inversor. El vicesecretario de Comunicación y portavoz republicano, Isaac Albert, ha defendido que la Generalitat no puede asumir “ni el déficit ni la deuda” generados por años de mala gestión estatal, y ha subrayado que el acuerdo prevé precisamente evitar que Cataluña cargue con ese lastre. Aunque admite que el ritmo y los objetivos no son compartidos por todos los actores políticos, ERC mantiene que su propuesta es la base más sólida para avanzar hacia el control efectivo del servicio.. Este desacuerdo de fondo sobre el modelo de traspaso se produce en un contexto de máxima tensión política por la gestión de la crisis. Junts ha elevado el tono contra el Govern y ha situado directamente al president de la Generalitat, Salvador Illa, en el centro de las responsabilidades si no cesa a la consellera de Territorio, Sílvia Paneque. Rius ha considerado “inaudito” que Paneque continúe en el cargo pese a haber sido reprobada por el Parlament hace un año y ha asegurado que, si Illa no actúa, “pasa a ser el responsable directo de esta crisis”.. El portavoz de Junts ha acusado a la consellera de mentir o de desconocer la realidad del servicio, dos motivos que, a su juicio, justificarían sobradamente su dimisión o cese. Ha descrito la situación actual como “la mayor crisis de transporte de las últimas décadas” en Catalunya y ha arremetido contra el PSC, al que acusa de haber enterrado su discurso de buen gobierno. “El mal llamado gobierno de todos es un gobierno de incompetentes”, ha sentenciado.. Rius también ha cargado contra el papel del Estado en la gestión de la crisis, denunciando que el PSC actúa como “un apéndice del PSOE”. Ha criticado que haya tenido que desplazarse a Catalunya el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, para intentar gestionar la situación, y ha asegurado que su intervención no ha servido para resolver el caos. Según Junts, el Gobierno central tiene “la misma responsabilidad o más” en el colapso de Rodalies tras siete años en el poder sin revertir la desinversión histórica en la red catalana.. En este contexto, Junts ha exigido también responsabilidades al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, al que Rius ha acusado de desidia o ignorancia por no saber, según sus palabras, ni siquiera a quién correspondía el muro que cayó en Gelida. Para el partido, delegar la gestión de la crisis en representantes del Estado equivale a “rebajar el autogobierno” y a una especie de “autoaplicación de un 155”. “Querían traspasar Rodalies y han acabado traspasando la Generalitat a Madrid”, ha ironizado.. ERC comparte parte del diagnóstico sobre la gravedad de la situación, pero marca distancias en el reparto de responsabilidades políticas. Isaac Albert ha reclamado la dimisión tanto del ministro Puente como de la consellera Paneque por la gestión del caos de los últimos días, especialmente tras el accidente de Gelida en el que murió un maquinista en prácticas. Ha denunciado la falta de servicio durante varios días y los mensajes contradictorios del Govern, que, a su juicio, no ha cumplido lo que anunciaba.. Sin embargo, Albert ha descartado señalar directamente al president Illa, que se encuentra de baja médica por una osteomielitis púbica. “Poner a Illa en el centro de la diana nos parece inapropiado”, ha afirmado, marcando una diferencia clara con la estrategia de confrontación directa de Junts.. Más allá de las dimisiones, ERC ha puesto el acento en la necesidad de reforzar las inversiones. Los republicanos reclaman ampliar el plan de inversiones de Rodalies 2020-2030 hasta los 8.000 millones de euros, frente a los aproximadamente 6.000 millones actualmente previstos. Según sus datos, entre 2020 y 2025 se han destinado unos 3.000 millones y quedan otros 3.000 por ejecutar, una cifra que consideran insuficiente para revertir décadas de abandono.. Albert ha instado al Govern a “estar a la altura del país”, cesar a los responsables del desastre y defender los intereses de Catalunya por encima de los del PSOE. Aun así, ha asegurado que el caos en Rodalies no condiciona una eventual negociación de los Presupuestos de la Generalitat, apelando a la obligación de “hacer política” y de responder ante los ciudadanos.. Finalmente, el portavoz de ERC ha salido al paso de las críticas de Junts al traspaso pactado y ha tendido la mano a posibles mejoras. “Si alguien tiene una solución mejor, ERC les acompañará”, ha dicho, aunque ha insistido en que su acuerdo marca el camino. También ha confirmado que los republicanos participarán en la manifestación convocada el 7 de febrero por la situación de Rodalies, asegurando que estarán “allá donde se defiendan los intereses del país”.
