Juanma Moreno ha diseñado una campaña electoral personalísima, en el que él es el protagonista del spot del PP, pone voz a la canción que abre los mítines y actos del partido y es el principal y casi único protagonista de todos los actos de su formación. El PP ha preferido que otros líderes nacionales de su partido no participen activamente e incluso la presencia del líder nacional de la formación, Alberto Núñez Feijóo, se ha diseñado para que tenga actos propios sin la presencia de Moreno. De hecho, el líder de la oposición al Gobierno de Pedro Sánchez estuvo ayer en Granada, hoy estará en Cádiz y no coincidirá con el presidente de la Junta hasta el próximo domingo en Málaga. Antes, Feijóo también tuvo actos en solitario en Jerez de la Frontera, Roquetas de Mar y Lepe y solo estuvo con Moreno en Córdoba.. El presidente de la Junta de Andalucía y candidato a la reelección dejó claro su estrategia desde el principio. En una entrevista en Espejo Público de Antena 3 TV afirmó que «en unas elecciones, cuanto menos actores haya en el escenario, mejor» y remató que esa idea la defiende «siempre» porque las campañas son como «una obra de teatro, cuando hay muchos actores, al final, el papel no se interpreta bien, se choca». Moreno se apunta así a la escenografía de un solo actor como ha popularizado con maestría el dramaturgo cordobés Rafael Álvarez, el Brujo.. La decisión de Moreno no es caprichosa. La marca «Juanma» en Andalucía cotiza por encima de las siglas del PP. Y eso obliga a explotar su imagen por encima de la del partido, algo que es más habitual en las elecciones municipales pero menos común en unos comicios autonómicos.. En cualquier caso, el hecho de que los líderes de un partido tengan su propia agenda en una campaña tampoco es una estrategia completamente nueva. En 2018, aunque por otros motivos, el PP hizo campaña en Andalucía en los comicios que ganó sin mayoría Susana Díaz por partida triple: tres caravanas distintas que lideraron Juanma Moreno, Pablo Casado y Teodoro García Egea.. En contraposición, la candidata socialista María Jesús Montero, consciente de las dificultades a las que se enfrenta, dedica su campaña a salvar las siglas del PSOE y reflotar las posibilidades electorales de Pedro Sánchez de cara a las elecciones generales.. La exvicepresidenta primera del Gobierno llegó al PSOE para tratar de «unir» al partido en Andalucía tras la ruptura interna del proceso de primarias entre Díaz y Espadas y aspira ahora a recuperar el voto progresista. Para ello no ha dudado en recurrir a los históricos del PSOE y sus excompañeros de gabinete en el Gobierno de España. El propio Pedro Sánchez está teniendo una presencia activa en la campaña, a la que se ha unido el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y ministros como Carlos Cuerpo, Félix Bolaños o Luis Planas. Montero tampoco ha ocultado su estrategia del principio: quiere para Andalucía lo mismo que Sánchez ha hecho en el Gobierno de España.. El caso de la exministra de Hacienda es distinto al de Moreno: no aporta más a unas siglas, las del PSOE, que tampoco están en su mejor momento. De hecho, según el Estudio Preelectoral Elecciones Autonómicas 2026 de la Fundación Centra, el conocido como CIS andaluz, es la líder peor valorada de los cinco principales partidos políticos con 3,77 puntos. A diferencia de Espadas, no se puede quejar de que la ciudadanía andaluza no la conozca, porque la reconoce el 93,77% del electorado, un porcentaje muy similar al de Moreno (97,2%), que, sin embargo, sí aprueba con un 5,49% de valoración.. Casualmente, la campaña de PSOE y Vox sí se parece en la presencia de líderes nacionales para arropar a sus candidatos. Santiago Abascal asume el protagonismo de los actos de la formación de extrema derecha mientras Manuel Gavira, con una valoración similar a la de Montero (3,78 puntos) queda en un segundo margen.. En la extrema izquierda, el líder de Por Andalucía Antonio Maíllo tiene imposible ser actor único. La coalición está formada por Izquierda Unida, Podemos, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Verdes Equo, Alternativa Republicana y Alianza Verde y todos reclaman protagonismo. Yolanda Díaz y Ernest Urtasun ya han participado en la campaña, mientras que Ione Belarra le Irene Montero debutarán en Jaén este jueves y el domingo respectivamente.. Curiosamente, Adelante Andalucía, como formación netamente andaluza, nacionalista y de izquierdas se apunta a la hoja de ruta de un solo actor protagonista. José Ignacio García asume todos los focos y, a tenor de las encuestas, no le va mal.. Las campañas centradas en Andalucía suelen evitar problemas y comentarios fuera de tono de aquellos que no conocen el territorio como el que hizo ayer en redes sociales la portavoz nacional del PSOE, Montse Mínguez: «Yo estoy convencida que Andalucía se levantará del sofá», escribió. Con esos «apoyos», parece lógico que los partidos se piensen muy bien a quién invitar.
