Irán advirtió este jueves de que la respuesta dada hasta la fecha al ataque de Israel contra su infraestructura utilizó solo «una fracción» de su capacidad y avanzó que en caso de que vuelva a haber ataques no habrá «contención» en su represalia.. «Nuestra respuesta al ataque de Israel contra nuestra infraestructura utilizó solo una fracción de nuestro poder. La única razón por la que nos contuvimos fue por respeto a la desescalada solicitada. No habrá contención si vuelven a atacar nuestras infraestructuras», señaló en X su ministro de Exteriores, Abás Araqchí.. Por su parte, el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, aseguró este jueves que las fuerzas armadas de su país han destruido por completo la flota de submarinos de Irán y dañado considerablemente los puertos militares de la República Islámica, como parte de la guerra que libra junto a Israel contra Teherán.. Hegseth afirmó que la «flota de superficie» iraní también ha «dejado de ser un factor relevante» y confirmó que en casi tres semanas de conflicto han «dañado o hundido más de 120 de sus buques de guerra».. «Sus submarinos, de los cuales llegaron a tener once, han desaparecido. Sus puertos militares han quedado inutilizados», insistió el jefe del Pentágono en una rueda de prensa junto al presidente del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Dan Caine.
Como había prometido tras el ataque israelí contra las instalaciones gasísticas de South Pars, la República Islámica de Irán cierra la tercera semana de guerra con una nueva oleada de ataques a países vecinos, a los que acusa de cooperar con sus enemigos estadounidenses gracias a las bases militares existentes en sus territorios. Así las cosas, las fuerzas iraníes golpearon en la jornada de ayer instalaciones energéticas en Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Arabia Saudí, haciendo escalar aún más una contienda de horizonte confuso y repercusiones económicas internacionales cada vez más serias.. No en vano, desde Teherán se prometía «contención cero» en la respuesta militar en caso de nuevos ataques contra su infraestructura energética después del ataque lanzado el miércoles contra la zona industrial de Ras Lafan, en Qatar, a su vez un contraataque al bombardeo israelí contra el campo gasístico de Pars Sur, considerado el mayor yacimiento del mundo del hidrocarburo. «Nuestra respuesta al ataque israelí contra nuestra infraestructura empleó solo una fracción de nuestro poder. La única razón para la moderación fue el respeto a la petición de desescalad», afirmó este el jueves el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi. «Habrá contención cero si nuestra infraestructura es golpeada de nuevo», zanjaba el jefe de la diplomacia de la República Islámica.. Así las cosas, las autoridades emiratíes anunciaban la intercepción de siete misiles balísticos y 15 drones, lo que suma, según el país del Golfo, un total de 2.063 ataques iraníes desde que comenzó la contienda. Además, Riad revelaba que la refinería de Ras Tanura volvía a ser alcanzada por misiles y drones iraníes. Por su parte, las fuerzas israelíes reivindicaron bombardeos ejecutados en la madrugada del jueves contra objetivos navales iraníes en aguas del mar Caspio -por primera vez desde el inicio de las hostilidades-, incluidos buques con sistemas de defensa aérea, armas antisubmarinas y patrulleros.. Lo cierto es que el régimen trata de recomponerse tras los últimos ataques aliados y tres semanas de duro castigo en todos los frentes. Horas después del anuncio de la eliminación del que fuera número dos del régimen, Ali Lariyani, y con un líder supremo, Mojtaba Jamenei, desaparecido, la cúpula del sistema republicano designaba al exministro de Defensa y general Hossein Dehghan como su sucesor en tanto que nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Dehghan se desempeñó como ministro de Defensa del país entre 2013 y 2017, y como vicepresidente de Irán de 2004 a 2009. También fue comandante de la Guardia Revolucionaria antes de convertirse en vicepresidente de la República, y está considerado como uno de los fundadores de Hizbulá en el Líbano en el contexto de la Guerra Civil en el país levantino a comienzos de la década de 1980.. Tasas en Ormuz. Mientras tanto, en plena crisis por la interrupción del suministro de crudo a través del estrecho de Ormuz -la zona copa el 20% del tránsito de petróleo mundial- como consecuencia de las amenazas y ataques perpetrados por la Guardia Revolucionaria, un grupo de diputados del Parlamento iraní proponía un plan para imponer el pago de tasas a los barcos que pasen a través del citado estrecho. «Estamos impulsando un plan en el Parlamento según el cual los países estarán obligados a pagar impuestos y tasas a la República Islámica de Irán si Ormuz es usado como una ruta segura para el tráfico de buques, energía y alimentos», anunciaba el diputado Somayé Rafiei, según recogía la agencia iraní de noticias ISNA.. Por otra parte, las casi tres semanas de guerra dejan un balance provisional de más de 1.200 muertos en Irán, según las cifras que admite Teherán. La organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en EE UU, había elevado ya el domingo a más de 3.000 los fallecidos, en su mayoría civiles.
Eleva el tono tras el bombardeo israelí contra South Pars, el mayor yacimiento de gas del mundo
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