John C. Reilly, con una carrera marcada por títulos como Chicago, Dewey Cox: Una vida larga y dura o Hermanos por pelotas, confesó en el pódcast Where Everybody Knows Your Name que estuvo a punto de cambiar la historia reciente de Hollywood. Durante la conversación, recordó cómo intentó convencer a Leonardo DiCaprio de que rechazara Titanic para sumarse al reparto de Boogie Nights, el proyecto con el que Paul Thomas Anderson buscaba consolidarse como uno de los directores más prometedores de su generación.. A mediados de los noventa, Boogie Nights era un proyecto incómodo para la industria. La historia de un joven que se convierte en estrella del porno en los años setenta generaba rechazo entre representantes y estudios. Reilly, que ya había trabajado con Anderson en Sydney, estaba decidido a apoyarlo en todo lo posible.. El papel protagonista acabaría en manos de Mark Wahlberg, pero antes de llegar a él, Anderson soñaba con fichar a DiCaprio. Reilly, que había coincidido con el actor en ¿A quién ama Gilbert Grape?, se ofreció a interceder.. “Es una película sobre un barco que se hunde”: el consejo que no funcionó. Cuando se reunió con DiCaprio, este ya tenía sobre la mesa la oferta de James Cameron. Reilly le advirtió que Titanic no sería tan relevante como sus agentes aseguraban. “Es una película sobre un barco que se hunde. Todo el mundo sabe cómo termina”, le dijo, intentando persuadirlo de que la oportunidad real estaba en trabajar con Anderson.. DiCaprio dudaba. Sus representantes insistían en que Titanic sería “una película realmente importante”. Reilly, convencido del talento de Anderson, insistió: “Este director va a ser uno de los grandes. No deberías dejar pasar esto”. El resto es historia. DiCaprio eligió Titanic, que se convirtió en la película más taquillera del mundo en 1998 y lo lanzó al estrellato global.. Una decisión que marcó una carrera… y un arrepentimiento. Aunque Reilly reconoce que no puede hablar por él, cree que el éxito descomunal de Titanic fue “mucho para un hombre joven”. Años después, DiCaprio admitiría que no haber hecho Boogie Nights fue “su mayor arrepentimiento profesional”.. Tras décadas de caminos paralelos, DiCaprio y Anderson colaboraron por fin en Una batalla tras otra, donde el actor interpretó a Pat Calhoun, un exmilitante de un grupo revolucionario. Para Reilly, verlos juntos fue “muy gratificante”, como si el consejo que dio en los noventa hubiera encontrado su destino con retraso. Mientras tanto, Reilly prepara el estreno de su próxima película, un thriller con reparto coral que llegará este otoño.
El actor recuerda cómo trató de persuadir a un joven DiCaprio para que trabajara con Paul Thomas Anderson, sin imaginar que la película que rechazaba lo convertiría en una estrella mundial
John C. Reilly, con una carrera marcada por títulos como Chicago, Dewey Cox: Una vida larga y dura o Hermanos por pelotas, confesó en el pódcast Where Everybody Knows Your Name que estuvo a punto de cambiar la historia reciente de Hollywood. Durante la conversación, recordó cómo intentó convencer a Leonardo DiCaprio de que rechazara Titanic para sumarse al reparto de Boogie Nights, el proyecto con el que Paul Thomas Anderson buscaba consolidarse como uno de los directores más prometedores de su generación.. A mediados de los noventa, Boogie Nights era un proyecto incómodo para la industria. La historia de un joven que se convierte en estrella del porno en los años setenta generaba rechazo entre representantes y estudios. Reilly, que ya había trabajado con Anderson en Sydney, estaba decidido a apoyarlo en todo lo posible.. El papel protagonista acabaría en manos de Mark Wahlberg, pero antes de llegar a él, Anderson soñaba con fichar a DiCaprio. Reilly, que había coincidido con el actor en ¿A quién ama Gilbert Grape?, se ofreció a interceder.. “Es una película sobre un barco que se hunde”: el consejo que no funcionó. Cuando se reunió con DiCaprio, este ya tenía sobre la mesa la oferta de James Cameron. Reilly le advirtió que Titanic no sería tan relevante como sus agentes aseguraban. “Es una película sobre un barco que se hunde. Todo el mundo sabe cómo termina”, le dijo, intentando persuadirlo de que la oportunidad real estaba en trabajar con Anderson.. DiCaprio dudaba. Sus representantes insistían en que Titanic sería “una película realmente importante”. Reilly, convencido del talento de Anderson, insistió: “Este director va a ser uno de los grandes. No deberías dejar pasar esto”. El resto es historia. DiCaprio eligió Titanic, que se convirtió en la película más taquillera del mundo en 1998 y lo lanzó al estrellato global.. Una decisión que marcó una carrera… y un arrepentimiento. Aunque Reilly reconoce que no puede hablar por él, cree que el éxito descomunal de Titanic fue “mucho para un hombre joven”. Años después, DiCaprio admitiría que no haber hecho Boogie Nights fue “su mayor arrepentimiento profesional”.. Tras décadas de caminos paralelos, DiCaprio y Anderson colaboraron por fin en Una batalla tras otra, donde el actor interpretó a Pat Calhoun, un exmilitante de un grupo revolucionario. Para Reilly, verlos juntos fue “muy gratificante”, como si el consejo que dio en los noventa hubiera encontrado su destino con retraso. Mientras tanto, Reilly prepara el estreno de su próxima película, un thriller con reparto coral que llegará este otoño.
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