El candidato del PP-A prefiere actos en solitario, sin líderes nacionales, mientras la candidata socialista busca el apoyo de Sánchez, Zapatero y ministros del Gobierno
Juanma Moreno ha diseñado una campaña electoral personalísima, en el que él es el protagonista del spot del PP, pone voz a la canción que abre los mítines y actos del partido y es el principal y casi único protagonista de todos los actos de su formación. El PP ha preferido que otros líderes nacionales de su partido no participen activamente e incluso la presencia del líder nacional de la formación, Alberto Núñez Feijóo, se ha diseñado para que tenga actos propios sin la presencia de Moreno. De hecho, el líder de la oposición al Gobierno de Pedro Sánchez estuvo ayer en Granada, hoy estará en Cádiz y no coincidirá con el presidente de la Junta hasta el próximo domingo en Málaga. Antes, Feijóo también tuvo actos en solitario en Jerez de la Frontera, Roquetas de Mar y Lepe y solo estuvo con Moreno en Córdoba.. El presidente de la Junta de Andalucía y candidato a la reelección dejó claro su estrategia desde el principio. En una entrevista en Espejo Público de Antena 3 TV afirmó que «en unas elecciones, cuanto menos actores haya en el escenario, mejor» y remató que esa idea la defiende «siempre» porque las campañas son como «una obra de teatro, cuando hay muchos actores, al final, el papel no se interpreta bien, se choca». Moreno se apunta así a la escenografía de un solo actor como ha popularizado con maestría el dramaturgo cordobés Rafael Álvarez, el Brujo.. La decisión de Moreno no es caprichosa. La marca «Juanma» en Andalucía cotiza por encima de las siglas del PP. Y eso obliga a explotar su imagen por encima de la del partido, algo que es más habitual en las elecciones municipales pero menos común en unos comicios autonómicos.. En cualquier caso, el hecho de que los líderes de un partido tengan su propia agenda en una campaña tampoco es una estrategia completamente nueva. En 2018, aunque por otros motivos, el PP hizo campaña en Andalucía en los comicios que ganó sin mayoría Susana Díaz por partida triple: tres caravanas distintas que lideraron Juanma Moreno, Pablo Casado y Teodoro García Egea.. En contraposición, la candidata socialista María Jesús Montero, consciente de las dificultades a las que se enfrenta, dedica su campaña a salvar las siglas del PSOE y reflotar las posibilidades electorales de Pedro Sánchez de cara a las elecciones generales.. La exvicepresidenta primera del Gobierno llegó al PSOE para tratar de «unir» al partido en Andalucía tras la ruptura interna del proceso de primarias entre Díaz y Espadas y aspira ahora a recuperar el voto progresista. Para ello no ha dudado en recurrir a los históricos del PSOE y sus excompañeros de gabinete en el Gobierno de España. El propio Pedro Sánchez está teniendo una presencia activa en la campaña, a la que se ha unido el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y ministros como Carlos Cuerpo, Félix Bolaños o Luis Planas. Montero tampoco ha ocultado su estrategia del principio: quiere para Andalucía lo mismo que Sánchez ha hecho en el Gobierno de España.. El caso de la exministra de Hacienda es distinto al de Moreno: no aporta más a unas siglas, las del PSOE, que tampoco están en su mejor momento. De hecho, según el Estudio Preelectoral Elecciones Autonómicas 2026 de la Fundación Centra, el conocido como CIS andaluz, es la líder peor valorada de los cinco principales partidos políticos con 3,77 puntos. A diferencia de Espadas, no se puede quejar de que la ciudadanía andaluza no la conozca, porque la reconoce el 93,77% del electorado, un porcentaje muy similar al de Moreno (97,2%), que, sin embargo, sí aprueba con un 5,49% de valoración.. Casualmente, la campaña de PSOE y Vox sí se parece en la presencia de líderes nacionales para arropar a sus candidatos. Santiago Abascal asume el protagonismo de los actos de la formación de extrema derecha mientras Manuel Gavira, con una valoración similar a la de Montero (3,78 puntos) queda en un segundo margen.. En la extrema izquierda, el líder de Por Andalucía Antonio Maíllo tiene imposible ser actor único. La coalición está formada por Izquierda Unida, Podemos, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Verdes Equo, Alternativa Republicana y Alianza Verde y todos reclaman protagonismo. Yolanda Díaz y Ernest Urtasun ya han participado en la campaña, mientras que Ione Belarra le Irene Montero debutarán en Jaén este jueves y el domingo respectivamente.. Curiosamente, Adelante Andalucía, como formación netamente andaluza, nacionalista y de izquierdas se apunta a la hoja de ruta de un solo actor protagonista. José Ignacio García asume todos los focos y, a tenor de las encuestas, no le va mal.. Las campañas centradas en Andalucía suelen evitar problemas y comentarios fuera de tono de aquellos que no conocen el territorio como el que hizo ayer en redes sociales la portavoz nacional del PSOE, Montse Mínguez: «Yo estoy convencida que Andalucía se levantará del sofá», escribió. Con esos «apoyos», parece lógico que los partidos se piensen muy bien a quién invitar.
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