La Guardia Civil de Mora de Rubielos (Teruel) ha abierto una investigación a un hombre como presunto autor de un delito contra la fauna y otro de maltrato animal por trasladar 106 conejos hacinados en cajas de madera y plástico y sin ventilación, algunos de ellos muertos por asfixia.. La investigación se inicia el pasado mes de noviembre cuando una patrulla de seguridad ciudadana detiene a un vehículo, en la A-23, a la altura de Mora de Rubielos, y detecta a los animales hacinados y muertos.. El investigado no pudo acreditar la procedencia de los conejos, por lo que los animales quedaron intervenidos y trasladados a dependencias municipales, donde el Servicio Provincial de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón dictaminó que debían ser sacrificados.. Así, determinaron que no podían ser liberados al medio natural, al no poder acreditarse su origen, destino ni sus condiciones higiénico-sanitarias, con el consiguiente riesgo de trasmitir alguna patología a otros animales salvajes.. Las diligencias han quedado a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Teruel.
El hombre no pudo acreditar la procedencia de los animales, que fueron intervenidos y trasladados a dependencias municipales
La Guardia Civil ha detenido a dos personas e investiga a cinco más por estafar, hurtar y robar a 85 personas mayores en varias comunidades españolas: Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunitat Valenciana, La Rioja, Madrid, Navarra y País Vasco.. La investigación comenzó en febrero tras la denuncia de dos víctimas, según ha informado la Guardia Civil.. En uno de los casos, dos hombres abordaron a una persona mayor en la calle, alegando ser técnicos de una compañía eléctrica y afirmando que ya habían hablado con su hija para cambiar el contador de la luz. La acompañaron a su domicilio y le solicitaron 900 euros. Al no disponer de efectivo, ofrecieron pagar con un datáfono, que resultó ser un engaño para obtener el código PIN de la tarjeta, con la que posteriormente sacaron 1.200 euros de un cajero.. En el segundo caso, un hombre se presentó en el domicilio de la víctima diciendo que debía pagar 900 euros de inmediato para evitar el corte del suministro eléctrico. La persona abonó 500 euros por temor a quedarse sin luz y se comprometió a pagar el resto posteriormente. Gracias a la colaboración de la empleada del hogar de esta víctima, los investigadores pudieron identificar a uno de los autores.. A lo largo de varios meses, los agentes desmantelaron el entramado criminal, constatando 85 delitos cometidos por toda España. El grupo, formado por siete personas residentes en València con antecedentes por delitos similares, planeaba estas estafas de manera organizada y siempre tenía como objetivo a personas mayores.. En total, obtuvieron más de 100.000 euros, además de joyas, teléfonos móviles y otros bienes de valor. La mayoría de los delitos fueron hurtos y estafas, aunque también se registró un robo con violencia en Castellón, donde golpearon a un hombre para sustraerle 1.200 euros.. El modus operandi era siempre el mismo: los estafadores se acercaban en la calle o directamente en los domicilios, bien vestidos y con ropa con logotipos falsos o genéricos de compañías eléctricas. Generaban sensación de urgencia y amenaza de corte inmediato, accedían al interior de las viviendas y sustraían bienes a la vista mientras cobraban en efectivo o con tarjeta.. Los detenidos son dos hombres, mientras que cinco personas más continúan investigadas. Se les imputan estafas, hurtos, un robo con violencia y pertenencia a grupo criminal.. Las diligencias han sido entregadas en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Picassent, que ha decretado el ingreso en prisión de los dos detenidos. La investigación fue llevada a cabo por la Guardia Civil del puesto de Picassent (Valencia).
Noticias de Sociedad en La Razón