Ambos piden la dimisión de Paneque
La crisis de Rodalies ha vuelto a poner en primer plano las profundas diferencias estratégicas entre Junts y ERC sobre cómo debe resolverse uno de los grandes déficits estructurales de los servicios públicos en Cataluña. Mientras Junts reclama un traspaso integral del 100% del servicio a la Generalitat y denuncia que cualquier fórmula intermedia es un “engaño”, ERC defiende acelerar el traspaso acordado con el Estado, basado en una cogestión que permita asumir progresivamente el control del sistema sin heredar la deuda ni el déficit acumulados durante años.. Para Junts, los últimos episodios de colapso del servicio han demostrado que el modelo pactado entre ERC y el PSOE ha quedado completamente superado por la realidad. El portavoz del partido, Josep Rius, ha calificado de “traspaso fake” el acuerdo alcanzado por republicanos y socialistas y ha insistido en que solo una gestión íntegra desde Catalunya puede garantizar un servicio de calidad. En su opinión, mantener al Estado en el centro de la toma de decisiones no solo perpetúa los problemas históricos de Rodalies, sino que debilita el autogobierno catalán.. ERC, en cambio, sostiene que el traspaso pactado dibuja un camino posible y realista, siempre que vaya acompañado de los recursos necesarios y de un fuerte impulso inversor. El vicesecretario de Comunicación y portavoz republicano, Isaac Albert, ha defendido que la Generalitat no puede asumir “ni el déficit ni la deuda” generados por años de mala gestión estatal, y ha subrayado que el acuerdo prevé precisamente evitar que Cataluña cargue con ese lastre. Aunque admite que el ritmo y los objetivos no son compartidos por todos los actores políticos, ERC mantiene que su propuesta es la base más sólida para avanzar hacia el control efectivo del servicio.. Este desacuerdo de fondo sobre el modelo de traspaso se produce en un contexto de máxima tensión política por la gestión de la crisis. Junts ha elevado el tono contra el Govern y ha situado directamente al president de la Generalitat, Salvador Illa, en el centro de las responsabilidades si no cesa a la consellera de Territorio, Sílvia Paneque. Rius ha considerado “inaudito” que Paneque continúe en el cargo pese a haber sido reprobada por el Parlament hace un año y ha asegurado que, si Illa no actúa, “pasa a ser el responsable directo de esta crisis”.. El portavoz de Junts ha acusado a la consellera de mentir o de desconocer la realidad del servicio, dos motivos que, a su juicio, justificarían sobradamente su dimisión o cese. Ha descrito la situación actual como “la mayor crisis de transporte de las últimas décadas” en Catalunya y ha arremetido contra el PSC, al que acusa de haber enterrado su discurso de buen gobierno. “El mal llamado gobierno de todos es un gobierno de incompetentes”, ha sentenciado.. Rius también ha cargado contra el papel del Estado en la gestión de la crisis, denunciando que el PSC actúa como “un apéndice del PSOE”. Ha criticado que haya tenido que desplazarse a Catalunya el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, para intentar gestionar la situación, y ha asegurado que su intervención no ha servido para resolver el caos. Según Junts, el Gobierno central tiene “la misma responsabilidad o más” en el colapso de Rodalies tras siete años en el poder sin revertir la desinversión histórica en la red catalana.. En este contexto, Junts ha exigido también responsabilidades al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, al que Rius ha acusado de desidia o ignorancia por no saber, según sus palabras, ni siquiera a quién correspondía el muro que cayó en Gelida. Para el partido, delegar la gestión de la crisis en representantes del Estado equivale a “rebajar el autogobierno” y a una especie de “autoaplicación de un 155”. “Querían traspasar Rodalies y han acabado traspasando la Generalitat a Madrid”, ha ironizado.. ERC comparte parte del diagnóstico sobre la gravedad de la situación, pero marca distancias en el reparto de responsabilidades políticas. Isaac Albert ha reclamado la dimisión tanto del ministro Puente como de la consellera Paneque por la gestión del caos de los últimos días, especialmente tras el accidente de Gelida en el que murió un maquinista en prácticas. Ha denunciado la falta de servicio durante varios días y los mensajes contradictorios del Govern, que, a su juicio, no ha cumplido lo que anunciaba.. Sin embargo, Albert ha descartado señalar directamente al president Illa, que se encuentra de baja médica por una osteomielitis púbica. “Poner a Illa en el centro de la diana nos parece inapropiado”, ha afirmado, marcando una diferencia clara con la estrategia de confrontación directa de Junts.. Más allá de las dimisiones, ERC ha puesto el acento en la necesidad de reforzar las inversiones. Los republicanos reclaman ampliar el plan de inversiones de Rodalies 2020-2030 hasta los 8.000 millones de euros, frente a los aproximadamente 6.000 millones actualmente previstos. Según sus datos, entre 2020 y 2025 se han destinado unos 3.000 millones y quedan otros 3.000 por ejecutar, una cifra que consideran insuficiente para revertir décadas de abandono.. Albert ha instado al Govern a “estar a la altura del país”, cesar a los responsables del desastre y defender los intereses de Catalunya por encima de los del PSOE. Aun así, ha asegurado que el caos en Rodalies no condiciona una eventual negociación de los Presupuestos de la Generalitat, apelando a la obligación de “hacer política” y de responder ante los ciudadanos.. Finalmente, el portavoz de ERC ha salido al paso de las críticas de Junts al traspaso pactado y ha tendido la mano a posibles mejoras. “Si alguien tiene una solución mejor, ERC les acompañará”, ha dicho, aunque ha insistido en que su acuerdo marca el camino. También ha confirmado que los republicanos participarán en la manifestación convocada el 7 de febrero por la situación de Rodalies, asegurando que estarán “allá donde se defiendan los intereses del país”.
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