José Lamuño se emocionó hasta las lágrimas durante su participación en Hasta el fin del mundo, el programa de aventuras de RTVE, acompañado por su compañero Aldo Comas. «También es que las etapas van pesando. Estamos en la quinta etapa… Yo creo que todo suma», reconoció Lamuño, agotado por la intensidad del recorrido.. Aldo intentó poner perspectiva sobre la dureza del reto: «Pesan según qué momentos del día. Que nos pasa algo, pero luego mañana tenemos un día superfeliz». Lamuño admitió que no siempre se puede rendir al cien por cien: «Es la tensión, es la presión, es una carrera. A la vez me estoy perdiendo cosas, pero luego… ¡Va tan rápido esto!».. Aldo Comas no dudó en comparar a su compañero con su mujer, Macarena Gómez: «Te pareces a Maca cuando… Maca llora tres veces al día. Está bien. Llorar para desahogar las emociones que tenemos en este programa es muy bestia». El artista lo apoyó: «No pasa nada. Llorar es sano».. Lamuño reflexionó sobre la intensidad del momento y la transformación personal que está viviendo: «A veces es demasiado rápido y choca lo que creo que debo hacer, con lo que me apetece hacer, con lo que está pasando, con lo que creo que va a pasar». Reconoció que sabía que la experiencia le cambiaría la vida.. «Yo venía de una etapa muy jodida. He pasado seis meses antes de venir aquí, siete meses muy duros. Y cuando la vida te está cambiando, cuando estás mudando la piel, da mucho susto», concluyó Lamuño, emocionado, mientras Aldo lo acompañaba en silencio, consciente de la carga emocional del momento.
El concursante se emocionó durante una de las etapas más exigentes y reflexionó sobre su pasado reciente: «Cuando la vida te está cambiando, da mucho susto».
20MINUTOS.ES – Televisión
José Lamuño se emocionó hasta las lágrimas durante su participación en Hasta el fin del mundo, el programa de aventuras de RTVE, acompañado por su compañero Aldo Comas. «También es que las etapas van pesando. Estamos en la quinta etapa… Yo creo que todo suma», reconoció Lamuño, agotado por la intensidad del recorrido.. Aldo intentó poner perspectiva sobre la dureza del reto: «Pesan según qué momentos del día. Que nos pasa algo, pero luego mañana tenemos un día superfeliz». Lamuño admitió que no siempre se puede rendir al cien por cien: «Es la tensión, es la presión, es una carrera. A la vez me estoy perdiendo cosas, pero luego… ¡Va tan rápido esto!».. Aldo Comas no dudó en comparar a su compañero con su mujer, Macarena Gómez: «Te pareces a Maca cuando… Maca llora tres veces al día. Está bien. Llorar para desahogar las emociones que tenemos en este programa es muy bestia». El artista lo apoyó: «No pasa nada. Llorar es sano».. Lamuño reflexionó sobre la intensidad del momento y la transformación personal que está viviendo: «A veces es demasiado rápido y choca lo que creo que debo hacer, con lo que me apetece hacer, con lo que está pasando, con lo que creo que va a pasar». Reconoció que sabía que la experiencia le cambiaría la vida.. «Yo venía de una etapa muy jodida. He pasado seis meses antes de venir aquí, siete meses muy duros. Y cuando la vida te está cambiando, cuando estás mudando la piel, da mucho susto», concluyó Lamuño, emocionado, mientras Aldo lo acompañaba en silencio, consciente de la carga emocional del momento.
